Recién llegado de Estados Unidos, Lisandro Olmos, director médico del centro de rehabilitación de Fleni Escobar, dialogó con Puntal sobre los avances científicos con relación a los tratamientos para personas con lesiones medulares. El referente nacional destacó que hay varias líneas de trabajo que se encuentran muy adelantadas y que generan muchas expectativas; mientras que, si bien los costos de las investigación son elevados, el trabajo aunado de los equipos de científicos acelera los procesos.
“El trabajo central de la actualidad está en el aporte de la tecnología enfocado en la rehabilitación”, aseguró Olmos, padrino de la Fundación Santiago Yuni de nuestra ciudad, y aseguró: “Actualmente hay dos líneas que van creciendo de manera paralela: el avance tecnológico y el desarrollo científico”.
En lo que es tecnológico, Olmos comentó que “en los últimos 20 años ha habido un gran avance en la rehabilitación y para mejorar la calidad de vida de los pacientes”.
En este sentido, precisó que en lo que es la rehabilitación actualmente hay dispositivos que permiten la asistencia robotizada de la marcha; otros posibilitan un soporte parcial de peso, algo como un arnés de suspensión que permite entrenar la marcha en un riel que los mantiene en pie, sin riesgo de caída; y también hay equipos de estimulación eléctrica funcional, que es la capacidad de estimular la contracción muscular y la relajación con ondas de corriente eléctrica.
“Cuando uno lo realiza de manera sincronizada en grupos musculares desde brazos y piernas, se logra generar movimientos sincronizados que reproducen la marcha o la posibilidad de tomar y soltar un objeto”, explicó.
Por otra parte, indicó que se han desarrollado mucho los programas de realidad virtual, “que generan al paciente un ambiente que brinda una mejor atención y respuesta, la motivación de interactuar con entornos virtuales donde hay actividades lúdicas o de la capacidad de resolver problemas interactuando con el entorno”.
El director médico de uno de los centros de rehabilitación más importantes de América Latina afirmó que “hoy es mucho más estimulante interactuar en un entorno virtual, donde hay una recompensa por la ejecución de un movimiento, que hacerlo con un profesional en un escritorio”. Y agregó: “No es que la reemplace, pero son buenos complementos. Se usa, sobre todo, en pacientes jóvenes que han nacido con la tecnología incorporada a sus vidas, y usándolas se obtienen resultados más satisfactorios que lo tradicional”.
En este sentido, resaltó que “los chicos saben usar estos equipos de manera natural y jugando se rehabilitan casi sin darse cuenta de que actúan con el entorno”.
P: ¿Qué sucede en lo que se refiere a investigaciones científicas?
R: En lo que es científico, en tanto, se sigue investigando sobre el rol de las células madre, que todavía está por definirse, aún no hay certeza de su alcance o utilidad para lesionados medulares, pero ha habido investigaciones que brindaron resultados en los últimos meses sobre la colocación de dispositivos de estimulación eléctrica directamente a las fibras nerviosas de la médula espinal. Basándose en que las lesiones medulares no son completas y puede quedar un remanente de fibras que hayan quedado sin lesión, se busca estimularlas para ver si se pueden generar contracciones musculares de piernas o brazos.
A su vez, Olmos mencionó que se publicó un nuevo trabajo de la investigadora argentina Claudia Angeli (quien años atrás visitó Río Cuarto) en el que “cuatro pacientes utilizaron estos dispositivos de estimulación eléctrica para generar contracciones, siendo que hasta ese momento no podían”, dijo y completó: “Los resultados fueron positivos y, si bien aún hay que esperar, abre una buena expectativa hacia el futuro”.
En Argentina
P: Estos avances que se dan en las investigaciones, ¿están cerca de Argentina?
R: Hoy está todo muy cerca porque las comunicaciones y la información llegan simultáneamente a todas partes del mundo y, cuando un dispositivo de estos resulta ser funcional y es aprobado por el ente regulador, inmediatamente tiene repercusión en Argentina y puede ser utilizado con una demora de meses solamente. Actualmente la tecnología llega mucho más rápido de lo que era en otras épocas.
P: ¿Cuánto limita el factor económico al desarrollo de las investigaciones?
R: Siempre los países más desarrollados y mejor posicionados económicamente a nivel mundial tienen mayor presupuesto en investigación. De todas formas, en nuestro país se hacen cosas, aunque no en la escala de otros centros. De todas formas, actualmente se hacen trabajos en red, se conforman consorcios de investigación que hacen a la unión de grupos de investigación de varios países para tratar de adelantar los resultados. Por las comunicaciones, los avances tienen inmediatamente conocimiento mundial y se consolidan los resultados para poder ser incorporados inmediatamente, como sucedió con dispositivos robotizados.
P: Se trata de desarrollos muy costosos que quizás no estén al alcance de todos.
