Comerciantes de la ciudad dijeron que cada vez venden menos y exteriorizaron su preocupación por el futuro de sus negocios.
En las galerías comerciales, se ven más locales desocupados.
El combo entre la caída del consumo y los altos costos constituye la explicación de la crisis que atraviesa el sector comercial.
“Las ventas en agosto no fueron buenas. Hace meses que venimos de mala racha”, dijo ayer a Puntal la dueña de un local de ropa.
En una recorrida por el microcentro de la ciudad, se advierte que hay muchos locales sin clientes adentro.
También es notoria la progresiva desolación que existe en algunas galerías comerciales céntricas como consecuencia de comercios que van cerrando.
“Hicimos el esfuerzo pero es imposible. Las ventas han caído, no entra gente al negocio y los costos fijos son elevados”, señaló a este diario un comerciante del centro de la ciudad.
Los riocuartenses que salen al microcentro miran mucho las vidrieras y comparan los precios dado que hay que estirar el sueldo lo más que se pueda para llegar a fin de mes.
Los ingresos mensuales no alcanzan y las familias priorizan lo indispensable.
Además, los alquileres y las tarifas de servicios aumentan constantemente.
En paralelo, también se da otro fenómeno que consiste en que las ventas online no alcanzan a compensar la caída de clientes en forma presencial.
Frente a este cuadro de situación, los comerciantes sufren para sostener sus negocios.
A su vez, en el paisaje céntrico, se observan cada vez más comercios que tienen el cartel “Liquidación por cierre”.