Los incendios forestales la pasada semana en el Corredor del Caldén en la zona rural de Villa Huidobro arrasaron con al menos 1.500 hectáreas y dañaron gravemente al bosque nativo, pero también causaron serios estragos para los trabajadores que desempeñan tareas en los campos de la región. Tal es el caso de Andrés Olivera, quien es peón rural y reside en la estancia El Sueldo.
El hombre se quedó sin la mayoría de sus pertenencias tras los siniestros; no obstante, apenas se conoció la noticia, vecinos, la Policía y el Municipio se plegaron a ayudarlo.
“El trabajo policial abarca múltiples tareas, incluidas un compromiso social con aquellos con los que nos relacionamos, con nuestros paisanos, con todos los actores rurales que necesiten de nuestro apoyo”.
Desde la Patrulla Rural Sur se informó que Olivera “había perdido muchos recursos materiales y víveres a raíz del fuego”. “El efectivo de la Patrulla Rural de Villa Huidobro, sargento 1° Jonatan González, se pone a disposición y gestiona con otros productores rurales, con personal policial de la Patrulla Rural y con la Municipalidad de Villa Huidobro, la compra de elementos para su subsistencia, y demás materiales necesarios”, se indicó.
Además de ello, el suboficial junto a toda la Patrulla Rural se comprometieron a “constatar su situación periódicamente y ayudarlo en todo lo que necesite”.
Al damnificado se le entregaron: verduras, carne, fideos, yerba, azúcar, sal, elementos de higiene y pan.
“De esta manera queda en evidencia que el trabajo policial abarca múltiples tareas, incluidas un compromiso social con aquellos con los que nos relacionamos, con nuestros paisanos, con todos los actores rurales que necesiten de nuestro apoyo, de nuestra tarea específica o de nuestra solidaridad”, resaltaron desde la entidad policial.

