Tranquera Abierta | soja | toneladas | cosecha

Se demora la liquidación de soja por la incertidumbre y la brecha

El ritmo de venta está más de 10 puntos por debajo del promedio de la campaña anterior. Pese a que su cotización parece no tener un camino de ascenso inmediato, muchos productores buscan retenerla como reservorio de valor

Aunque el nivel de ingreso de divisas que la agroindustria generó en la primera mitad del año fue récord, con casi 19.145 millones de dólares, hubo especialmente desde mayo un desacople con el ritmo histórico de venta de soja por parte de los productores. El escenario de incertidumbre y la necesidad de resguardarse de posibles cimbronazos económicos llevó a muchos a preferir esperar. Claro que, los más pequeños no tienen esa opción y aparecen entre los que ya liquidaron su cosecha.

Un reciente estudio del Grupo de Estudios de la Realidad Económica y Social (Geres) dio a conocer que “al 6 de julio los productores vendieron el 45,3% de la cosecha de soja 2021/22 (44 millones de toneladas según el Ministerio de Agricultura de la Nación). “Esto se ubica 10,4 puntos porcentuales por debajo del promedio del último quinquenio (55,8%), lo que implica un relevante retraso en las ventas (estimado en 4,6 millones de toneladas)”, indicó Geres.

Y explica: “Esto se deriva de restar 19,5 millones de toneladas -lo que faltaría vender de la cosecha 2021/22 de haberse vendido la media del último lustro- del volumen aún efectivamente no comercializado (24 millones). El retraso se relaciona en buena medida con la evolución alcista de la ‘brecha cambiaria’”.

Según el informe, sólo los grandes productores tienen la espalda financiera para mantener la cosecha como refugio de valor (ante expectativas devaluatorias, de suba de precios o baja de DEX, etc.): no el grueso de los pequeños y medianos, que deben vender para financiar costos y afrontar deudas”.

En soja, el año comercial se extiende entre abril -comienzo de la cosecha- a marzo del año siguiente. Este período es aquel en el que resulta factible que se efectúe la entrega efectiva del grano; no obstante, antes de abril tienen lugar ventas anticipadas.

Gonzalo Agusto, economista de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCba), explicó a Tranquera Abierta que efectivamente hay un atraso en el ritmo de venta de soja, pero advirtió que por el contrario hay un incremento en la comercialización de maíz durante esta campaña.

“A la fecha se comercializó el 45% de la producción de soja cuando el promedio de los últimos 5 años a esta altura es del 55%. Y si uno ve términos absolutos se comercializaron en la campaña 21/22 unas 20 millones de toneladas que es uno de los valores más bajos de los últimos años, algo que también hay que contextualizar con que tenemos la producción de soja más baja en 10 campañas”, advirtió también Agusto.

Sin embargo, el economista destacó que “por el otro lado, en las ventas de maíz se observa que a esta altura estamos en el segundo valor más alto de la historia con 33 millones de toneladas; equivalente al 66% de la producción cuando el promedio de los últimos años fue el 53% para esta época. Hay un avance de 13 puntos por arriba de ese promedio”, explicó.

Y agregó: “Entonces, no es que el productor no está vendiendo, sino que está despachando más maíz que soja este año. Y a la soja en algún momento la va a terminar vendiendo porque en unos meses comienza la nueva campaña y seguramente necesitará financiamiento para poder encararla”.

Sobre los motivos que podrían estar incentivando una mayor liquidación del maíz y un retraso en soja, Agusto explicó que “cuando se ven los precios relativos están mejor los valores de maíz que los de la soja. Una soja que además ahora no está tocando los máximos valores de hace dos meses, sino que está algunos escalones abajo”, indicó.

Más datos

Según la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios, dependiente de la cartera nacional, al 29 de junio el sector industrial y exportador adquirieron 19.507.200 toneladas, cuando al cierre del sexto mes del año pasado ese volumen ascendía a 23.673.300 pertenecientes a la campaña 2020/21 de la oleaginosa.

De esta manera, el volumen comercializado se posicionó como uno de los más bajos de las últimas dos décadas.

grafico soja.jpg

Por su parte, la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC) indicó que desde mayo de 2021 al 22 de junio los productores llevaban vendidas 18,2 millones de toneladas de soja, por lo que el retraso respecto a la comercialización de la cosecha 2020/21 es de 4,8 millones de toneladas.

Teniendo en cuenta los precios FOB del poroto, fuentes agroindustriales estimaron que este volumen equivale aproximadamente a US$ 2.800 millones.

Asimismo, el informe realizado por la cámara empresaria da cuenta que en el primer semestre de este año, el menor ritmo de ventas se ubicó en volumen adquirido por las industrias y la exportación en 14.339.000 toneladas, lo que significó una caída de 3,3 millones de toneladas respecto a igual período de 2021.

Según explicaron desde Ciara-CEC, “el retraso en ventas está dado por la menor cosecha debido a la sequía, el faltante de gasoil desde febrero hasta junio, que retrasó cosecha y entregas, los piquetes en las rutas en junio que demoraron la entrega de 400.000 toneladas de granos y la incertidumbre macroeconómica que reduce siempre el interés del productor en vender granos”.

Por su parte, el presidente de la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (Acsoja), Luis Zubizarreta, marcó que “el principal motivo es que el productor no quiere vender ante la volatilidad y sobre todo la brecha (cambiaria) que se va agrandando, viendo que no hay señales claras en la política económica y que el mercado está accionando sobre el dólar, por lo cual no se quiere desprender de su activo, que es su moneda de ahorro".

En este sentido, Zubizarreta subrayó que “estos son los menores flujos de venta en los últimos años y eso tiene un impacto muy fuerte en la industria, por su gran capacidad ociosa. Por lo tanto, tiene una gran necesidad de originar la mercadería para poder procesarla y exportarla. En general, hay compromisos de ventas que son por adelantado, por lo que si el productor no vende, genera un gran estrés para la industria”.

De hecho, el informe de Ciara-CEC destaca en uno de sus capítulos que la caída proyectada de la molienda en junio, que habría sido de 3,8 millones de toneladas, versus las 4,1 millones de mayo, produjo una caída de cinco puntos porcentuales en la utilización de la capacidad instalada al pasar del 70% al 65%.

“El aumento de la utilización de la capacidad instalada es estacional, y coincide con el ingreso de la soja disponible de nueva cosecha. Pasado el momento de cosecha, el productor retiene la venta de soja disponible y se produce una menor utilización de la capacidad y un aumento consecuente de la capacidad ociosa”, explicó el informe.

No obstante esta situación, la liquidación del sector continúa en niveles récord por los altos precios internacionales.

En junio se liquidaron US$ 3.815.369.692 por las exportación de granos, convirtiéndose en el mejor registro para ese mes en la historia.