Opinión | Schiaretti | Córdoba | Juan Manuel Llamosas

La hora de las proyecciones políticas

Schiaretti planifica el armado de un interbloque federal que sea alternativo al kirchnerismo y al macrismo. En Juntos por el Cambio, además de De Loredo y Juez, Santos también quiere ser gobernador. Llamosas ya piensa en su inserción provincial.

Político que no puede ser reelegido nuevamente empieza a buscar su proyección provincial o nacional. Por lo menos eso pasa en la Argentina de hoy. Esa búsqueda tiene un doble objetivo: por un lado, sobrevivir políticamente en un mundo donde no es fácil perdurar con el correr de los años y teniendo en cuenta que la vara que pone hoy el electorado es cada vez más alta y, por el otro, contener a la tropa propia que ya comienza a desandar el proceso de la sucesión. En Estados Unidos, esa situación tiene nombre y apellido: la teoría del pato rengo. ¿En qué consiste? Se trata del gobernante al cual se le acerca la fecha de vencimiento de su mandato y no puede seguir porque las normas constitucionales se lo impiden, en aras de que haya alternancia. Yen ese marco ese gobernante hace todo lo que está a su alcance para no perder poder. Llegar al poder, permanecer en él y conservarlo no es una tarea sencilla. Quizá sea más fácil arribar a un espacio de poder que permanecer en él con el paso del tiempo. Los dirigentes que tienen vocación política lo saben y por eso intentan, por todos los medios, que el poder no se le diluya como agua de entre las manos. De ahí que están permanentemente pensando en estrategias que les permitirán perdurar hasta que la voluntad popular les diga basta.

Juan Schiaretti no puede ser reelegido como gobernador de la provincia de Córdoba. Él ya lleva dos períodos consecutivos como mandatario provincial y la Constitución de Córdoba no lo habilita para un tercer período consecutivo. Para volver a ser gobernador tiene que esperar que pase un mandato y, después de que esto suceda, volver a intentarlo. En ese contexto es que Schiaretti empezó a buscar su proyección nacional. En parte, como decíamos, para asegurar su sobrevivencia política y, en parte, para evitar que el peronismo provincial se le disperse por la sucesión lógica que se da cuando un gobernante deja el cargo. Esa proyección nacional que persigue Schiaretti tiene como plataforma de lanzamiento el mismo Congreso de la Nación. Desde ahí el mandatario cordobés planifica el armado de un interbloque federal de poder que sea alternativo al kirchnerismo y también al macrismo y que capte la voluntad de los argentinos que ya están cansados de la grieta. En esa construcción política, Schiaretti cuenta con la colaboración clave de su principal espada: Alejandra Vigo, senadora electa y además su esposa. Desde esa banca en el Senado de la Nación lo que se busca es constituir un bloque unipersonal para después conformar un Interbloque Federal con otras provincias, para tener fuerza de negociación a la hora del tratamiento de los distintos proyectos y plantear una opción de poder de cara al 2023. La prueba piloto ya se hizo en la Cámara de Diputados con el bloque Córdoba Federal, presidido por el riocuartense Carlos Gutiérrez, y el armado del Interbloque Federal con lavagnistas y socialistas de Santa Fe, al que días pasados se sumó Florencio Randazzo. Tras su pelea con Cristina Fernández de Kirchner, el exministro del Interior y diputado electo por Buenos Aires se alejó del Frente de Todos buscando formar un espacio político propio. Y, luego de superar el piso de votos exigidos, logró el objetivo de ser diputado. Al respecto, días pasados se conoció que Randazzo integrará el Interbloque Federal, en el que también estarán Gutiérrez, Natalia de la Sota y el sanfrancisqueño Ignacio García Aresca. “Conversamos con legisladores de Buenos Aires, de Córdoba y de Santa Fe, con los que compartimos la mirada sobre lo que hay que hacer de cara al futuro. Queremos llevar otras voces al Congreso. Si en Argentina seguimos haciendo lo mismo, el resultado va a ser el mismo”, declaró Randazzo. Si Schiaretti será candidato a presidente todavía es muy prematuro decirlo. Muchas cosas pueden pasar de acá hasta el 2023, cuando se vuelva a elegir presidente. Mientras tanto, la carrera por la sucesión en el PJcordobés tiene como principales aspirantes al vicegobernador Manuel Calvo, al intendente Martín Llaryora y al secretario villamariense Martín Gill. Por su parte, la oposición también está mirando el 2023:además de Rodrigo de Loredo y Luis Juez, también figura en la pelea por la gobernación Gustavo Santos, el dirigente que logró convocar a Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta en un evento organizado por la Fundación Pensar Córdoba.

Juan Manuel Llamosas tampoco puede ser reelegido como intendente de Río Cuarto. Lleva ya dos mandatos consecutivos y no puede ser re-reelegido en el 2024. Por eso, al mandatario municipal no le queda otra que buscar su proyección provincial. ¿Será Llamosas candidato a vicegobernador de Hacemos por Córdoba? Esa posibilidad se viene mencionando una manera de especulación política desde hace ya un tiempo. Para llegar a ese peldaño hace falta que el intendente llegue al final de su mandato con una gestión exitosa que lo catapulte a ese sitial. Paralelamente, se lanzará la carrera por la sucesión a nivel local, que no estará exenta de escollos a vencer. ¿Podrá el PJ seguir gobernando la ciudad o será el turno de Juntos por Río Cuarto?