El Día del Niño, que se celebra este domingo, encuentra a los comercios del sector juguetero con un balance agridulce: hay movimiento, pero no el suficiente. Así lo describió Carlos, titular de una juguetería local, quien señaló que los últimos tres días previos a la fecha son los de mayor actividad y que el jueves registró un buen nivel de concurrencia, aunque la expectativa sigue siendo mayor a la realidad.
Ventas moderadas y ticket promedio desde 5.000 pesos
Según el comerciante, el ticket promedio de compra arranca desde los 5.000 pesos y puede subir considerablemente según el producto elegido. Entre los artículos más buscados figuran pelotas, autos y motos a batería, camas elásticas, metegoles, hamacas y toboganes. También tienen buena salida los juegos de mesa. En paralelo, los productos que aparecen en redes sociales y en televisión son los más demandados, aunque en algunos casos no están disponibles por problemas de abastecimiento. Lo tradicional, en cambio, sigue vendiéndose con regularidad.
Sobre la situación económica general, Carlos fue directo: el stock no es el problema. “Yo mercadería tengo para hacer dulce, pero está faltando la venta”, afirmó, y agregó que el gobierno debería encontrar la manera de incrementar el poder adquisitivo de la población para dinamizar el consumo.
En cuanto a los precios, el comerciante reconoció que hoy son más competitivos que en fechas anteriores, como el 24 de diciembre o el Día del Niño del año pasado. Sin embargo, la inflación sigue siendo un factor presente que encarece los costos y complica la planificación del negocio.
Financiación ampliada para estirar el bolsillo
Frente a ese escenario, el local apostó fuerte a las opciones de pago. Quienes abonen en efectivo acceden a un descuento del 25%, mientras que las compras con QR, débito o transferencia tienen un descuento del 20%. También se aceptan cheques y tarjetas de crédito en tres y seis cuotas, siendo las primeras sin interés. La posibilidad de financiar en 60, 90 o hasta 120 días fue presentada como una de las ventajas más concretas del momento para el consumidor.
Carlos reconoció que cerró algún negocio propio en el pasado y que el contexto no está fácil para nadie. Estimó que llegar a un 30% de lo esperado en ventas sería, en este momento, un resultado que permitiría seguir adelante. “No está fácil”, resumió, con una mirada que combina realismo sobre el presente y cierta cautela respecto al futuro del sector.

