El exoesqueleto ReWalk, que hace poco más de un mes tuvo una de las primeras pruebas de Latinoamérica en nuestra ciudad, le dio ayer la posibilidad al atleta local Maximiliano Medina de volver a caminar luego de 3 años. Se constituye así en el primer riocuartense en utilizar estas tecnologías de avanzada que despiertan una gran ilusión a partir del trabajo articulado entre la Fundación Santiago Yuni, NeuroCET y la Ortopedia Alemana.
“Desde ayer me sentía muy nervioso, porque era algo nuevo y se trataba de la posibilidad de dar nuevos pasos después de la lesión”, sostuvo Maximiliano en diálogo con PUNTAL después de sacarse el exoesqueleto, y sostuvo: “La prueba te da ganas de seguir, creo que salió todo bien y si se puede dar la posibilidad de tener el aparato es cuestión de entrenar para poder desenvolverme solo con el exoesqueleto”.
Es necesario recordar que los requisitos para el uso de esta aparatología son muchos y muy específicos, en relación al tipo de lesión del paciente, su entrenamiento y hasta las condiciones físicas. No se trata de una tecnología que esté al alcance de cualquier lesionado medular y pocos pueden lograr la prueba. Es por esto que la situación de Medina es aún más reconocible.
- ¿Cuándo comenzó a entrenar para la prueba?
- Se dio todo muy rápido, hace menos de un mes me plantearon la posibilidad de hacer la prueba y comencé a prepararme con el equipo de kinesiólogos.
- ¿En qué consistió el entrenamiento?
- Fue la práctica de pararme con las órtesis y el manejo de bastones para la coordinación. De acuerdo a lo que indicó el médico, esta preparación sirvió mucho porque los ejercicios me salieron rápido y pude dar muchos pasos. Tuve que controlar la espasticidad en estos días, aunque hoy tuve un poco que me interrumpió la marcha. De todas formas creo que logré cumplir con el objetivo.
- ¿Qué fue lo que le resultó más difícil de la prueba?
- Lo más complicado es coordinar la nueva sensación de poder mover las piernas con el uso de los bastones. A veces me concentraba en lo que hacía con las piernas y no me enfocaba en lo otro, por lo que es necesario trabajar en la concentración. Con el entrenamiento seguramente lo corregiré.
Del mismo modo, explicó que el equilibrio es otro de los puntos sobre los que debe avanzar, sumado a la coordinación de los movimientos.
En enero de 2014, Medina fue embestido por un automóvil y le produjo una lesión medular que le quitó la posibilidad de caminar. Sin embargo, la fortaleza de Maximiliano y la determinación que lo ha caracterizado durante toda su vida, lo llevó a no quedarse quieto.
Actualmente integra el equipo de tenis de mesa adaptado de la Fundación Santiago Yuni, el equipo de basquet adaptado “Los Halcones” y se destaca por una intensa participación en maratones en Río Cuarto y la región. Esta preparación le resutó de gran ayuda para llegar bien a la prueba de ayer.
Las actividades comenzaron a primera hora de la mañana, con la revisión de los médicos y el armado del aparato. “El exoesqueleto llega desarmado y se dispone de acuerdo a cada paciente que lo usa, por lo que se controlan todas las medidas e hicimos diversos arreglos”, sostuvo Maximiliano, que completó orgulloso: “Al mediodía me paré por primera vez”.
Junto a su familia
Medina estuvo acompañado durante las pruebas por su esposa Luciana y sus padres Ernesto y Estela Taverna, quien aseguró con los ojos vidriosos de la alegría: “Es mucha emoción, porque después de estos 3 años que está en silla de ruedas, verlo caminar es algo increíble”.
Por su parte, Ernesto Medina aclaró que su hijo se encontraba muy nervioso en las instancias previas a la jornada, “pero gracias a Dios ha tomado muy bien todo lo que vivió, más aún lo que ha sido esta prueba. Es una esperanza más, que pueda caminar y se sienta útil”, consideró.
