A nivel local, los comerciantes también sintieron el flojo movimiento económico que se tradujo en pocas ventas pese a tratarse de una fecha que esperan todo el año.
Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la celebración del Día del Padre arrojó un saldo marcadamente heterogéneo, dejando un balance comercial que, en líneas generales, acusó el impacto del enfriamiento del consumo. Para reactivar el movimiento en los comercios, las principales apuestas pasaron por otorgar facilidades financieras con tarjetas de crédito y beneficios por pagos al contado. De todos modos, la efectividad de estas herramientas estuvo muy contenida por la cautela generalizada de los compradores.
En este escenario, el ticket promedio se ubicó en $ 78.986. Este valor estuvo en línea con el comportamiento observado en el agregado, donde las operaciones se concentraron mayormente en los artículos más económicos de cada sector y en mercadería en oferta, lo que evidencia la prioridad de los clientes por resguardar el presupuesto del hogar.