En Holmberg, unos 80 vecinos son parte de caminatas saludables
Eloy Ferreyra y su esposa Ofelia decidieron compartir su pasión por el atletismo y con un mensaje en Facebook invitaron a sumarse. La respuesta fue inmediata y masiva
La cita es tres veces por semana. El lugar, la plaza central de Holmberg. De a poco y mientras el sol se va escondiendo, los vecinos de distintos barrios comienzan a acercarse.
Son parte de una iniciativa lanzada por Eloy Ferreyra y su mujer, Ofelia Panzolatto, quienes hace casi ya un año atrás decidieron hacer partícipes de su pasión a otros vecinos de su localidad y en la actualidad son más de 60 las personas que comparten esta actividad.
Sin perseguir ningún beneficio económico, ya que quienes se suman a las caminatas saludables no abonan canon alguno, Eloy y Ofelia coordinan hoy a un numeroso grupo de habitantes de Holmberg que realiza esta actividad física. Pero, además, ésta resultó ser un nexo para unir a los vecinos, estrechar vínculos y hacer más fuerte la vida en comunidad.
Eloy es técnico electricista y trabaja en el área de mantenimiento del Nuevo Hospital de Río Cuarto. Junto a su mujer eligieron radicarse en Holmberg hace algunos años. Apasionados por la actividad física, un día decidieron compartir esta propuesta.
“Yo siempre hice deportes, pero el año pasado me quebré el brazo y tuve licencia médica mucho tiempo. Cuando me recuperé empecé a buscar alguna actividad física para hacer. Fue así que con mi mujer empezamos a caminar. Un día nos dijimos por qué no compartir esta actividad. Entonces a través de mi Facebook invité a los vecinos de Holmberg”, comienza a contar Eloy a Puntal.
Grande fue la sorpresa cuando vieron que su propuesta tenía éxito y hoy, a casi un año de iniciada la actividad, ya son más de 60 los vecinos que practican periódicamente esta saludable actividad, recorren caminos rurales, algunas calles del pueblo y aquellos que, envalentonados, ya participan de trekking en las sierras y hasta de cortas competencias deportivas en ciudades.
Una actividad gratuita
“Primero éramos 15, 20, 30 y ahora los permanentes llegan a ser más de 50. Pero han pasado más de 80 por el grupo. Nos juntamos en la plaza y salimos a caminar”, precisa.
Aclara Eloy, y también lo hacen los demás participantes del grupo, que no tienen ningún tipo de apoyo económico ni tampoco se cobra cuota alguna. “Es sólo compartir. Estoy transmitiendo una vivencia que desde los 13 años he tenido; siempre me gustó el atletismo, lo practiqué, participé de carreras en calles o algunos circuitos”, cuenta.
En los días de caminata la plaza central de Holmberg se transforma. Es que allí se reúnen desde jóvenes, adolescentes, adultos y hasta personas de 80 años que por distintos motivos se suman a la propuesta. “Algunos están motivados por hacer algo distinto, otros por problemas de salud, porque se los sugiere el médico”, detalla Eloy.
Pero, más allá del beneficio a la salud, lo que destacan tanto su gestor como los participantes es que se han generado lazos de amistad y compañerismo. “Hay gente que se conocía de paso en el pueblo o que nunca habían hablado. Ahora hasta comparten encuentros, fiestas. Y eso creo que es muy importante”, agrega Eloy.
La propuesta
Las caminatas se realizan por caminos rurales y en calles del pueblo, recorriendo hasta 7 kilómetros y respondiendo a rutinas fijadas por los coordinadores. Los participantes están divididos en grupos de principiantes y avanzados para cuidar así que la actividad a desarrollar no los perjudique.
Tal es el entusiasmo que generó la propuesta que en la actualidad además hay quienes formaron grupos más chicos que en los fines de semana salen en bicicleta a realizar travesías por los alrededores.
“Lo que vemos es que la gente encuentra en el grupo un lugar para compartir una actividad y luego con el tiempo se hacen grupos de amigos, se comparten experiencias. Hay gente grande que nunca pensó en llegar a hacer esto”, asegura Eloy.
“Lo lindo es que se ha sumado gente de todas las edades, que han dejado de lado el sedentarismo”, insiste este vecino.
Las primeras caminatas comenzaron allá por noviembre del año pasado y, cerca de cumplir ya un año, esperan poder festejarlo con un gran encuentro. “Todo se hace a pulmón, acá no tenemos ninguna ayuda de nadie. Estamos haciéndonos las camisetas de las caminatas y en unos días todos van a tener la suya”, destaca Eloy.
