La eliminación del pago en efectivo en los colectivos del transporte urbano se aplicará escalonadamente. Primero, se hará en el horario nocturno. Y recién desde noviembre la medida, que apunta a mejorar las condiciones de seguridad arriba de los ómnibus, se instrumentará por completo.
Ayer, el secretario de Gobierno, Mauricio Dova, dio a conocer el cronograma que se usará para poner en práctica la ordenanza que derogó el uso del efectivo en el transporte.
“El Concejo dictó la ordenanza 869 que deroga el inciso d del artículo 14 de la ordenanza 530/14, que es el Código de Transporte Urbano de Pasajeros y que deroga el boleto extraordinario, que es el boleto en efectivo. En el artículo 2 de esa ordenanza se faculta al Ejecutivo a reglamentar y a establecer las condiciones de esa derogación. Por eso, el Ejecutivo emitió un decreto que implica una gradualidad en dejar de usar esa modalidad de pago porque, en realidad, hay mucha gente que lo usa y creemos que el cambio tiene que ser gradual para que el usuario pueda con tiempo acceder a la tarjeta electrónica, que va a ser la única modalidad de pago desde noviembre”; indicó el secretario.
Según el cronograma fijado en el contrato, desde el 1 de julio se va a dejar de aceptar el efectivo en el horario nocturno, más precisamente desde las 21 a las 2 de la mañana del día siguiente. Pero a partir del 1 de noviembre la única modalidad de pago será la vía electrónica, es decir la tarjeta. Hasta que esos plazos se cumplan, el gobierno estableció como obligación de la empresa abrir 8 bocas de expendio de tarjetas.
“Van a estar estratégicamente distribuidas en la ciudad, a punto tal que ya tiene tres; una, a metros de la Municipalidad, otra en la Universidad, y la tercera en la terminal de ómnibus. Desde la semana que viene, se instalarán dos bocas más, lo que demuestra el acompañamiento y el esfuerzo del Estado. Una estará en el ex-Correo, frente a la plaza Roca, y otra en el Centro Cívico”, manifestó Dova.
Además, la intención es que exista un lugar de expendio cerca del Cementerio, en el Viejo y en el Nuevo Hospital. También podrían sumarse los registros civiles de Alberdi y Banda Norte.
“La idea es garantizar que la gente pueda acceder a la compra de la tarjeta. También se establece como obligación desde el 1 de julio que la empresa, que ya tiene a disposición una ampliación, permita hacer la recarga de las tarjetas por internet. Otra cuestión vinculada a la tarjeta es que antes tenían un vencimiento a los tres meses; no perdías el dinero pero sí tenías que recargarla para activarla. Ahora, el plazo va a ser a los 365 días de que la persona haga la carga o la obtenga por primera vez. Con este esquema, más el compromiso del Estado y la empresa de hacer una fuerte campaña de difusión, la idea es que desde noviembre ya no tengamos el pago en efectivo arriba de los colectivos. Así esperamos generar una solución a una problemática de años pero que habíamos visto intensificada este año: los delitos en el transporte”; indicó el secretario de Gobierno.
Dova indicó que la empresa hubiera pretendido un plazo más largo de aplicación pero agregó que el gobierno entendió que noviembre es una fecha razonable. Argumentó que en los últimos tiempos el proceso había sido el inverso en cuanto al uso: en vez de desalentarse el uso del efectivo, se viene acrecentando. “Eso hace que no podamos abandonar esa modalidad de un día para otro”, manifestó el funcionario.
“El Concejo dictó la ordenanza 869 que deroga el inciso d del artículo 14 de la ordenanza 530/14, que es el Código de Transporte Urbano de Pasajeros y que deroga el boleto extraordinario, que es el boleto en efectivo. En el artículo 2 de esa ordenanza se faculta al Ejecutivo a reglamentar y a establecer las condiciones de esa derogación. Por eso, el Ejecutivo emitió un decreto que implica una gradualidad en dejar de usar esa modalidad de pago porque, en realidad, hay mucha gente que lo usa y creemos que el cambio tiene que ser gradual para que el usuario pueda con tiempo acceder a la tarjeta electrónica, que va a ser la única modalidad de pago desde noviembre”; indicó el secretario.
Según el cronograma fijado en el contrato, desde el 1 de julio se va a dejar de aceptar el efectivo en el horario nocturno, más precisamente desde las 21 a las 2 de la mañana del día siguiente. Pero a partir del 1 de noviembre la única modalidad de pago será la vía electrónica, es decir la tarjeta. Hasta que esos plazos se cumplan, el gobierno estableció como obligación de la empresa abrir 8 bocas de expendio de tarjetas.
“Van a estar estratégicamente distribuidas en la ciudad, a punto tal que ya tiene tres; una, a metros de la Municipalidad, otra en la Universidad, y la tercera en la terminal de ómnibus. Desde la semana que viene, se instalarán dos bocas más, lo que demuestra el acompañamiento y el esfuerzo del Estado. Una estará en el ex-Correo, frente a la plaza Roca, y otra en el Centro Cívico”, manifestó Dova.
Además, la intención es que exista un lugar de expendio cerca del Cementerio, en el Viejo y en el Nuevo Hospital. También podrían sumarse los registros civiles de Alberdi y Banda Norte.
“La idea es garantizar que la gente pueda acceder a la compra de la tarjeta. También se establece como obligación desde el 1 de julio que la empresa, que ya tiene a disposición una ampliación, permita hacer la recarga de las tarjetas por internet. Otra cuestión vinculada a la tarjeta es que antes tenían un vencimiento a los tres meses; no perdías el dinero pero sí tenías que recargarla para activarla. Ahora, el plazo va a ser a los 365 días de que la persona haga la carga o la obtenga por primera vez. Con este esquema, más el compromiso del Estado y la empresa de hacer una fuerte campaña de difusión, la idea es que desde noviembre ya no tengamos el pago en efectivo arriba de los colectivos. Así esperamos generar una solución a una problemática de años pero que habíamos visto intensificada este año: los delitos en el transporte”; indicó el secretario de Gobierno.
Dova indicó que la empresa hubiera pretendido un plazo más largo de aplicación pero agregó que el gobierno entendió que noviembre es una fecha razonable. Argumentó que en los últimos tiempos el proceso había sido el inverso en cuanto al uso: en vez de desalentarse el uso del efectivo, se viene acrecentando. “Eso hace que no podamos abandonar esa modalidad de un día para otro”, manifestó el funcionario.