- Maximiliano ya piensa en la posibilidad de acceder a un exoesqueleto en caso de que los informes sean positivos.
- Sí, son equipos muy costosos, pero vamos a ver la forma en la que podemos conseguirlo. Verlo volver a caminar nos ha dejado sin palabras -sostuvo su madre Estela-.
Es necesario recordar que los requisitos para el uso de esta aparatología son muchos y muy específicos, en relación al tipo de lesión del paciente, su entrenamiento y hasta las condiciones físicas. No se trata de una tecnología que esté al alcance de cualquier lesionado medular y pocos pueden lograr la prueba. Es por esto que la situación de Medina es aún más reconocible.
- ¿Cuándo comenzó a entrenar para la prueba?
- Se dio todo muy rápido, hace menos de un mes me plantearon la posibilidad de hacer la prueba y comencé a prepararme con el equipo de kinesiólogos.
- ¿En qué consistió el entrenamiento?
- Fue la práctica de pararme con las órtesis y el manejo de bastones para la coordinación. De acuerdo a lo que indicó el médico, esta preparación sirvió mucho porque los ejercicios me salieron rápido y pude dar muchos pasos. Tuve que controlar la espasticidad en estos días, aunque hoy tuve un poco que me interrumpió la marcha. De todas formas creo que logré cumplir con el objetivo.
- ¿Qué fue lo que le resultó más difícil de la prueba?
- Lo más complicado es coordinar la nueva sensación de poder mover las piernas con el uso de los bastones. A veces me concentraba en lo que hacía con las piernas y no me enfocaba en lo otro, por lo que es necesario trabajar en la concentración. Con el entrenamiento seguramente lo corregiré.
Del mismo modo, explicó que el equilibrio es otro de los puntos sobre los que debe avanzar, sumado a la coordinación de los movimientos.
En enero de 2014, Medina fue embestido por un automóvil y le produjo una lesión medular que le quitó la posibilidad de caminar. Sin embargo, la fortaleza de Maximiliano y la determinación que lo ha caracterizado durante toda su vida, lo llevó a no quedarse quieto.
Actualmente integra el equipo de tenis de mesa adaptado de la Fundación Santiago Yuni, el equipo de basquet adaptado “Los Halcones” y se destaca por una intensa participación en maratones en Río Cuarto y la región. Esta preparación le resutó de gran ayuda para llegar bien a la prueba de ayer.
Las actividades comenzaron a primera hora de la mañana, con la revisión de los médicos y el armado del aparato. “El exoesqueleto llega desarmado y se dispone de acuerdo a cada paciente que lo usa, por lo que se controlan todas las medidas e hicimos diversos arreglos”, sostuvo Maximiliano, que completó orgulloso: “Al mediodía me paré por primera vez”.
Junto a su familia
Medina estuvo acompañado durante las pruebas por su esposa Luciana y sus padres Ernesto y Estela Taverna, quien aseguró con los ojos vidriosos de la alegría: “Es mucha emoción, porque después de estos 3 años que está en silla de ruedas, verlo caminar es algo increíble”.
Por su parte, Ernesto Medina aclaró que su hijo se encontraba muy nervioso en las instancias previas a la jornada, “pero gracias a Dios ha tomado muy bien todo lo que vivió, más aún lo que ha sido esta prueba. Es una esperanza más, que pueda caminar y se sienta útil”, consideró.
- Maximiliano ya piensa en la posibilidad de acceder a un exoesqueleto en caso de que los informes sean positivos.
- Sí, son equipos muy costosos, pero vamos a ver la forma en la que podemos conseguirlo. Verlo volver a caminar nos ha dejado sin palabras -sostuvo su madre Estela-.
Previous Next
las más leídas
Temas
Te puede interesar
- INVESTIGACIÓN
-
- ANOSMIA

