La situación de escasez que golpeó con fuerza esta semana en el sur de la provincia de Córdoba encendió las alarmas en el sector agropecuario, que se encuentra en medio de la cosecha gruesa, y el transporte de granos, que transita la temporada alta de trabajo.
Los camiones en las banquinas de las rutas 158, 41, 7, 36 y 8, además de la A005, fueron postales del comienzo de semana que visibilizaron la escasez en los surtidores. Allí, las estaciones de servicio advirtieron que los cupos impuestos por las petroleras no alcanzaban a cubrir la demanda en un momento de pico como es la cosecha en la zona central del país. Por su parte, desde YPF, que concentra casi el 60% del mercado nacional del gasoil, afirmaron primero que era una dificultad momentánea y luego que estaban realizando los máximos esfuerzos para tratar de revertirlo. Lo cierto es que con el correr de las horas, la situación llevó a los transportistas a manifestarse en las rutas. Comenzaron en Chucul, en el cruce de la 158 y la 41 y en simultáneo en Vicuña Mackenna. Después se replicaron en otros puntos de la región. Se mantuvieron allí un día y medio hasta que llegó la promesa de que inyectarían más combustible en la región y una mejora tarifaria del 10% para transportar cereales. En realidad no fue estrictamente una tarifa mayor, sino que les habilitaron la posibilidad de cobrar un 10% más del monto acordado en febrero.
Con esas dos cartas en la mano, los transportistas decidieron levantar la protesta y esperar hasta el lunes a que se cumpla lo dispuesto.
Pero ayer, Farer, la confederación de rurales entrerrianas que integra CRA, advirtió que “el sector agropecuario, el agroindustrial y el transporte en general viven horas penosas producto de la imprevisión, la improvisación y la ausencia general de un plan económico que integre todas las patas del sistema productivo argentino”, apuntó la entidad desde la que surgió el actual presidente de CRA, Jorge Chemes.
“La falta de combustible, básicamente gasoil, pone en riesgo el poder cumplir en tiempo y forma con la campaña agrícola, ya que el faltante se viene haciendo sentir con consecuencias nefastas: drástica reducción de stock, especulación y aumento de precios”, agregó. El incremento en los precios que pagan productores y transportistas fue una consecuencia del faltante que no se hizo esperar. De hecho, en el sur provincial se habla de montos cercanos a los 200 pesos por litro que llegaron a pagar en las rutas.
Para Farer, se está “a las puertas de una crisis que ya afecta a toda la cadena productiva”. Añadió que genera “zozobra y malestar” la incógnita sobre cuánto gasoil habrá disponible en las próximas horas.
La entidad entrerriana no sólo describió como preocupante la escasez de gasoil sino que apuntó también contra otras dificultades que golpean a los sectores productivos. Al respecto, mencionó “la enorme escasez de neumáticos para la maquinaria agrícola, transporte de carga, colectivos, camionetas y hasta autos”.
“Esta angustiante situación que hoy deja parados tractores, cosechadoras y camiones, tiene origen en una industria nacional que no logra atender la demanda, al tiempo que ve reducida su producción por las trabas a la hora de habilitar cupos en dólares para importar insumos”, precisó.
Mientras tanto, la Federación de Transporte de Cargas a nivel nacional ratificó el paro del lunes al que se plegarían los transportistas de Córdoba. Ese día evaluarán además cómo continuarán.

