El texto del documento señala lo siguiente:
- “La cuestión de la pandemia y de las múltiples cuarentenas a nivel global es, sin duda, un tema que debe ser considerado y abordado desde la mayor diversidad de ángulos posibles”.
- “Basados en el espíritu de análisis y asesoramiento del Consejo Económico y Social y, en el contexto de altísima particularidad, las instituciones pusieron en marcha una serie de conversatorios para introducir a la mesa de diálogo las percepciones de cada sector con los aportes pertinentes que puedan ayudar a reconstruir, de a poco, las nuevas configuraciones de la realidad”.
- “Este ciclo de conversatorios denominado ‘Coincidencias y Divergencias en la Pospandemia’ utiliza como hilo conductor las cuatro dimensiones en las que se basan todas las investigaciones del CEyS (social, institucional, económica y ambiental) y lleva ya dos encuentros: el primero sobre ‘Certezas e inciertos en el nuevo contrato social’ y el segundo ‘Institucionalidad en tiempos de pandemia’”.
Primeras conclusiones
Desde lo social:
- “No hay una sola pandemia y un solo aislamiento. Estas vivencias diferentes entre unos y otros, han generado una nueva grieta entre quienes no sufren demasiado el aislamiento social y quienes lo sufren en mucha mayor medida”.
- “Se observa un exacerbado cuestionamiento a las instituciones, cuyo funcionamiento ya resultaba defectuoso y alejado de la realidad desde antes de la irrupción de la pandemia”.
- “Duda sobre la delegación del poder de control para asegurar que se cumpla con lo dispuesto por el Estado, quien debe velar por el bien común”.
- “¿Somos, como sociedad, responsables de nuestro propio cuidado? Para serlo primero deberíamos asumir nuestra responsabilidad directa en los conflictos que nos rodean y que no hemos asumido, desde un nuevo virus, al impacto ecológico, la responsabilidad social, pasando por el racismo, la incapacidad de entender al otro y numerosos etcétera”.
- “Fundamental importancia del rol del Estado, frente la lógica individualista del mercado, en el aseguramiento de buenas condiciones de vida para los ciudadanos. Pero un Estado al que ayudemos, buscando que las decisiones sean justas y que las mismas busquen representar los intereses de la verdadera mayoría”.
- “Necesidad de pensar globalmente y analizar qué otras formas de aislamiento se vienen dando desde muchos años antes. El aislamiento de la falta de agua, comida, o condiciones dignas de vivienda, por ejemplo”.
- “La nueva normalidad abunda en desafíos y esperanzas. No sabemos muy bien cómo continuará la historia humana, pero reconocemos que el poder económico se volverá más exigente y excluyente de personas del ámbito de la sociedad, por eso necesitamos generar fraternidad y sostenernos como familia humana en la esperanza de corazones renovados e inclusivos”.
Desde lo institucional:
- “Por la situación de pandemia decretada a mediados de marzo por el Gobierno Nacional y como consecuencia del aislamiento social, preventivo y obligatorio legislado por un DNU legítimamente dictado por el Poder Ejecutivo, en los hechos se ha visto afectada la división de poderes”.
- “Se cristalizaron comportamientos que distorsionan la institucionalidad y cristalizaron conductas que pueden dañar el sistema democrático”.
- “Los atajos constitucionales y ciertos grados de anomia son facetas recriminables en la idiosincrasia política y ciudadana que ya se manifestaban previo al aislamiento obligatorio y que quedaron más evidenciadas en este contexto.
- “Necesitamos de una ciudadanía comprometida en cumplir y hacer cumplir los valores y derechos democráticos para no desperdiciar las oportunidades que pueda traer esta crisis mundial y construir, entre todos, una sociedad para el bien común”.
Lo que resta
- “Restan dos encuentros donde se dialogará sobre economía en la pospandemia: desafíos y potencialidades y el último donde confluirán todas las realidades abordadas anteriormente a través de la dimensión ambiental”.

