Hace casi una década, los titulares de una histórica planta láctea de Ucacha tomaban la decisión de poner fin a la producción fabril en la localidad y, con ello, tambaleaba una de las principales fuentes de trabajo de la región y que a la vez era receptora de la leche que generaban los tambos de la zona.
Y fueron cinco tamberos quienes luego de evaluar la situación y analizar posibles salidas al problema, se asociaron en 2015 y decidieron alquilar las instalaciones de lo que era la explanta Dulcor con el doble desafío de volver a reactivar su producción lechera, esta vez, dándole un valor agregado a su propia materia prima.
Sergio Chávez es el actual asesor técnico de Ucalac S.A. y en diálogo con I + I Córdoba recuerda que hace 7 años esta nueva propuesta comenzó a rodar procesando 10 mil litros de leche diarios (2 mil de cada productor) para la fabricación de dos tipos de quesos (blando tipo cremoso y en barra para fetear).
Hoy, la gama de quesos y productos ya roza la decena y esta incipiente trayectoria de 7 años ya los encuentra con 21 premiaciones alcanzadas en distintos eventos y concursos del sector.
Pese a tales reconocimientos y con los pies sobre la tierra, el asesor técnico no se cansa de afirmar que para Ucalac “el
primer premio es la aceptación del consumidor desde el primer día”.
Crecimiento
“Desde el 2015 al presente la empresa creció porque empezó con dos o tres empleados y 10 mil litros diarios, pero ahora dependiendo la época del año, se pueden trabajar 35, 45 y hasta 50 mil litros diarios”, cuenta Chávez.
Hoy, la firma cuenta con 17 empleados fijos en lo que es el núcleo de fábrica y da trabajo de manera indirecta a otros 8 a 10 personas.
“En estos 7 años de vida de la empresa tenemos más de 21 premios acumulados, entre primeros, segundos y terceros premios, pero lo que nos llena de satisfacción es que el primer premio nos lo da el consumidor por la aceptación del producto”. Sergio Chávez, asesor técnico de Ucalac.
La política empresarial de Ucalac se orienta a que cada socio cobre por la leche que produce en su tambo y aporta a la planta “al precio que corresponde, que es el mejor precio de la zona”.
“Lo que se gana con la planta no se distribuye sino que se reinvierte en la fábrica. La idea es tener capacidad como para procesar toda la leche que los socios de la empresa producen”, señala.
Y en esa reinversión de ganancias, avanzan actualmente en la construcción de un saladero de quesos para lo cual ya tienen materializada la fosa, el hormigonado correspondiente y solo falta techar todo ese nuevo espacio. “Proyectamos que en dos o tres años podamos llegar a procesar alrededor de 100 a 120 mil litros de leche por día”, expresa.
Asimismo, el asesor técnico es consciente de que la coyuntura actual va en desmedro de la posibilidad de la ilusión de reinvertir en desarrollo y que factores como la sequía, el “dólar soja” –que encareció insumos específicos tales como una proteína de alta calidad que se le dá como suplemento a los animales- y las variaciones cambiarias, implican obstáculos que deben sortear a diario para no pisar en falso en cada paso que afronten.
“La sequía afectó muchísimo. La mayoría de los productores ha tenido que comprar alimentos afuera tales como rollos, fardos y otros más allá de tipo balanceado que habitualmente se compra”, sostiene.
Productos y distinciones
A los dos productos que marcaron el inicio de Ucalac se fueron sumando luego nuevas propuestas, en distintas versiones.
Así, la firma hoy fabrica los denominados quesos “con ojos” pategrás, duros y estacionados; el queso Sardo del Campo, Por Sault, Por Salut sin sal, Fynbo, Tybo, Reggianito y hasta crema de leche, entre otros.
“Estamos a punto de lograr la certificación de productos libres de Tacc, lo que le daría mayor valor agregado. Nosotros garantizamos que no usamos ningún elemento extraño más que la leche porque simplemente el negocio nuestro es darle valor a la leche”, explica.
Recientemente, Ucalac obtuvo el primer premio en el concurso nacional de quesos en Totoras, Santa Fe, en la categoría tybo, y semanas atrás un tercer premio en un concurso provincial de quesos en Córdoba, también por un queso tybo.
“En estos 7 años de vida de la empresa tenemos más de 21 premios acumulados, entre primeros, segundos y terceros premios, pero lo que nos llena de satisfacción es que el primer premio nos lo da el consumidor por la aceptación del producto. El reconocimiento del consumidor que hemos tenido desde que se inició Ucalac ha sido constante”, comenta Chávez.
Respecto del alcance de los productos, el asesor técnico comenta que la firma aprovechó la cadena de distribución que tenía originalmente la firma Esnaola, radicada en los años ’50, y que a partir de ello lleva sus productos a Buenos Aires y Gran Buenos Aires. También comercializa en la provincia de Córdoba, a nivel zonal, en la capital y en destinos serranos, y en varias localidades de la provincia de Santa Fe.
“Participamos en muchos eventos específicos del sector, como por ejemplo la reciente Jornada Láctea, en Ucacha, y en eventos gastronómicos de Buenos Aires y Córdoba, y nos interesa mucho la capacitación del personal de tambo”, expresa Chávez.
Y añade: “Nuestra empresa tiene contratado un veterinario que hace un recorrido quincenal por los tambos para verificar la calidad de la leche y la sanidad de los animales. Y convocamos hace poco a un médico veterinario especialista en reproducción para dar entrenamiento a inseminadores, algo que constituyó un hito importante. Porque para tener leche hay que trabajar en la reproducción y con ello fomentamos la producción lechera de calidad, de nuestra materia prima, porque allí está el fuerte nuestro para avanzar”.
En expansión
Además de la ejecución de un nuevo saladero, la empresa proyecta poder ampliarse en materia de infraestructura a los fines de poder instalar y poner en ejecución una serie de equipos de última tecnología que ya adquirió y que aguardan ponerse en funcionamiento para seguir creciendo en materia productiva.
“Tenemos que hacer una ampliación de la edificación actual para poder incorporar los elementos adquiridos, tales como equipos de ultra y nano filtración, entre otros”, precisa Chávez.
Y agrega: “La planta tiene un proyecto de ampliación. Ya hay algunas partes hechas, otras estamos por empezar a hacerlas pero la situación actual no nos deja margen para inversiones”.
Javier Borghi

