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La región tiene acceso a tratamientos contra el cáncer que son de altísimo nivel

Dos oncólogos responden acerca de investigación y tratamientos, vacunas contra el cáncer, terapias complementarias, ética profesional y estudios preventivos

Alejo Lingua (MP 29793 - ME 13039) e Ignacio Magri (MP 31400 - ME 14235) se conocieron en la residencia de oncología en Córdoba, llevan unos 14 años de trabajo juntos y dicen que son un matrimonio sin discusiones.

“Nos complementamos muy bien, somos personas muy distintas, él (Alejo) tiene cualidades muy nobles, no hemos tenido una discusión ni como colegas ni como amigos, es una persona muy inteligente, es mucho más inquieto que yo en algunas cosas, creo que hemos llevado adelante un servicio a la altura de lo que el paciente merece”, dice Ignacio y la misma pregunta va para su colega.

¿Qué encontrás en Ignacio como profesional?

- Si bien somos muy distintos, y eso está muy bueno, sostenemos una ética profesional que es muy importante en la oncología ante gente muy vulnerable que se enfrenta a tratamientos muy costosos. Ignacio, además, tiene inteligencia y responsabilidad, son valores que hacen a la seriedad de una persona, en la vida y más en la medicina.

Tratamientos

La búsqueda de mejores tratamientos mueve a los pacientes a trasladarse y a creer que en nuestra ciudad y por lo tanto en la región no hay posibilidades como en otros lados. “Cuando el paciente esta acá (en Río Cuarto) se va a Córdoba a buscar alguna otra cosa en oncología, los de Córdoba se van a Buenos Aires y los de Buenos Aires se van al extranjero” dice Alejo y agrega que la oncología “se divide en dos cosas muy visibles para la gente; una es el tratamiento farmacológico, terapéutico en sí, y otra es el acompañamiento. Respecto de ese tratamiento, es muy fácil estar actualizado porque hay mucha investigación en oncología, acá en Río Cuarto se hace lo mismo que en Estados Unidos en cuanto a tratamientos convencionales. Lo que no se puede hacer si te fuiste a otro lugar es ese acompañamiento”.

Ambos profesionales coinciden en que los tratamientos implican acompañar de manera integral al paciente y que necesita de un equipo, no solo del oncólogo.

La información certera para el paciente y la familia

“Siempre la palabra cáncer estuvo dentro de un tabú en la sociedad, creo que hoy con las redes sociales y la comunicación a la que acceden los pacientes, que es en general de buena calidad, se tiende a tener un poco menos de temor.

Muchas veces la familia preserva esa angustia que le puede generar al paciente conocer realmente que tiene y con eso tratan de evitar que se deprima aún más y pueda enfrentar los tratamientos de mejor manera. Nuestra idiosincrasia nos lleva un poco a esto de que el paciente no sepa y que un familiar sea el encargado de todo. Nuestra postura es que alguien de la familia debe saber la verdad de todo y para el paciente lo más fácil es que lleve adelante la enfermedad con toda la verdad, ni maquillado ni enmascarado para no generar una falsa expectativa”, sostiene Ignacio.

Vacunas contra el cáncer, qué hay al respecto.

Hasta hace unos 12 años, hablar de oncología era hablar de quimioterapia, los profesionales explican que hoy más de un 60 % de los tratamientos no incluye esa práctica, o bien se le agregan otros medicamentos que nada tienen que ver con la “quimio”; en su mayoría son anticuerpos monoclonales.

Ignacio Magri (MP 31400) Oncólogo (ME 14235) y Alejo Lingua (MP 29793) Oncólogo (ME 13039)

Al respecto Ignacio Magri asegura que no existe una vacuna contra el cáncer pero “sí existen tratamientos que modulan la inmunidad del paciente para que ese sistema inmunológico que no percibe la existencia de una célula tumoral, lo haga. A grandes rasgos hace que el sistema inmunológico perciba al tumor como extraño y lo ataque como si fuera una bacteria o un virus, esos son los tratamientos oncológicos que hoy tenemos al alcance que se llaman inmunoterapia. Hay varios ya disponibles, y otros cientos en investigación”.

Sobre el mismo tema Alejo Lingua agrega que hay tantos tratamientos como tipos de cáncer. “A veces el tratamiento es operar, a veces se trata para achicarlo y luego operar, a veces el tratamiento es no operar nunca, hay enfermedades que las curas con quimio-radio terapia, y hay enfermedades que no requieren de ninguno de estos tratamientos. El cáncer es una enfermedad que en realidad son miles de enfermedades, para decirlo de alguna forma dentro de los tumores malignos de pulmón que puede tener una persona, hay doce y de esos doce hay subtipos, por lo que es todo muy complejo”.

Las terapias complementarias, ¿ayudan?

“El lema nuestro es que si no hace mal, no está probado que eso te hace mal, no tenemos objeciones. La gente a veces esta tan desesperada que, si bien uno le da soluciones, quieren escuchar algo más y es entendible. Yo les digo a los pacientes que además de tomar tal o cual gotita, adviertan de no pagarlas caro, porque hay todo un mercado alrededor de eso.

Sucede que luego viene el otro problema que es: tomo esas gotitas y no hago lo que realmente está demostrado científicamente para la enfermedad que tengo. Es triste ver que el paciente tiene una enfermedad “hipercurable” como un linfoma o una leucemia (que son enfermedades agresivas pero curables) y se salen de la ciencia. Entiendo que lo hagas cuando ya no tenés más alternativas, cada vez menos, pero a hay situaciones en las que se agotan las instancias conocidas de tratamiento”, dice Alejo y su colega coincide haciendo hincapié en que ellos provienen del estudio de la medicina basada en evidencias científicas.

Patologías más frecuentes y prevención

Antes de terminar nunca está de más repasar esos estudios de rutina que debemos llevar adelante para la prevención de muchas de estas enfermedades. “El cáncer de mama, de colon, de pulmón y de próstata son los tumores más frecuentes en el hombre y la mujer. Cuando hacemos prevención llega una persona al consultorio, cuando ya tenés un síntoma te convertís en un paciente que va a combatir o indagar en un síntoma que ya está presente”, señala Ignacio y especifica que entre los principales estudios a realizar se encuentran el papanicolau para el cáncer de cuello uterino, la mamografía para el cáncer de mama después de los 30 a 35 años (con un amplio abanico de situaciones que pueden atrasar o retrasar distintos métodos preventivos). El profesional también señala que después de los 45 años, tanto el hombre como la mujer, deberían hacerse una colonoscopia. “De todos estos estudios de diagnóstico algunos detectan la enfermedad y otros detectan lesiones que aún no son un cáncer pero pueden evolucionar a eso. El cáncer de pulmón se puede prevenir es uno de los más frecuentes y más letales”.

Por Fernanda Bireni