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Más subsidios al transporte en AMBA para que no suba el boleto; al interior, nada

La Nación no quiere que el valor del pasaje impacte en el índice de inflación allí donde se mide. Además, la decisión se da en la previa a un año electoral

Tal como ocurría con gobiernos anteriores, la gestión de Javier Milei decidió en las últimas horas abrirle la canilla a fondos destinados a subsidios en las líneas nacionales de colectivos que transitan entre el conurbano bonaerense y la Capital Federal, que por su interjurisdicción dependen del Gobierno federal, mientras mantiene la sequía de recursos para las líneas de colectivos del interior.

No es una problemática nueva. Desde la salida de los convulsionados años posteriores al 2001 en que los subsidios (al transporte y la energía) fueron una herramienta para recuperar poder adquisitivo en la población, a costa de un crecimiento significativo del gasto público, el reparto fue siempre motivo de conflicto. La prioridad fue siempre el conurbano, que es el principal anclaje electoral, mientras el interior quedó rezagado. Por eso en las provincias las tarifas de transporte y de energía fueron más caras que en el AMBA. Ahora, la historia se repite.

El Gobierno de Javier Milei decidió reforzar partidas para el transporte del AMBA mientras en el interior los subsidios nacionales desaparecieron. En los lugares que existen, son provinciales o municipales.

Algunos números

Según trascendió, Transporte acordó actualizar los costos y saldar una deuda de $40.000 millones con las empresas del AMBA a cambio de congelar la tarifa al menos hasta enero. Para eso, la Nación se comprometió a actualizar mensualmente la estructura de costos de las prestatarias. Eso implica que cualquier incremento en los costos operativos —como combustibles, repuestos y salarios—será absorbido por el Estado a través de mayores compensaciones económicas.

Es decir, cuando crezcan los costos de las empresas, la Nación aportará más recursos para evitar que haya traslado al boleto.

“Es indignante, porque al final de cuentas seguimos con la misma receta”, sintetizó la diputada nacional de Provincias Unidas, Carolina Basualdo.

“Cuando hicieron los recortes de subsidios con el argumento del equilibrio fiscal se recortó para todos, menos para el Amba. Pero ahora, además, le darán una mejora en esos subsidios mientras el resto del país no recibe nada. Es absolutamente injusto porque los recursos salen de los impuestos que se pagan en todo el país y solo se reparten en el AMBA”, se quejó la legisladora nacional al evaluar el contraste con el interior.

Se trata de 104 líneas que van de una jurisdicción a otra y cuyo boleto tiene un precio base de 742 pesos, muy por debajo de lo que se paga en el resto del país.

Como referencia vale destacar el último informe de la Asociación Argentina de Empresas del Transporte Automotor (Aaeta) que ubicó al costo real del boleto para el mes de septiembre en $2.494. La diferencia con lo que paga el pasajero es lo que termina cubriendo la Nación en las 104 líneas del AMBA.

A eso se suma un dato más: mientras el valor del boleto en las líneas nacionales del AMBA es de $742, en la Ciudad de Buenos Aires es de $920, en provincia de Buenos Aires de $1.215 y en Córdoba alPuntal canza los $2.150; un valor representativo de la gran mayoría de los boletos en las ciudades del interior del país.

Por último, ese esquema general se replica también en líneas interurbanas de corta distancia. Por ejemplo, viajar de la capital provincial a Carlos Paz cuesta $6.500 mientras que un trayecto similar desde la Capital Federal cuesta $1.337. Un boleto entre Córdoba y Mendiolaza tiene un valor de $4.100 mientras que ir a San Isidro, desde la Capital Federal, cuesta $1.500. Por último, ir a Lomas de Zamora desde Buenos Aires cuesta $1.151 e ir a Villa Allende, $1.950; siempre sobre distancias similares.