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Urbano: volvió el 75% de los ómnibus, pero sólo el 35% de los pasajeros

El sistema sigue lejos de los registros que tenía antes de la pandemia. Si bien se flexibilizaron los servicios y ya no hay restricciones, la ocupación de los coches está muy por debajo de 2019

La crisis del transporte de pasajeros posiblemente sea algo más extensa que la crisis sanitaria del coronavirus. Al menos eso es lo que creen las empresas del sector, que admiten que incluso las dificultades en esa actividad comenzaron mucho antes de que llegaran las primeras noticias del extraño virus detectado en Wuhan.

Es que el transporte viene arrastrando una serie de problemáticas estructurales de larga data, desde un esquema de subsidios que no se caracterizó nunca por mostrar equidad geográfica a costos que con la devaluación crecieron aceleradamente frente a ingresos que quedaron resagados. Luego llegó la pandemia, la parálisis y más tarde, cuando de forma parcial volvieron los colectivos a las calles, faltaron los pasajeros. Esa realidad se refleja en un dato concreto en Río Cuarto: el 75% de los coches que circulaban antes de la pandemia están ya en marcha, pero muchos de ellos viajan vacíos gran parte del día, ya que apenas se recuperó el 35% de los pasajeros. Y ese porcentaje hasta hace un mes era bastante menor. Ahora que las escuelas volvieron a su actividad sin burbujas, la cantidad de estudiantes de primaria y secundaria creció. Resta, claramente, la Universidad Nacional y su importante caudal, que aún sigue en un esquema de restricción. Ahora que desde la Nación se dio luz verde para que todas las casas de altos estudios retornen a una presencialidad plena, hay expectativas en que mejore el traslado de alumnos, docentes y no docentes hasta el campus.

En días de semana, antes de la crisis del Covid, circulaban unos 40 0 45 coches más los refuerzos en horarios picos. Actualmente esa cifra llega a unos 30. Pero la gran diferencia existe en el corte de boleto. De lunes a viernes utilizaban el sistema de transporte urbano de pasajeros unos 40 mil riocuartenses. Actualmente, la cifra apenas alcanza los 15 mil.

El transporte ya no volverá a ser el mismo, según coinciden tanto las empresas como los organismos oficiales.

En la última comparación que corresponde al mes de septiembre, la utilización del sistema mostró, con respecto al mismo mes de 2019, un 30% de pasajeros. Durante ese mes, ocurrió la vuelta plena al colegio en los niveles primario y secundario, por lo cual la segunda quincena aportó un número mayor, sino el balance hubiese sido aún peor. Con respecto a la primera mitad de septiembre hubo una mejora del 18% en la cantidad de personas transportadas, presumiblemente por la incorporación de las dos burbujas escolares al mismo tiempo.

Por ejemplo, la línea 1, que tiene la totalidad de los coches circulando, corta el 35% de boletos que antes de la pandemia.

Esto preocupa tanto en la Municipalidad como en la empresa de transporte debido al horizonte hacia adelante. Hay un consenso de que el sistema ya no volverá a ser el mismo y no podrá funcionar de la misma manera en que lo hacía previo al Covid. Esto no sólo en Río Cuarto, sino en general para los sistemas urbanos.

Vale recordar que desde el mes pasado ya no funciona el aforo en los colectivos y pueden viajar libremente la cantidad de pasajeros que quieran subir. De todos modos, por la realidad del servicio, eso está lejos de convertirse en un problema.

Con el aporte de los universitarios, el transporte local podría alcanzar el 60 o 65 por ciento de los pasajeros que tenía en 2019. Naturalmente que la oferta deberá ajustarse a esa nueva demanda que tendrá el esquema.

“No vamos a volver a ver la cantidad de unidades circulando que había en la prepandemia. Y habrá que evaluar dónde realmente es necesario llegar y pasar con los colectivos y dónde no. Esto tanto para Córdoba, como para Río Cuarto, Villa María o Carlos Paz. Estamos todos en la misma”, explicó ayer a Puntal una fuente del sector.

En los registros se advierte también que un domingo, con 5 ómnibus circulando, se cortan unos 1.000 boletos. Eso implica que hay alrededor de 200 pasajeros por día por colectivo a lo largo de las 16 horas que se presta el servicio. “Hoy un colectivo necesita aproximadamente unos 600 pasajeros por día para cubrir los costos de prestar el servicio”, indicó la misma fuente. Según esos números, los ingresos de un domingo no permiten cubrir ni la mitad de los costos.

En medio de esta situación de incertidumbre, corre el último trimestre del año y resta aún concretar la licitación por el nuevo servicio que se prestará en la ciudad. La fecha tope es el 31 de diciembre porque hasta ese día se extendió la concesión a la actual empresa local. No serán pocos los desafíos que deberá enfrentar la nueva etapa de transporte. Con ingresos deprimidos y reclamos de vecinos que pretenden un mejor servicio, la ecuación deberá intentar un equilibrio. Y para ello también es clave el reparto de los subsidios a nivel nacional. Claramente si a las empresas del interior les llegara el mismo dinero que se destina a las del Amba, las posibilidades serían otras. Pero actualmente la Nación envía unos 700 mil pesos por mes y por colectivo al Amba, mientras que a uno del interior de Córdoba le llegan $ 270 mil. Por eso también la diferencia se termina plasmando en la calidad de los servicios y de los colectivos que hay en uno y otro lugar. Y a eso se suma el costo que termina pagando el pasajero. En el Ambahay más pasajeros por kilómetro que pagan su pasaje y mayores subsidios que en cualquier otro punto del país.