R: Son avances costosos, pero siempre doy el ejemplo de que el primer celular o la primera computadora también eran costosos. Pero el uso y masividad que tienen estos productos hacen que luego todos pudieran acceder a ellos. Es una cuestión de tiempo y escala. Los desarrollos iniciales son muy costosos y pocas personas pueden acceder a ellos, pero a medida que se van promoviendo y difundiendo se tornan más accesibles para más personas. La gente debe tener paciencia, probar si esa tecnología les es útil, cuidarse desde el punto de vista físico y estar preparados para cuando esos avances sean más accesibles.
Luis Schlossberg
Redacción Puntal
En lo que es tecnológico, Olmos comentó que “en los últimos 20 años ha habido un gran avance en la rehabilitación y para mejorar la calidad de vida de los pacientes”.
En este sentido, precisó que en lo que es la rehabilitación actualmente hay dispositivos que permiten la asistencia robotizada de la marcha; otros posibilitan un soporte parcial de peso, algo como un arnés de suspensión que permite entrenar la marcha en un riel que los mantiene en pie, sin riesgo de caída; y también hay equipos de estimulación eléctrica funcional, que es la capacidad de estimular la contracción muscular y la relajación con ondas de corriente eléctrica.
“Cuando uno lo realiza de manera sincronizada en grupos musculares desde brazos y piernas, se logra generar movimientos sincronizados que reproducen la marcha o la posibilidad de tomar y soltar un objeto”, explicó.
Por otra parte, indicó que se han desarrollado mucho los programas de realidad virtual, “que generan al paciente un ambiente que brinda una mejor atención y respuesta, la motivación de interactuar con entornos virtuales donde hay actividades lúdicas o de la capacidad de resolver problemas interactuando con el entorno”.
El director médico de uno de los centros de rehabilitación más importantes de América Latina afirmó que “hoy es mucho más estimulante interactuar en un entorno virtual, donde hay una recompensa por la ejecución de un movimiento, que hacerlo con un profesional en un escritorio”. Y agregó: “No es que la reemplace, pero son buenos complementos. Se usa, sobre todo, en pacientes jóvenes que han nacido con la tecnología incorporada a sus vidas, y usándolas se obtienen resultados más satisfactorios que lo tradicional”.
En este sentido, resaltó que “los chicos saben usar estos equipos de manera natural y jugando se rehabilitan casi sin darse cuenta de que actúan con el entorno”.
P: ¿Qué sucede en lo que se refiere a investigaciones científicas?
R: En lo que es científico, en tanto, se sigue investigando sobre el rol de las células madre, que todavía está por definirse, aún no hay certeza de su alcance o utilidad para lesionados medulares, pero ha habido investigaciones que brindaron resultados en los últimos meses sobre la colocación de dispositivos de estimulación eléctrica directamente a las fibras nerviosas de la médula espinal. Basándose en que las lesiones medulares no son completas y puede quedar un remanente de fibras que hayan quedado sin lesión, se busca estimularlas para ver si se pueden generar contracciones musculares de piernas o brazos.
A su vez, Olmos mencionó que se publicó un nuevo trabajo de la investigadora argentina Claudia Angeli (quien años atrás visitó Río Cuarto) en el que “cuatro pacientes utilizaron estos dispositivos de estimulación eléctrica para generar contracciones, siendo que hasta ese momento no podían”, dijo y completó: “Los resultados fueron positivos y, si bien aún hay que esperar, abre una buena expectativa hacia el futuro”.
En Argentina
P: Estos avances que se dan en las investigaciones, ¿están cerca de Argentina?
R: Hoy está todo muy cerca porque las comunicaciones y la información llegan simultáneamente a todas partes del mundo y, cuando un dispositivo de estos resulta ser funcional y es aprobado por el ente regulador, inmediatamente tiene repercusión en Argentina y puede ser utilizado con una demora de meses solamente. Actualmente la tecnología llega mucho más rápido de lo que era en otras épocas.
P: ¿Cuánto limita el factor económico al desarrollo de las investigaciones?
R: Siempre los países más desarrollados y mejor posicionados económicamente a nivel mundial tienen mayor presupuesto en investigación. De todas formas, en nuestro país se hacen cosas, aunque no en la escala de otros centros. De todas formas, actualmente se hacen trabajos en red, se conforman consorcios de investigación que hacen a la unión de grupos de investigación de varios países para tratar de adelantar los resultados. Por las comunicaciones, los avances tienen inmediatamente conocimiento mundial y se consolidan los resultados para poder ser incorporados inmediatamente, como sucedió con dispositivos robotizados.
P: Se trata de desarrollos muy costosos que quizás no estén al alcance de todos.
R: Son avances costosos, pero siempre doy el ejemplo de que el primer celular o la primera computadora también eran costosos. Pero el uso y masividad que tienen estos productos hacen que luego todos pudieran acceder a ellos. Es una cuestión de tiempo y escala. Los desarrollos iniciales son muy costosos y pocas personas pueden acceder a ellos, pero a medida que se van promoviendo y difundiendo se tornan más accesibles para más personas. La gente debe tener paciencia, probar si esa tecnología les es útil, cuidarse desde el punto de vista físico y estar preparados para cuando esos avances sean más accesibles.
Luis Schlossberg
Redacción Puntal

