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La llegada del rebrote en medio de otro año cruzado por la política

Se vienen días complicados para los gobernantes por el aumento de los casos de Covid. Fernández les propuso a los gobernadores la restricción nocturna, pero Schiaretti decidió no adherir. Ambos miran el 2021. Llamosas resuelve lejos de la presión electoral.

La denominada segunda ola, o rebrote como se la prefiere llamar en la provincia de Córdoba, según lo precisó técnicamente el propio ministro de Salud, Diego Cardozo, durante la conferencia de prensa que encabezó el gobernador Juan Schiaretti días pasados, obliga a mantener la guardia alta a las autoridades de turno, para evitar que el contraataque del Covid-19 provoque un nocaut sanitario. La situación, desde el punto de vista epidemiológico, se complejiza con el paulatino incremento de los casos de coronavirus, y no es de fácil resolución. Con las flexibilizaciones dispuestas en materia de actividades económicas y con la apertura de los centros turísticos, resulta difícil pedirle a la gente que acompañe un retroceso de fase. Pero, al mismo tiempo, a mayor circulación de personas hay mayores probabilidades de contagio del virus, lo que enciende las luces de alerta en el sistema sanitario. Ya las clínicas y sanatorios privados salieron a advertir por el relajamiento social y la directa relación con la sumatoria de infectados y la ocupación de camas críticas, que pusieron al borde del colapso al sistema durante el pico de la pandemia.

Históricamente, la provincia de Córdoba siempre fue distinta. El exgobernador Eduardo Angeloz hablaba de “la isla”, y su par José Manuel de la Sota del “cordobesismo”. Desde el punto de vista del análisis sociológico, “La Docta”, tal el apodo recibido por haberse fundado allí la primera universidad argentina, siempre se distinguió por tener una postura distinta a la del puerto de Buenos Aires. Y esa línea se fue conservando a través del tiempo. Recientemente, Schiaretti decidió no adherir a la propuesta que el presidente Alberto Fernández les había hecho a los gobernadores de restringir la circulación entre las 23 y 6 de la madrugada. En esa jugada, el Presidente buscó compartir la responsabilidad política con los mandatarios provinciales, en torno de una medida que es antipática. Es que este año hay elecciones legislativas en el país, y Fernández no quiere pagar todo el costo político de dicha decisión. También Schiaretti mira el calendario electoral del 2021 y, por eso, decidió no sumarse a la propuesta nacional. Córdoba acaba de abrir la temporada turística, y el gobernador no quiere pelearse con ese sector. Pero hubo una frase del mandatario que hizo mucho ruido. “Nunca haremos bandera con eso. Nunca diremos que estamos mejor que otro o nos compararemos con otros. Se equivoca totalmente el que crea que con discursos va a ganar contra la pandemia. Hace falta seriedad, compromiso y trabajo”, señaló en su mensaje. ¿Fue un tiro por elevación al primer mandatario? En El Panal niegan que haya sido un desaire a Fernández. Se transita otro año electoral, y el peronismo quiere ganarle la pulseada a Juntos por el Cambio, en un distrito donde existe un fuerte antikirchnerismo y donde la figura que sobresale es la del jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta. Todavía no está definido si Unión por Córdoba irá en alianza con el Frente de Todos o cada fuerza política transitará por carriles separados. Córdoba elegirá tres senadores nacionales y nueve diputados. Al respecto, Schiaretti impulsa a su esposa, la diputada Alejandra Vigo, para que sea candidata a senadora, mientras que el kirchnerismo promueve al actual senador Carlos Caserio, cuyo mandato vence este año. En Juntos por el Cambio, se habla de que el diputado Mario Negri quiere ser senador, pero Oscar Aguad, exministro de Defensa de Mauricio Macri, no descarta ser candidato.

En Río Cuarto, el intendente Juan Manuel Llamosas decidió adherir a la postura de la Provincia. Esto es: no habrá restricción nocturna en la ciudad, con lo cual las actividades que ya estaban habilitadas proseguirán con su desarrollo. Al igual que a nivel provincial, en la ciudad se intensificarán los controles de las fiestas clandestinas y los testeos, a través del aumento de los operativos Identificar. En términos políticos, el jefe comunal se identifica más con el PJ de Schiaretti que con el peronismo de Fernández. Las elecciones municipales ya pasaron en la ciudad y hoy por hoy no existe la presión de los tiempos de campaña a la hora de tomar decisiones. No obstante, Llamosas ha dicho que la ciudad está mejor preparada para enfrentar el rebrote, debido a la experiencia adquirida por las autoridades políticas y sanitarias en la primera etapa del Covid-19. En Río Cuarto, llegó la segunda partida de vacunas al Nuevo Hospital, que tendrán alcance regional, es decir, para lo médicos y enfermeros de la zona. Y en paralelo, ya se está preparando la vacunación masiva que podría iniciarse a mediados de febrero, con la intención de aplicar la Sputnik V a unos 40 mil riocuartenses, esto es, la misma cantidad de personas que fueron vacunadas durante la campaña antigripal. La pandemia aún no ha terminado y se viene ahora una nueva etapa que impone nuevos desafíos para los gobernantes. Entre ellos, cómo hacer cumplir los protocolos sanitarios que buscan evitar contagios en medio de de las reuniones ilegales y de la aglomeración de jóvenes en los balnearios serranos, tal como ocurre en Santa Rosa de Calamuchita. Se vienen días complicados para no bajar la guardia.