Deportes | Turismo Nacional | Turismo Pista | Turismo Carretera

El automovilismo deportivo de nuestro país envuelto en un problema que puede perjudicar a los pilotos

La lucha por el poder en el automovilismo argentino data de varios años y batallas entre la ACTC y el ACA

La lucha por el poder del automovilismo en Argentina tiene varios años de vida, y varios episodios repetidos siempre entre los mismos actores. Por un lado, está el Automóvil Club Argentino, quien es el ente que ostenta la delegación del poder deportivo del automovilismo en nuestro país y por otro, siempre buscando como sumar más poder a su estructura, está la ACTC (Asociación Corredores Turismo Carretera), entidad que tiene una posición similar al de una Federación de Automovilismo Deportivo.

La F.I.A. (Federación Deportiva Intenacional) delegó en el A.C.A., y este en la Comisión Deportiva Automovilística (CDA), dicha delegación para que tenga el poder de policía del automovilismo en todo el territorio de nuestro país. Es decir, la CDA del ACA es el ente que fiscaliza todo el automovilismo, por si y por intermedio de las distintas Federaciones Regionales. Es quien proporciona las licencias deportivas y médicas para la práctica, desde la menor categoría de karting hasta las licencias internacionales para aquellos pilotos que nos representan en el país. Es quien emite los reglamentos técnicos (a instancias de las distintas categorías intervinientes) y los controla en cada competencia, también es quien cumple y hace cumplir el R.D.A. (Reglamento Deportivo Automovilístico) y el R.D.I. (Reglamento Deportivo Internacional), emitidos por la F.I.A.

La ACTC es una entidad a la que le fue delegado por la CDA del ACA la posibilidad de fiscalizar el Turismo Carretera, Turismo Carretera Pista y el Top Race, luego de varios problemas administrativos y legales en el 2003, regresando el Turismo Nacional a la órbita de la CDA, categoría que estaba fiscalizada por la ACTC desde de 1995, cuando por diferencias reglamentarias, buscó el amparo en el control del TC.

Años después el Top Race fue dejado de lado por la ACTC y la CDA del ACA se hizo cargo de su fiscalización.

Los problemas siempre han sido por el rigor de las fiscalizaciones, tanto técnicas como deportivas, y por la posibilidad de los dirigentes de las distintas categorías en las decisiones, cuando estas están en poder de los comisarios deportivos, quienes deben ser idóneos para el tratamiento de los problemas reglamentarios que se presentan en cada competencia.

A todos estos problemas de orden técnico y deportivo, en los últimos años se sumó la televisación de las carreras del automovilismo nacional. Desde 2013, la ACTC tuvo un acuerdo político y logró el recordado “Automovilismo Para Todos”, dentro del marco del Fútbol Para Todos, siendo televisado por la Televisión Pública y DeporTV las competencias del Turismo Carretera y Turismo Nacional, a las que luego se incorporaron las nuevas categorías creadas por la ACTC, el TC Mouras, TC Pista Mouras y TC Pick Up.

El convenio logrado por la ACTC con el gobierno de ese momento, le significó una millonaria entrada por año, que le permitió crear su propia productora televisiva, y el ingreso por publicidad fue directamente a las arcas de la categoría, al no pagar canon ni compartir la publicidad con el canal estatal. Esto se mantuvo hasta la última carrera del 2023.

El resto de las categorías nacionales se han transmitido por la productora Carburando por Canal 13 y TyC Sport, con arreglos comerciales muy distintos a los de la ACTC, ya que tienen que compartir la pauta publicitaria con los titulares de las señales.

Durante el 2023 el Turismo Pista comenzó su negociación para ser transmitidas sus competencias por ACTC Media, la productora de la ACTC, y sobre fin de año, la ACTC, en un comunicado oficializó que tanto el Turismo Nacional y el Turismo Pista, además de ser televisados por la productora propia, también van a ser fiscalizada por sus comisarios deportivos y técnicos.

Ante este comunicado, la CDA del ACA respondió en un primer momento con otro donde deja en claro que cualquier Institución, Federación, Categoría y/o sector del automovilismo que quiera fiscalizar o ser fiscalizadas en competencias, deberá contar con la expresa autorización por escrito de la CDA, en concordia con los reglamentos locales e internacionales vigentes, dejando en claro que no hubo ningún pedido expreso por medio de las categorías para pasar a la fiscalización de la ACTC.

También, con carta documento, la CDA le comunicó a APAT (Asociación Pilotos Autos Turismo) lo siguiente: “Dada vuestra decisión de excluirse del esquema organizativo (FIA-ACA) que en el país encabeza ésta institución, y teniendo en cuenta que la marca Turismo Nacional (denominativa) clases 4, 9, 12, 16, 17, 18, 20, 25 , 35, 38, 39, 40, 41, 42, 43 , 44, es propiedad del ACA desde 1975 conforme los registros del INPI, el ACA, tiene la obligación de hacerles saber que deberán cesar de inmediato en el uso de la denominación para la realización de competencias o cualquier actividad que se relacione con el deporte automovilístico.

En tal sentido, les informamos que no deberán utilizar tales denominaciones en el campeonato que organizan para el año 2024 y siguientes, bajo apercibimiento de accionar judicialmente por uso indebido de marca, daños y perjuicios, más el daño moral que se producirá al ACA”.

También se conoció en los últimos momentos, que todo piloto que compita bajo la órbita de la ACTC, no tendrá la posibilidad de obtener licencia deportiva intenacional, al no estar bajo los lineamientos que el RDA estipula.

Una batalla que no es por el poder deportivo del automovilismo, es mucho más por el poder económico que el deporte motor maneja, lo que lleva a esta nueva lucha entre las dos instituciones que fiscalizan las competencias en nuestro país.