Ayer, en Vicuña Mackenna, Villa Valeria y Del Campillo se concentraban los camioneros, quienes piden a los dadores de carga que respeten los montos fijados por Fecotac, pero a su vez, también una actualización de montos.
“Anoche (martes) aumentó de nuevo el gasoil. Ahora sale $ 31 y nosotros tenemos una tarifa que se estipuló con este combustible a un valor de $ 17 a $ 18”, precisó Gustavo Álvarez, el titular de la Asociación Civil de Transportistas de Vicuña Mackenna.
Fueron los camiones de Del Campillo los que dieron inicio a la protesta el lunes por la tarde, y ayer se sumaron trabajadores de Huinca Renancó, Villa Valeria, Vicuña Mackenna, y se esperaba también de Río Cuarto.
El reclamo puntual es que los dadores de cargas respeten la tarifa fijada por Fecotac en febrero último. Al tiempo que reclaman una actualización de las cifras teniendo en cuenta que en el último mes el gasoil sufrió tres incrementos.
En el cruce de rutas nacionales N° 35 y 7, a la altura de Mackenna, un centenar de camiones se apostaron sobre la banquina y sin interrumpir el tránsito expusieron así su reclamo. “Lo único que paramos son a los camiones de carga, a los que les pedimos que se solidaricen con el reclamo”, expresó Álvarez.
La semana anterior, los transportistas de Mackenna se habían reunido con los dadores de carga de la zona a los fines de plantear que se respetara el monto de flete fijado por ley. En este primer encuentro surgió una devolución de parte de los empresarios señalando que son los mismos camioneros quienes ofertan por debajo de la tarifa. Fue así que en un segundo encuentro con los propietarios de camiones y empleados del volante se acordó respetar la tarifa que en Córdoba fija la Fecotac.
En declaraciones a PUNTAL, Gustavo Álvarez precisó: “El pedido principal es la tarifa y los grandes aumentos de combustibles que tenemos. Anoche (por el lunes) volvió a aumentar el gasoil. Cuando arrancamos con la tarifa nueva se hizo en base a un combustible de entre $ 17 y $ 18. Y hoy seguimos con la misma tarifa que (las empresas) se niegan a pagar y con el gasoil a $ 31”.
Y sentenció el transportista: “No podemos trabajar más, nos estamos fundiendo trabajando. Hay una gran desesperación en muchos que invirtieron en acoplados o hasta cambiaron las gomas del camión, y hoy no pueden pagar. Todos los insumos se incrementaron”.
De acuerdo a los costos que hoy manejan los transportistas, en un viaje para trasladar cereales desde Vicuña Mackenna al puerto de Rosario -unos 450 kilómetros- el costo por tonelada actual es de $ 700. Hoy los camioneros piden que esta cifra se incremente a $ 850 por tonelada, para así equilibrar los costos.
En esta ciudad hay alrededor de 250 propietarios de camiones que generan alrededor de 400 puestos laborales directos, así como también una amplia actividad en talleres, gomerías y estaciones de servicios.
Álvarez se lamentó además de la actitud de algunos acopiadores, mencionando como ejemplo la de la firma Tosquita Cereales, que a pesar de que la tarifa está desfasada se niega a pagar aún la más baja. “Se van a reunir para debatir este tema pero ya adelantamos que no vamos a aceptar otra tarifa que no sea la reconocida por la Fecotac”, sentenció Álvarez.
Por último, el dirigente advirtió que este reclamo podría extenderse por varios días.
400 puestos en riesgo
A la concentración de camiones en proximidades de Del Campillo y Villa Valeria se sumó, en el mediodía de ayer, Huinca Renancó, en el cruce con ruta 26 y 35.
En el lugar se apostaron integrantes del Centro de Camioneros local. A diferencia de lo que ocurría en Mackenna, aquí no se impedía el movimiento de los camiones en viaje.
Fabián Segovia, presidente de la agrupación huinquense, sostuvo que la situación del sector es insostenible con las actuales tarifas. “Queremos trabajar con una tarifa digna y razonable”. Y agregó que hoy, la tarifa con la que trabajan los camioneros cordobeses es menor a la fijada a nivel nacional por la Afip y “aún así no se respeta”.
Mencionó el transportista que son más de 400 las familias entre Huinca Renancó y Villa Huidobro que dependen de esta fuente laboral.
“Cuando cerró el frigorífico (Huinca), se vieron afectadas 100 familias con el impacto que tuvo esto. Imaginate el perjuicio que puede provocar para toda la comunidad si se pierden todos estos puestos. En las actuales condiciones no se puede poner un camión en marcha en la ruta”, sentenció Segovia.