Finalizando, resume lo que significa este proyecto para Eloy: “No-sotros queríamos compartir esta pasión. La gente lo atendió así y se formó un grupo hermoso que va más allá de la actividad que se realiza”.
Son parte de una iniciativa lanzada por Eloy Ferreyra y su mujer, Ofelia Panzolatto, quienes hace casi ya un año atrás decidieron hacer partícipes de su pasión a otros vecinos de su localidad y en la actualidad son más de 60 las personas que comparten esta actividad.
Sin perseguir ningún beneficio económico, ya que quienes se suman a las caminatas saludables no abonan canon alguno, Eloy y Ofelia coordinan hoy a un numeroso grupo de habitantes de Holmberg que realiza esta actividad física. Pero, además, ésta resultó ser un nexo para unir a los vecinos, estrechar vínculos y hacer más fuerte la vida en comunidad.
Eloy es técnico electricista y trabaja en el área de mantenimiento del Nuevo Hospital de Río Cuarto. Junto a su mujer eligieron radicarse en Holmberg hace algunos años. Apasionados por la actividad física, un día decidieron compartir esta propuesta.
“Yo siempre hice deportes, pero el año pasado me quebré el brazo y tuve licencia médica mucho tiempo. Cuando me recuperé empecé a buscar alguna actividad física para hacer. Fue así que con mi mujer empezamos a caminar. Un día nos dijimos por qué no compartir esta actividad. Entonces a través de mi Facebook invité a los vecinos de Holmberg”, comienza a contar Eloy a Puntal.
Grande fue la sorpresa cuando vieron que su propuesta tenía éxito y hoy, a casi un año de iniciada la actividad, ya son más de 60 los vecinos que practican periódicamente esta saludable actividad, recorren caminos rurales, algunas calles del pueblo y aquellos que, envalentonados, ya participan de trekking en las sierras y hasta de cortas competencias deportivas en ciudades.
Una actividad gratuita
“Primero éramos 15, 20, 30 y ahora los permanentes llegan a ser más de 50. Pero han pasado más de 80 por el grupo. Nos juntamos en la plaza y salimos a caminar”, precisa.
Aclara Eloy, y también lo hacen los demás participantes del grupo, que no tienen ningún tipo de apoyo económico ni tampoco se cobra cuota alguna. “Es sólo compartir. Estoy transmitiendo una vivencia que desde los 13 años he tenido; siempre me gustó el atletismo, lo practiqué, participé de carreras en calles o algunos circuitos”, cuenta.
En los días de caminata la plaza central de Holmberg se transforma. Es que allí se reúnen desde jóvenes, adolescentes, adultos y hasta personas de 80 años que por distintos motivos se suman a la propuesta. “Algunos están motivados por hacer algo distinto, otros por problemas de salud, porque se los sugiere el médico”, detalla Eloy.
Pero, más allá del beneficio a la salud, lo que destacan tanto su gestor como los participantes es que se han generado lazos de amistad y compañerismo. “Hay gente que se conocía de paso en el pueblo o que nunca habían hablado. Ahora hasta comparten encuentros, fiestas. Y eso creo que es muy importante”, agrega Eloy.
La propuesta
Las caminatas se realizan por caminos rurales y en calles del pueblo, recorriendo hasta 7 kilómetros y respondiendo a rutinas fijadas por los coordinadores. Los participantes están divididos en grupos de principiantes y avanzados para cuidar así que la actividad a desarrollar no los perjudique.
Tal es el entusiasmo que generó la propuesta que en la actualidad además hay quienes formaron grupos más chicos que en los fines de semana salen en bicicleta a realizar travesías por los alrededores.
“Lo que vemos es que la gente encuentra en el grupo un lugar para compartir una actividad y luego con el tiempo se hacen grupos de amigos, se comparten experiencias. Hay gente grande que nunca pensó en llegar a hacer esto”, asegura Eloy.
“Lo lindo es que se ha sumado gente de todas las edades, que han dejado de lado el sedentarismo”, insiste este vecino.
Las primeras caminatas comenzaron allá por noviembre del año pasado y, cerca de cumplir ya un año, esperan poder festejarlo con un gran encuentro. “Todo se hace a pulmón, acá no tenemos ninguna ayuda de nadie. Estamos haciéndonos las camisetas de las caminatas y en unos días todos van a tener la suya”, destaca Eloy.
Finalizando, resume lo que significa este proyecto para Eloy: “No-sotros queríamos compartir esta pasión. La gente lo atendió así y se formó un grupo hermoso que va más allá de la actividad que se realiza”.
Patricia Rossia