“Solidaridad al cuadrado”: alumnos de Huinca tejieron frazadas para donar
Como lo hacen desde hace ya varios años, los estudiantes del Ipem 141 dedicaron toda una jornada a una tarea de voluntariado. El objetivo es brindar un abrigo a las familias más necesitadas de la ciudad
Huinca Renancó.- El pasado viernes los chicos del Ipem 141 no tenían clases, pero decidieron concurrir al colegio y dedicar varias horas a una tarea solidaria: tejer frazadas para familias de la ciudad que necesitan de este abrigo.
"Solidaridad al Cuadrado", así se denomina este proyecto que va por el sexto año consecutivo y es impulsado por la cooperativa escolar del colegio.
El feriado y la lluvia no fueron impedimentos para que la actividad se pudiera desarrollar con una buena asistencia y la elaboración de entre 20 y 30 frazadas. Es así que el panorama era de comunión en el salón central de la escuela. Con chocolate caliente, mate, una radio abierta y los improvisados pero voluntariosos tejedores que estuvieron desde las 9 de la mañana hasta las 17.
La convocatoria es abierta a toda la comunidad para que colaboren con un poco de tiempo para tejer o bien poder sumarse donando la lana para poder realizar las frazadas. Es así que un centenar de alumnos concurrió a las instalaciones del centro educativo para participar de la actividad, a la que además se sumaron vecinos y alumnos de otros colegios e instituciones de la localidad que prestaron su colaboración.
En diálogo con los alumnos de la cooperativa escolar que hace 12 años trabajan en apoyo al colegio dijeron: “Lo que estamos haciendo es comenzar con el proyecto ‘Solidaridad al Cuadrado’. Este evento lo hacemos en conmemoración con el día Internacional del Cooperativismo y es el sexto año que los hacemos con una muy buena participación. Por lo visto está dando buenos frutos", señaló Álvaro Pereyra, presidente de la cooperativa escolar.
Por su parte, Gino Grancara, también integrante de este organismo, felicitó a los chicos que en un día de clases decidieron ser partícipes. “Hubo un centenar de chicos, profesores y algunos vecinos. Recibimos muchas donaciones de parte de instituciones de la localidad y esto es reconfortante", dijo el alumno. En medio, se sumó la voz de Rosario Martínez, otras de las alumnas: “Es lindo porque estamos ayudando a gente que a lo mejor están pasando frío y necesitan de estas cosas".
"Hacer algo por el otro"
En el salón escolar, los chicos de distintos cursos se entremezclaban con sus docentes, celadores y hasta el director Martín Allasia, que observaba orgulloso el compromiso y empeño de los chicos por convertir un ovillo de lana en cuadrito que, luego, unido a otra decena daban forma a una cálida frazada,
La profesora tutora, Edith Mosso, señaló que las frazadas tejidas serán llevadas al Centro de Promoción Municipal para que sean entregadas a familias que lo requieran.
“Lo que se hacen son cuadritos de 20 por 20, los chicos están aprendiendo y hay gente que teje en la casa y después los trae para unir. O bien nos ha suministrado mucha lana, como es el caso de la escuela Hugo Wast o el Centro de Jubilados, los jardines y los profes del colegio. Esto es realmente solidaridad. Es lo que queremos inculcar que podemos hacer algo por el otro. Así, tenés chiquitos de primer año hasta sexto que se podrían haber quedado en sus casas pero están acá", destacó la docente.
Cabe agregar que la actividad surge en un contexto social complejo, según lo han señalado diferentes instituciones, con una demanda social mayor al del año pasado.
Son numerosas las familias que acuden a los centros asistenciales en busca de frazadas, ropas y alimentos. En este sentido, los chicos pusieron en práctica los valores cooperativos, que vuelven a trascender la escuela e instalarse con fuerza de manera solidaria en la comunidad.
"Solidaridad al Cuadrado", así se denomina este proyecto que va por el sexto año consecutivo y es impulsado por la cooperativa escolar del colegio.
El feriado y la lluvia no fueron impedimentos para que la actividad se pudiera desarrollar con una buena asistencia y la elaboración de entre 20 y 30 frazadas. Es así que el panorama era de comunión en el salón central de la escuela. Con chocolate caliente, mate, una radio abierta y los improvisados pero voluntariosos tejedores que estuvieron desde las 9 de la mañana hasta las 17.
La convocatoria es abierta a toda la comunidad para que colaboren con un poco de tiempo para tejer o bien poder sumarse donando la lana para poder realizar las frazadas. Es así que un centenar de alumnos concurrió a las instalaciones del centro educativo para participar de la actividad, a la que además se sumaron vecinos y alumnos de otros colegios e instituciones de la localidad que prestaron su colaboración.
En diálogo con los alumnos de la cooperativa escolar que hace 12 años trabajan en apoyo al colegio dijeron: “Lo que estamos haciendo es comenzar con el proyecto ‘Solidaridad al Cuadrado’. Este evento lo hacemos en conmemoración con el día Internacional del Cooperativismo y es el sexto año que los hacemos con una muy buena participación. Por lo visto está dando buenos frutos", señaló Álvaro Pereyra, presidente de la cooperativa escolar.
Por su parte, Gino Grancara, también integrante de este organismo, felicitó a los chicos que en un día de clases decidieron ser partícipes. “Hubo un centenar de chicos, profesores y algunos vecinos. Recibimos muchas donaciones de parte de instituciones de la localidad y esto es reconfortante", dijo el alumno. En medio, se sumó la voz de Rosario Martínez, otras de las alumnas: “Es lindo porque estamos ayudando a gente que a lo mejor están pasando frío y necesitan de estas cosas".
"Hacer algo por el otro"
En el salón escolar, los chicos de distintos cursos se entremezclaban con sus docentes, celadores y hasta el director Martín Allasia, que observaba orgulloso el compromiso y empeño de los chicos por convertir un ovillo de lana en cuadrito que, luego, unido a otra decena daban forma a una cálida frazada,
La profesora tutora, Edith Mosso, señaló que las frazadas tejidas serán llevadas al Centro de Promoción Municipal para que sean entregadas a familias que lo requieran.
“Lo que se hacen son cuadritos de 20 por 20, los chicos están aprendiendo y hay gente que teje en la casa y después los trae para unir. O bien nos ha suministrado mucha lana, como es el caso de la escuela Hugo Wast o el Centro de Jubilados, los jardines y los profes del colegio. Esto es realmente solidaridad. Es lo que queremos inculcar que podemos hacer algo por el otro. Así, tenés chiquitos de primer año hasta sexto que se podrían haber quedado en sus casas pero están acá", destacó la docente.
Cabe agregar que la actividad surge en un contexto social complejo, según lo han señalado diferentes instituciones, con una demanda social mayor al del año pasado.
Son numerosas las familias que acuden a los centros asistenciales en busca de frazadas, ropas y alimentos. En este sentido, los chicos pusieron en práctica los valores cooperativos, que vuelven a trascender la escuela e instalarse con fuerza de manera solidaria en la comunidad.