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"Superar la tartamudez, no es necesariamente no tenerla"

Ivana Cocco dice que es necesario dejar de emitir un juicio de valor sobre esta característica del habla. Señala que el objetivo es que la persona pueda comunicar lo que quiere, cuando quiere

Es fonoaudióloga (matrícula 028 expedida por el Colegio de Fonoaudiólogos de Río Cuarto), la demanda de pacientes la llevó a especializarse en tartamudez, una característica del habla que padece el 1% de la población adulta y el 5% de los niños y niñas. Cuando alguna personalidad pública tiene esta característica se disparan inquietudes y consultas, resurgen los mitos y las concepciones erróneas sobre algo que nada tiene que ver con ‘hablar bien o mal’. Ivana Cocco dice que “tratar de ocultar la tartamudez, o evitarla, es lo que genera más esfuerzo y conductas que terminan empeorando algo que no tendría por qué ser vivido así”.

No estamos hablando de una patología, ni de una condición, sino de una característica

Yo no hablo de tartamudez refiriéndome a síntomas o sintomatología como si se tratara de una enfermedad. Es terrible que alguien diga “yo sufro de tartamudez”; y que todos digamos “pobre”, es aún peor. Sufren porque hay una sociedad que los estigmatiza, porque todos los que no tenemos tartamudez hacemos un juicio sobre esa característica del habla.

Me parece muy relevante esta mirada de la diversidad verbal, superar la tartamudez, no necesariamente es no tartamudear. Sino poder hablar con tartamudez y comunicar al mismo tiempo. Desde ese lugar planteo mi trabajo.

¿Qué es la tartamudez?

Aunque se sigue investigando, la comunidad científica acuerda en definirla como una alteración de la fluidez del habla, donde la persona experimenta una sensación de pérdida de control del movimiento, sabiendo exactamente lo que quiere decir. Sin embargo por un bloqueo, una repetición, o una prolongación (del habla) no puede decirlo y eso tiene un impacto en la comunicación que lleva a afectar su calidad de vida. Cuando la persona siente esa pérdida de control empieza a esforzarse para poder seguir hablando.

¿Se genera por algún trauma?

Esto que me decís, es un mito, se derriba con el conocimiento. La tartamudez no es causada por un trauma psicológico, no es causada por algo que paso en la infancia. Pero sí tiene consecuencias psicológicas cuando se convive mal con la tartamudez. Tiene un origen multifactorial donde hay un factor genético (al 80% de las personas los antecede un familiar). El otro 20% se explica por factores que hayan actuado antes, durante o en el momento del nacimiento, que puedan quedar como una secuela. También se trata de una estructura y un funcionamiento cerebral diferente, ni bueno, ni malo, sino que funciona diferente. Y por último está la influencia del medio ambiente. Si el ambiente reacciona negativamente, la persona tartamuda construye la noción de que es algo y empieza a luchar por no querer hablar, por ocultarlo, y de una característica pasa a un trastorno.

¿Cuándo se debe tratar?

Aparece entre los 2 y 4 años, cuando el niño produce una expansión de su vocabulario. Si en ese momento hace un esfuerzo en el habla hay que consultarlo de manera temprana, porque debido a la plasticidad cerebral, tenemos un alto porcentaje de restablecer esa condición. Aunque el tratamiento sea temprano, no tenemos certezas de que el niño restablezca la fluidez, sin embargo es de gran ayuda para los padres y para el niño porque comprenden y construyen una noción saludable sobre su característica.

La persona que viene al tratamiento, viene porque su habla es incómoda, porque le da vergüenza hablar, desde ir al colegio, hasta ir a comprar pan, para ellos es un desafío diario, la persona vienen a entender su característica. No todas quieren hacer un tratamiento, lo necesitan quienes ven su calidad de vida dominada y afectada por la tartamudez.

¿Cómo es el tratamiento?

Depende si es un niño o un adulto y de las características individuales, se buscan estrategias de habla cómoda, hay diferentes tipos de tratamiento, es individualizado porque hay tantas tartamudeces como individuos. El objetivo no es solo lograr fluidez, sino poder decir lo que quiero, en el momento que quiero. La peor tartamudez es la que hace que la persona quede en silencio, para no pasar por ese momento. El objetivo del tratamiento es hablar con más comodidad. Hay muchas personas que definen a qué se quieren dedicar en función de la tartamudez y eso no es justo. Decirle a un niño que no tiene un problema, que puede hablar así, es liberador.

Entonces, ¿cómo actuar como interlocutor?

El trabajo con los papás es muy importante porque en su intento de ayudar a veces le piden al niño que se calme, cuando esto no tiene que ver con el sistema nervioso, o que respire cando tampoco lo genera el sistema respiratorio, eso no ayuda. O le dicen, ‘pensá lo que vas a decir’, cuando la persona tartamuda sabe siempre lo que quiere decir.

Las estrategias son poner el foco siempre en el contenido por sobre la forma, si le decimos ‘para, respirá’ es porque estamos pensando en la forma y no es lo que la persona nos quiere decir. Otra estrategia es mirar a los ojos, sostener la mirada, escuchar empáticamente, con una espera y una escucha amable, porque mi escucha puede ser impaciente, y no amable. Preguntar antes que la persona tartamuda termine de contestar la pregunta anterior, o completarle la oración al que habla tampoco ayuda. Hay que darle tiempo para comunicarse.

¿Cómo se explica el caso de Francisco Benítez, de La Voz Argentina que cuando canta tiene fluidez?

La tartamudez aparece en el lenguaje espontaneo, el cantar no es un lenguaje espontaneo, si bien se usan las misma áreas del cerebro, se ponen en funcionamiento de manera diferente y otro factor que interviene es que el cantante tiene todo el tiempo para él, nadie lo va a interrumpir, eso no pasa en la canción, él sabe lo que va a cantar, la melodía y el ritmo son facilitadores de la fluidez.

No querer levantar la mano en el colegio, preferir una mala nota antes que hablar en el aula, elegir una carrera en base a la tartamudez, una en la que no haya que hablar mucho, tener miedo de ir a una cita con alguien, no poder ir a una entrevista de trabajo, son algunas de las situaciones que padecen las personas con tartamudez según me cuenta Ivana Cocco. Ella asegura que “hablar abiertamente de la tartamudez, les quita una mochila muy pesada a quienes tienen esta característica. Hay que generar conciencia de que se está habilitado a hablar como sea mientras la persona pueda comunicar lo que quiere comunicar, hay personas que tienen fluidez en el habla y no son comunicadores eficientes”.

Como profesional dice que un tratamiento exitoso no es aquel en el que la persona logra hablar con fluidez si lo hará con miedo de que el algún momento tenga tartamudez, “es algo involuntario y muy variable, a veces desconcertante para la persona y para el oyente. Lo que hay que saber es que esto no tiene influencia en el aprendizaje, ni en la inteligencia, no es un impedimento para nada”.

Por Fernanda Bireni