Opinión | Salud

Entre el tsunami del coronavirus y las urgencias electorales

¿Salud o economía? El dilema vuelve a instalarse en medio del veloz avance del Covid-19. Para Córdoba, hay que apostar a los dos ejes. El coronavirus marca la agenda de los gobernantes aunque es imposible para ellos sustraerse de las próximas elecciones
Calvo, ayer, formulando los anuncios.  

“Esto no parece una segunda ola. Parece un tsunami”. La frase se va replicando de lugar en lugar y de persona a persona, a medida que se vive la experiencia de la pandemia del coronavirus en carne propia. El impacto del Covid-19 este año no es el mismo que el del 2020. Con nuevas cepas más agresivas, el virus avanza más aceleradamente, provocando estragos no sólo en la salud de la población sino también en las economías regionales. Las fuertes restricciones ayudan a evitar que el sistema de salud entre en un colapso. Pero repercuten en forma negativa en el aparato productivo. ¿Cómo lograr entonces ese justo equilibrio entre la salud y la economía?Una misión sumamente difícil para los gobernantes de turno, que también miran de reojo el avance del cronograma electoral de cara a las Paso y también a las elecciones legislativas. En ese sentido, la Nación y la Cámara Electoral avanzan en forma conjunta en la confección de un protocolo sanitario que será enviado, una vez terminado, al Ministerio de Salud, para su aprobación definitiva. Entre otras cosas, establece la incorporación de más escuelas y con mayor ventilación, la presencia de facilitadores sanitarios para hacer cumplir los controles, aunque no se tomará la temperatura, y la provisión de kits sanitarios. Además, se dará prioridad, al momento del sufragio, a los mayores de 60 años. En suma, medidas similares a las que adoptó Río Cuarto, en noviembre del año pasado, para elegir intendente.

¿Cómo lograr ese justo equilibrio entre la salud y la economía?Una misión sumamente difícil para los gobernantes de turno.

Sin embargo, la gente no está pensando hoy en las elecciones. Por la cabeza de los ciudadanos circulan las dos cuestiones antes mencionadas:su salud y su trabajo. Es decir:cómo evitar contagiarse de Covid-19 y cómo hacer para que su negocio no se funda. De esto ya han tomado nota los políticos ante el inminente vencimiento de la etapa de confinamiento, con severas restricciones, a la cual han adherido tanto la Provincia como el Municipio. Los médicos sostienen que 9 días no son suficientes para hacer bajar la curva de contagios. “Entendemos la situación económica porque es preocupante. Pero nueve días no alcanzan. Necesitamos dos semanas más para que se calme un poco el panorama sanitario. Es alarmante lo que estamos atravesando”, coinciden los directivos de las clínicas de la ciudad. Pero los comerciantes piden que se los autorice a abrir el lunes porque la situación económica no da más. “La situación es crítica y la prolongación de las restricciones implicará el cierre de más comercios. Hay sobradas pruebas de que en el movimiento de los comercios no se producen los contagios porque hay cumplimiento de los protocolos”, solicitaron desde el Cecis al Municipio. Frente al dramático cuadro de situación, los gobiernos ya empezaron a lanzar medidas de ayuda económica. Por ejemplo, el vicegobernador a cargo del Ejecutivo, Manuel Calvo, quien reemplaza interinamente al gobernador Juan Schiaretti tras haber sido sometido a una operación, anunció ayer un paquete de medidas para sectores con actividad restringida, en el marco de la pandemia. Por su parte, el intendente de Córdoba, Martín Llaryora, también dispuso ayudas económicas para los sectores perjudicados. Y, en Río Cuarto, Juan Manuel Llamosas resolvió eximir del impuesto automotor al transporte escolar y al de las personas con discapacidad y, además, está evaluando la eliminación del mínimo de la tasa de Comercio para los responsables inscriptos y su excepción a las clínicas privadas de la ciudad. En Córdoba, los comerciantes salieron a la calle en pedido de auxilio financiero.

Una vez más, la provincia de Córdoba se anticipa y busca diferenciarse del gobierno nacional, a meses de las elecciones legislativas.

Pero la situación sanitaria es acuciante. Río Cuarto tuvo un récord de casos de coronarivus, las terapias intensivas están llenas, el Hospital está al límite de su capacidad de contención y ya hay derivaciones a la ciudad de Córdoba de pacientes infectados con Covid-19. Los profesionales de la salud exhortan a que no se salga a la calle si no hay necesidad de hacerlo y a evitar las reuniones sociales, en torno de las cuales se ha comprobado que son foco de contagios. En vísperas de la finalización del período de confinamiento dispuesto por la Nación, el gobierno cordobés remarcó los tres ejes que se vienen sosteniendo desde que se empezaron a tomar medidas restrictivas:cuidar la salud, el trabajo y la educación. “No se trata de economía o salud. Acá se trata de todos juntos, de cuidar la salud, cuidar el trabajo, cuidar la educación de nuestros hijos y salir lo menos lastimados posible de este tremendo momento”, dijo el vicegobernador Calvo en su discurso. En síntesis, la Provincia decidió que a partir del lunes vuelvan las actividades no esenciales y las clases presenciales. Los comerciantes están conformes con la medida, pero la Uepc se expresó en contra de la presencialidad y reclama virtualidad. La Municipalidad de Río Cuarto adhirió a la medida provincial, luego de que los autoconvocados protestaran en la explanada del Palacio, resistiéndose al cierre de los negocios. Una vez más, Córdoba se anticipa y busca diferenciarse del gobierno nacional, a meses de las elecciones legislativas. La pandemia concentra hoy la agenda de los políticos, aunque es imposible, para ellos, sustraerse de las urgencias electorales.

Marcelo Irastorza. Redacción Puntal