En ese escenario, el primer empleo adquiere un valor que va mucho más allá de un ingreso económico. Para miles de jóvenes, representa el inicio de una etapa de aprendizaje, desarrollo personal y construcción de confianza. Así lo plantea Diego Grieco, Gerente Sr. de Gente y Cultura de Arcos Dorados, la compañía que opera la marca McDonald 's en gran parte de América Latina.
“A lo largo de mi experiencia trabajando con equipos jóvenes, hay algo que se repite: el primer empleo no es solo una oportunidad laboral. Es, sobre todo, una instancia formativa. Es donde se aprende a asumir responsabilidades, a trabajar en equipo y a resolver situaciones concretas. Pero también —y quizás más importante— es donde empieza a construirse la confianza”, sostiene.
Actualmente, Arcos Dorados cuenta con más de 14.000 colaboradores en Argentina y, según detalla Grieco, el 85% tiene entre 16 y 25 años. Para gran parte de ellos, se trata de su primera experiencia dentro del empleo formal.
En Córdoba, la compañía posee una dotación de 1.326 colaboradores entre crew, líderes y staff. Allí también se replica la misma lógica: jóvenes que ingresan sin experiencia previa y encuentran un espacio de formación y crecimiento profesional.
“Para muchos de ellos, este es su primer contacto con el mundo laboral formal. En un entorno donde no se requiere experiencia previa y donde el aprendizaje y los desafíos te permiten potenciar y crecer”, explica.
Más allá de la generación de puestos de trabajo, Grieco remarca que el foco está puesto en la calidad de esa experiencia inicial. “Lo que buscamos construir es otra cosa. Buscamos que ese primer paso tenga sentido. Que no sea solo una etapa transitoria, sino una experiencia que deje herramientas concretas para el futuro”, afirma.
Dentro de esa estrategia aparece MCampus, la plataforma de formación de la compañía, abierta también a la comunidad. Allí los colaboradores realizan capacitaciones, cursos y actualizaciones vinculadas a distintas áreas laborales desde el momento en que ingresan.
A su vez, la empresa impulsa esquemas flexibles para que los jóvenes puedan compatibilizar el trabajo con sus estudios. De acuerdo con los datos compartidos por la compañía, el 50% de quienes trabajan en Córdoba se encuentra actualmente cursando el secundario, carreras terciarias o universitarias.
“Ese recorrido, que combina aprendizaje, experiencia y posibilidades de desarrollo, no es casual. Habla de una cultura, y es parte de una forma de entender el desarrollo”, señala Grieco.
Esa dinámica también impacta en la estructura interna de la operación cordobesa. Según explica el directivo, varias de las personas que hoy ocupan posiciones de liderazgo comenzaron sus carreras dentro de la empresa en roles iniciales y luego fueron creciendo profesionalmente.
En paralelo, Grieco destaca el reconocimiento obtenido por la compañía en el ranking Great Place to Work, donde fue distinguida como la empresa número uno. “No es un punto de llegada, sino una señal de que cuando se construyen entornos donde las personas pueden desarrollarse, los resultados llegan”, sostiene.
El ejecutivo también puso el foco en cómo cambió el mercado laboral en los últimos años y en la relevancia que adquirieron las habilidades prácticas y la experiencia concreta.
“En un mercado laboral cada vez más exigente, donde las habilidades prácticas y la experiencia comienzan a pesar tanto como la formación académica, el primer trabajo puede marcar una diferencia real en el largo plazo”, indica.
Y concluye: “Más que preguntarnos cuántos empleos se generan, creo que la pregunta que deberíamos hacernos es otra: qué tipo de primeras experiencias estamos ofreciendo. Porque en ese primer paso, muchas veces subestimado, no solo se define un ingreso. Se empieza a construir un camino”.