En el Domingo de Ramos, el obispo Adolfo Uriona se mostró preocupado por la violencia, el narcotráfico y el aumento del índice de la pobreza.
“Éste va a ser un año muy difícil para nuestra Patria. Por el índice de pobreza, la violencia, el narcotráfico y las elecciones”, sostuvo ayer monseñor Uriona.
El prelado habló durante la celebración del Domingo de Ramos, que recuerda la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, cuando se colocaron ramas de palma y ramos de olivo en su camino, dando así inicio a la Semana Santa.
Al respecto, el obispo dio el siguiente mensaje pastoral:“Hay que contemplar a Jesús que camina hacia Jerusalén, que entra como rey manso y humilde y va a ofrecerse en la cruz para morir por nosotros”.
Uriona también expresó que, pese a todo, “el Señor nos llena de esperanza con su resurrección”.
En la Semana Santa, la Iglesia Católica evoca la muerte de Jesús en la cruz y su posterior resurrección al tercer día.

