La temporada de calor es un momento propicio para disfrutar de las comidas y del aire libre. Sin embargo, en algunas ocasiones, los descuidos a la hora de preparar y consumir alimentos pueden ser riesgosos para la salud. Cada año con la llegada de las altas temperaturas aumentan los casos de intoxicaciones e infecciones de origen alimentario y se incrementan los casos de Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA).
Las intoxicaciones alimentarias son aquellas enfermedades causadas por la ingesta de alimentos o agua que contienen microorganismos patógenos o toxinas producidas por los mismos. Las denominadas “ETAs” (Enfermedades Transmitidas por Alimentos) se originan por ingerir productos en mal estado o crudos, y/o agua infectada con bacterias o parásitos, en cantidades suficientes como para afectar la salud de quien los consume.
Las elevadas temperaturas del verano favorecen el desarrollo de microorganismos en los alimentos y, por tanto, la posibilidad de sufrir toxiinfecciones alimentarias, más conocidas como enfermedades de transmisión alimentaria. Esto ocurre porque las bacterias crecen más rápido en los meses de calor.
Por otro lado, en la época estival hay una tendencia mayor a comer fuera de casa, donde los controles de seguridad muchas veces no son los mismos que en una cocina doméstica y es factible que se produzca una relajación de las pautas más básicas de manipulación de alimentos.
Estos procesos están causados por la ingestión de bacterias o virus presentes en el alimento (infección), por toxinas producidas por estos microorganismos (intoxicación) o por parásitos (infestación). De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el origen de este tipo de patologías puede ser de diversa índole: se puede atribuir a un producto específico, a una sustancia que se ha incorporado, a su contaminación a través de los recipientes o bien durante su preparación o distribución.
Para evitarlas es necesario tener una correcta conservación y manipulación de lo que vamos a consumir. Es muy importante continuar con las pautas de higiene y manipulación básicas, que en ocasiones se pasan por alto debido al cambio de hábitos y a una mayor distensión durante los viajes y las vacaciones. Hoy te compartimos algunas recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud sobre las intoxicaciones de varano, con el objetivos de prevenir algunas de estas enfermedades.
Consejos para evitar las intoxicaciones alimentarias
La Organización Mundial de la Salud (OMS) cada año recuerda que las enfermedades de transmisión alimentaria afectan a una de cada diez personas. Con el fin de evitar intoxicaciones alimentarias, la OMS recomienda las siguientes pautas para la preparación higiénica de alimentos.
- Consuma alimentos tratados de forma higiénica; evite el consumo de leche cruda; y asegúrese de que la carne y el pescado se han mantenido a temperaturas de refrigeración o congelación adecuadas.
- Cocinar muy bien los alimentos. Es importante asegurarse de que el interior del producto llegue al menos a los 70º C. En caso de que la comida se recaliente, también hay que cerciorarse de que el centro del alimento alcance la misma temperatura (70º C).
- No ingerir productos crudos o mal cocinados, especialmente cuando nos referimos a carnes, pescados, mariscos o huevos.
- Evitar dejar los alimentos crudos a temperatura ambiente. Se sugiere que, si no se van a preparar o consumir enseguida, mantenerlos bajo la acción del calor (por encima de 60ºC) o del frío (menos de 7ºC).
- Evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos, es decir que no tomen contacto entre sí en la heladera.
- Propicie un entorno higiénico como manipulador de alimentos (lavado de manos, de utensilios, trapos y manipulación de basura).
- No rompa la cadena de frío y respetar las fechas de vencimiento.
- Consumir exclusivamente agua potable, incluso para hacer hielo.
- Lavar adecuadamente las frutas y verduras que se vayan a consumir crudas.
- Controlar que el envase del producto esté en perfectas condiciones y desechar aquellos que estén abollados, abombados, oxidados o deteriorados.
Adoptando estas precauciones en cada una de las etapas, evitaras numerosas enfermedades de transmisión alimentaria provocadas por una inadecuada manipulación o conservación de los alimentos.
Alimentación en verano: la OMS aconseja
Además de detallar los cuidados que se deben tener, sobre todo en esta época del año, también la Organización Mundial de la Salud informa cuales son las claves para alimentarse correctamente en esta época del año.
- Hidratarse: lleva siempre una botella de agua fresca.
- Evitar los atracones: come sólo hasta saciarte, no llenarte.
- Consumir frutas porque además de ser ricas en vitaminas; aportan fibra, antioxidantes y carotenos y ayudan a estar bien hidratados.
- Evitar el frito y el rebozado: es mejor cocinar a la plancha, la brasa, el vapor o el horno.
- Elaborar postres y licuados caseros con frutas y leche o yogur.
- Cuidado con las picadas, un menú muy frecuente en verano: elegir aquellas que contienen verduras y alimentos ricos en proteínas, como los langostinos o los calamares.
- Reducir la ingesta de sal y el uso de ciertas grasas y aceites.
- Limitar el consumo de azúcar.
- Evitar el consumo de alcohol.
Por Julieta Varroni

