Una mujer cordobesa dio un paso clave en su lucha por justicia y se presentó ante los tribunales para convertirse en querellante en la causa que investiga los abusos sexuales que sufrió durante su infancia y adolescencia a manos de su tío político, Bernardo Bazán, y de su hijo. La denuncia busca que los hechos no queden impunes y que la investigación contemple a todas las posibles víctimas dentro del mismo entorno familiar