Después de una despedida emocionante de parte del personal de salud de la Clínica del Sud, Norberto, el hombre de 63 años que logró superar el coronavirus pese a padecer una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (epoc) y estar 21 días en terapia intensiva con oxígeno, recibió ayer el alta.
En diálogo con Puntal, el paciente, uno de los más graves en la ciudad a causa del Covid-19, valoró el trabajo de los médicos y las enfermeras y les aconsejó a los ciudadanos que se cuiden, ya que “no es fácil salir de esto”.
-¿Cómo transcurrió su caso?
-Mucho no me di cuenta de lo que me estaba pasando. Me fui enterando de a poco sobre el estado en el que estaba. Los médicos estuvieron en todo momento, especialmente el doctor Martín Isa (jefe de la terapia intensiva de la clínica), quien estuvo permanentemente al lado mío luchando con algo que todavía no se sabe bien cómo se trata ni cuál es la cura. Es decir, el tratamiento varía día a día. Todos los integrantes del equipo de salud estuvieron conmigo siempre y me sacaron adelante. El doctor Isa se tomaba el tiempo para comunicarse con mi familia, porque yo estuve totalmente aislado durante casi un mes. El personal de salud le puso cuerpo y alma. Sin ellos no hubiera salido bien. Ellos saben que se pueden contagiar en cualquier momento, pero nunca dejan de brindar su asistencia. Más allá de lo negativo de haberme enfermado, la situación que me tocó vivir me sirvió para saber que hay mucha gente que se arriesga por uno.
-¿Cómo empezó su caso?
-Me sentía mal en casa y llamé a mi mutual, desde donde me mandaron un médico. Me dijeron que si en dos días no me componía debía internarme. Como no mejoré, me llevaron a la clínica, donde se activó el protocolo. Estuve uno o dos días en una habitación común y después que se conoció que el hisopado me dio positivo, me pasaron a terapia.
-¿Sintió dolores?
-No, la verdad es que no sentí nada. Yo no me di cuenta. Le comenté al médico y me dijo que posiblemente no haya sentido nada porque estuve con oxígeno y con medicación. No sentí dolores, aunque sí tos y falta de aire.
-Cuando se enteró de que tenía Covid-19, ¿sabía algo de la enfermedad?
-Sí, a mí me agarró alrededor del 20 de marzo. En ese momento ya se había declarado la pandemia. Tenía bastante información al respecto. También se enfermó mi señora (de 66 años), aunque ella no necesitó internarse, se recuperó en mi casa. A ella le fue más fácil porque no tiene ninguna patología de base como yo.
-¿Ella está bien?
-Sí, a ella le hicieron dos hisopados. Uno ya le dio negativo, al igual que a mí. Estamos esperando los otros resultados.
-¿Sintió miedo a morirse?
-Sí, lo que sucede es que uno escucha permanentemente sobre lo que está pasando en otros lugares del mundo. De todas maneras, todo se dio muy rápido y no tuve mucho tiempo para pensar. Los médicos han logrado darme muchos años más de vida.
-¿Dónde se enfermó?
-Estuvimos con mi señora de viaje en Egipto. Creemos que nos contagiamos allí, pero no tenemos certezas del lugar. Cuando estuvimos en Egipto ese país no era una zona de riesgo, pero está claro que allí hay personas de todas partes del mundo con las que uno se cruza.
-¿Cuál es su mensaje final?
-Espero que la experiencia que yo tuve les sirva a los ciudadanos. Hay que cuidarse, no es fácil salir de esto. A veces uno se enoja con las medidas que se toman, como no poder salir de casa, pero si no lo hacemos pasa lo que me pasó a mí. Quiero reiterar mi agradecimiento al personal de salud, que, además de ser buenos profesionales, son muy buenas personas. Si no fuera por ellos, yo hoy no estaría hablando.
Más datos
El jefe de la terapia intensiva de la Clínica del Sud, Martín Isa, dijo a Puntal que el paciente no necesitó ser conectado a un respirador artificial para recuperarse, aunque sí se le suministró oxígeno.
Además, sostuvo que uno de los factores que posibilitaron su mejoría fue la aplicación de corticoides.
El paciente de 63 años deberá continuar en estricto aislamiento durante 14 días.

