En ese sentido, un cálculo realizado por el dirigente y exvicepresidente de CRA, Néstor Roulet, es que en un campo alquilado -como ocurre en el 70% del área agrícola nacional- el resultado sigue siendo negativo. Roulet mostró una ecuación cuyo resultado final pasa de una pérdida de 90 dólares por hectárea a otro de 59 dólares tras el cambio en las alícuotas de los derechos de exportación.
El propio dirigente señaló respecto a la mejora: “Estoy contento que el Gobierno reconocozca el esfuerzo del hombre del campo y decida reducir las retenciones. Lástima que no las eliminó porque va a ser el unico sector que ponga US$ 8 mil millones con los DEX, a pesar que los números le dan muy finito”, indicó.
El cálculo de Roluet parte de un buen rinde de 3,5 toneladas por hectárea y un precio FOB de 380 dólares. Con el escenario de un 33% de retenciones a la soja, el aporte por hectárea era de 438,9 dólares por hectárea. Con la baja ese monto cae a 345,9 dólares. Luego viene una serie de costos directos e indirectos, más el alquiler del campo, que varia por el precio de la soja. Y finalmente la carga tributaria.