Estudiantes y Nueva Chicago estarán abriendo la fecha 27 de la Primera Nacional, partido que será dirigido por Mariano Negrete, desde las 20 horas en el Estadio Candini de nuestra ciudad.
Para Seferino Flores y sus dirigidos se trata de una muy buena posibilidad a sabiendas del escaso nivel futbolístico que ha mostrado el Torito a lo largo del campeonato, donde en ningún momento pudo encontrar la tranquilidad que dan los resultados.
En el medio pasaron varias situaciones, institucionales primero, como el cambio de presidencia que precipitó la mayoría de las salidas, entre ellas la de su entrenador Rubén Darío Forestello y entre los jugadores experimentados, Adrián “Chupa” Peralta, quien formó parte del equipo desde el inicio.
Esta situación, sumado a que la nueva dirigencia apostó por regular las finanzas y recostarse en el hecho de que no hay descensos para permitirle hacer hincapié en otras cuestiones fuera del fútbol.
No obstante, para un club que siempre tiene, por su historia y por su popularidad, ambiciones de progresar y de cambiar de categoría, el humor del hincha no es el mejor.
Por su parte, Estudiantes debe aprovecharse de toda esa situación para tratar de ganar. Un triunfo aliviaría en parte la situación futbolística y permitiría salir de la racha de empate en la cual está inmerso el equipo riocuartense. Racha que fue cortada pero con derrota ante Atlanta en la fecha 25 con el debut de Flores en el banco de suplentes.
La certeza máxima de esta parte del campeonato está en el arco y en la defensa, donde se ha generado un núcleo verdaderamente importante y donde los problemas se ven en la faz ofensiva, con menos recursos y variantes si tomamos como referencia el inicio del campeonato.
Finalmente, en cuanto al once inicial, la duda pasa por la recuperación de Brian Olivera, quien arrastra un golpe en su rodilla izquierda que le impidió finalizar el partido con Atlanta y jugar el del último sábado en San Martín ante Chacarita, siendo reemplazado muy bien por Joaquín Bigo.

