Un adeliamariense se alzó con el podio en el cruce del lago Villa Rumipal
Luciano Caraglio es un nadador profesional de Adelia María y el pasado fin de semana participó del tradicional cruce del lago en Villa Rumipal, que desafía a nadar 1.200 metros. Logró el primer podio en su categoría y el 13er lugar en la general, en la que compitieron más de 700 personas.
Empezó a nadar a los 6 años y nunca dejó de hacerlo. Considera que la natación es un deporte maravilloso que le ha permitido superarse a sí mismo y conocer gente increíble. También ha contagiado su pasión a sus hijos, quienes también la practican. Su próxima competencia será en Boca del Río.
Sobre esta experiencia y la pasión por este deporte, Luciano (45 años) contó a Puntal: “Desde chiquito iba a natación en el Club Atlético Adelia María. Y cuando tenía 6 años lloraba porque quería dejar la pileta chiquita y nadar en la grande. Mi mamá habló con el profesor y le dijo. Él aceptó, me llevó y quedó sorprendido porque hizo un largo de 25 metros con esa corta edad”, rememora. “Salté del grupo 4, que llamábamos de enseñanza básica de natación, a la competitiva. Y de ahí nunca dejé de nadar, hasta que me fui a estudiar”.
Luciano es paramédico y licenciado en Higiene y Seguridad Laboral. Casado y con tres niños, se hace tiempo para dedicarle todos los días a la práctica de la natación. Este año espera competir en dos o tres torneos que se realizarán y aspira a lograr mejorar sus tiempos.
Recordó el deportista que años atrás la práctica de este deporte en Adelia María era acotada debido a que no existía pileta climatizada. Tras incorporarla el club, ahora todo el año se desarrolla y son cada vez más los vecinos de todas las edades que la practican.
Premios y más premios
Cabe mencionar que para Caraglio no hay desafíos imposibles. Dos años atrás y con un amigo llegó a la cumbre del Aconcagua, hecho que reflejó Puntal. “En su momento hice básquet, después mucho montañismo”.
En 2018 Luciano hizo su primer cruce del lago, en el que logró el puesto 23, al año siguiente consiguió el octavo y en el 2020 llegó al podio en el puesto quinto. La pandemia obligó a un parate, tras suspenderse a competencia, y el año pasado Luciano Caraglio se federó, lo que le permite acceder a torneos más competitivos.
El domingo pasado volvió a Villa Rumipal y del cruce participaron más de 700 personas en distintas categorías. Luciano lo hizo en Sub-46 y entre 200 inscriptos se consagró en el primer puesto,mientras que en la general alcanzó el 13er lugar.
“El año pasado estuve compitiendo bastante poco, este año hice el cruce del lago y tengo pensado a lo mejor hacer 3 o 4 competencias en el año, pero mi objetivo es que el entrenamiento casi te dé alto rendimiento, porque tenemos el profe, tenemos muchas horas de entrenamiento por día y mi meta es hacer pocas competencias, pero de la mejor manera”, resumió Luciano.
Consultado por esa pasión por el deporte acuático, recalcó: “Es un medio completamente diferente al ambiente aéreo que estamos acostumbrados, al aire, a la tierra, un medio que te permite pensar, te permite relajar, te permite hacer ejercicio a un nivel diferente y sobre todo es un deporte de muchísimo equipo, de trabajo en equipo. Más allá de que uno en el agua y en la competencia sobre todo está solo, entrenando se entrena con los compañeros, con el empuje del resto del equipo y el empuje del entrenador; te permite socializar y conocer gente hermosa, gente que se cuida su salud, que cuida su alimentación, que cuida su nutrición, que descansa, que entiende la importancia del descanso, el respeto, el compañerismo”.
Luciano ya contagió a su pasión a sus hijos Simón y Santino, de 8 y 6 años, y también a la pequeña Magdalena, de un año y ocho meses, que también practica natación con su mamá.
El deportista adeliamariense va por más y ya tiene previsto participar de una competencia en Boca del Río, en la zona de Traslasierra, sumar nuevos trofeos y, algo más importante, seguir superándose a sí mismo.