A la demora en el giro de los fondos de la Nación a la UNRC para gastos de funcionamiento y la ejecución de programas especiales, se sumó ayer una confirmación que preocupó a las autoridades de la casa de altos estudios: la Secretaría de Políticas Universitarias adelantó que no habrá más fondos para nuevas obras este año y aquellas que estaban por dar inicio deben esperar al 2019.
En el caso de la Universidad local la decisión impacta en la paralización de un proyecto para la construcción de una batería de aulas que había sido licitada a mediados de 2017 y que esperaba el giro de fondos para la puesta en marcha.
La noticia la confirmó ayer el rector Roberto Rovere, quien participó en Jujuy, sobre el cierre de la semana pasada, del encuentro del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) que reúne a los rectores de todo el país. Allí, la secretaria de Políticas Universitarias, Danya Tavela, fue la encargada de transmitir la noticia. “No habrá financiamiento para obras nuevas este año”, cuentan los rectores que fue el mensaje.
En el caso de la UNRC, el proyecto de aulas iba a implicar una inversión de 34 millones de pesos que iban a tener que ser actualizados porque eran valores correspondientes a mitad de 2017. Ahora, las autoridades creen que tendrán que revisar prácticamente todo desde cero si se cumple con postergarlo hasta 2019.
“En el tema de infraestructura, todos los proyectos que estaban en instancia previa a licitación o ya de convocatoria a las empresas quedaron todos suspendidos. Por lo tanto, el proyecto de aulas nuestro quedará hasta el año próximo porque obligará a una readecuación de montos y a nueva convocatoria de empresas, porque hoy ya tenemos seis meses de retraso. Sólo se van a continuar las obras que estaban en ejecución”, explicó ayer el rector Roberto Rovere en declaraciones al programa radial Café Digital que se emite por el 91.9.
El proyecto se trata de un pabellón con 16 salas en dos plantas y que iban a insumir unos 34 millones de pesos. Incluso hay una empresa ganadora del proceso que espera la luz verde para firmar y comenzar las obras.
Con respecto a la deuda de fondos, Rovere recordó que ingresó “el 80% de los recursos correspondientes a noviembre de 2017. La secretaria de Políticas Universitarias hizo referencia al envío de esas partidas y expresó que durante este mes se iba a saldar lo correspondiente a 2017. Y a partir de allí comenzarían a girar los recursos de este año, pero no sabemos de qué manera todavía”, detalló Rovere.
Como se recordará, la UNRC reclama fondos desde noviembre y hasta marzo inclusive. Son partidas correspondientes a gastos de funcionamiento, lo que habitualmente se utiliza para combustible, insumos, pago de servicios, entre otros fines.
“Es una buena noticia que hayan llegado recursos, pero claro que nos mantenemos todavía en estado de alerta por el retraso. Cuando expusimos esto fue a mediados de febrero porque si bien lo hemos padecido años anteriores, normalmente en marzo se completaba el giro de dinero adeudado. Para abril estábamos generalmente al día”, recordó el rector.
Y agregó: “Ahora tenemos un retraso de cuatro meses y un poco sin cubrirse. Y a esta altura del año comenzamos con todas las actividades académicas; la universidad funciona a pleno. Pero además tenemos las becas que se pagan con ese dinero, y los chicos necesitan de esos recursos para hacer frente a los gastos diarios”, enfatizó.
Con respecto a ese punto, la Universidad tiene el 2% del presupuesto total, equivalente a unos 28 millones de pesos, destinados a becas. “Eso después se van otorgando en base a las necesidades. Hay becas para alojamiento, apuntes, comedor, entre otras”, explicó Rovere.
Por último, con respecto a cómo la Universidad afronta los gastos, el rector indicó que “esta partida que llegó nos permite hacer frente mientras tanto a todos estos gastos, como así también a los servicios, que son importantes. Y otras erogaciones propias de la docencia como viajes, combustibles, viáticos, materiales para laboratorios, y otros insumos”.
La noticia la confirmó ayer el rector Roberto Rovere, quien participó en Jujuy, sobre el cierre de la semana pasada, del encuentro del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) que reúne a los rectores de todo el país. Allí, la secretaria de Políticas Universitarias, Danya Tavela, fue la encargada de transmitir la noticia. “No habrá financiamiento para obras nuevas este año”, cuentan los rectores que fue el mensaje.
En el caso de la UNRC, el proyecto de aulas iba a implicar una inversión de 34 millones de pesos que iban a tener que ser actualizados porque eran valores correspondientes a mitad de 2017. Ahora, las autoridades creen que tendrán que revisar prácticamente todo desde cero si se cumple con postergarlo hasta 2019.
“En el tema de infraestructura, todos los proyectos que estaban en instancia previa a licitación o ya de convocatoria a las empresas quedaron todos suspendidos. Por lo tanto, el proyecto de aulas nuestro quedará hasta el año próximo porque obligará a una readecuación de montos y a nueva convocatoria de empresas, porque hoy ya tenemos seis meses de retraso. Sólo se van a continuar las obras que estaban en ejecución”, explicó ayer el rector Roberto Rovere en declaraciones al programa radial Café Digital que se emite por el 91.9.
El proyecto se trata de un pabellón con 16 salas en dos plantas y que iban a insumir unos 34 millones de pesos. Incluso hay una empresa ganadora del proceso que espera la luz verde para firmar y comenzar las obras.
Con respecto a la deuda de fondos, Rovere recordó que ingresó “el 80% de los recursos correspondientes a noviembre de 2017. La secretaria de Políticas Universitarias hizo referencia al envío de esas partidas y expresó que durante este mes se iba a saldar lo correspondiente a 2017. Y a partir de allí comenzarían a girar los recursos de este año, pero no sabemos de qué manera todavía”, detalló Rovere.
Como se recordará, la UNRC reclama fondos desde noviembre y hasta marzo inclusive. Son partidas correspondientes a gastos de funcionamiento, lo que habitualmente se utiliza para combustible, insumos, pago de servicios, entre otros fines.
“Es una buena noticia que hayan llegado recursos, pero claro que nos mantenemos todavía en estado de alerta por el retraso. Cuando expusimos esto fue a mediados de febrero porque si bien lo hemos padecido años anteriores, normalmente en marzo se completaba el giro de dinero adeudado. Para abril estábamos generalmente al día”, recordó el rector.
Y agregó: “Ahora tenemos un retraso de cuatro meses y un poco sin cubrirse. Y a esta altura del año comenzamos con todas las actividades académicas; la universidad funciona a pleno. Pero además tenemos las becas que se pagan con ese dinero, y los chicos necesitan de esos recursos para hacer frente a los gastos diarios”, enfatizó.
Con respecto a ese punto, la Universidad tiene el 2% del presupuesto total, equivalente a unos 28 millones de pesos, destinados a becas. “Eso después se van otorgando en base a las necesidades. Hay becas para alojamiento, apuntes, comedor, entre otras”, explicó Rovere.
Por último, con respecto a cómo la Universidad afronta los gastos, el rector indicó que “esta partida que llegó nos permite hacer frente mientras tanto a todos estos gastos, como así también a los servicios, que son importantes. Y otras erogaciones propias de la docencia como viajes, combustibles, viáticos, materiales para laboratorios, y otros insumos”.

