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Recta final para el acueducto del sur, que potenciará la ganadería en la zona

La obra comenzó hace un año, recorre unos 100 kilómetros con caños y cubre alrededor de 50 mil hectáreas. Pero va a ser duplicado por pedido de productores que no habían sido parte del planteo original. Permitirá tener agua para consumo animal en campos con suelos salinos y así abre la posibilidad de incrementar la carga animal y la producción

El acueducto ganadero que realiza la Provincia en el departamento Roque Sáenz Peña con el financiamiento del Banco Mundial ingresó en la recta final, ya con la totalidad de los 100 kilómetros de caños enterrados en un área de cobertura de 50 mil hectáreas.

La obra, que implica una inversión de casi 900 millones de pesos, beneficiará a 128 productores de la región. El proyecto viene a dar respuesta definitiva a una histórica demanda de un centenar de productores pecuarios que enfrentan serias restricciones de desarrollo debido a la ausencia de agua de calidad para el ganado, que representaba un limitante productivo infranqueable.

Sin embargo, el proyecto original debió ser modificado sobre la marcha porque más ganaderos de la región se vieron interesados en disponer de agua para consumo animal a medida que la obra avanzó. Eso provocó que se realizaran modificaciones en la toma de agua, para tener un mayor abastecimiento y así cubrir, en una segunda instancia, la ampliación de la red de caños. Por ahora, las tuberías cubrirán el trayecto original, pero se dejará el abastecimiento de agua suficiente para duplicar el suministro previsto originalmente.

La obra se realiza entre Laboulaye y General Levalle, con la toma de agua en el ingreso a Riobamba, sobre el canal Levalle o Santa Catalina. “De ahí nace el aprovisionamiento a unos 128 productores que hasta hoy no tuvieron agua para darle de tomar a sus animales. Esa situación generó mucho desarraigo y una producción muy precaria e ineficiente”, indicó el ministro de Agricultura y Ganadería, Sergio Busso.

Por su parte, el subsecretario de Infraestructura Agropecuaria del Ministerio, Franco Mugnaini, explicó a Tranquera Abierta que “ahora comienza una etapa final en la que se realizan las conexiones al interior de los campos ya que el tendido principal de los caños está concluido”.

El funcionario agregó además que “el plan prevé que se deje habilitada una canilla con un caudalímetro y luego cada productor deberá realizar una obra para almacenar el agua, tipo tanque australiano y de allí cubrir las necesidades que tenga”.

Mugnaini también remarcó que “ya se constituyó el consorcio con los productores para comenzar a administrar el funcionamiento y preservación del acueducto, algo que también estaba previsto en el programa que se presentó ante el Banco Mundial para conseguir el financiamiento de la obra”.

En cuanto a los plazos previstos, el subsecretario aseguró que “no debería insumir más de dos meses el final de la obra con todo en funcionamiento. Ahora estamos concentrados en el refuerzo de la toma que debió hacerse porque más productores se acercaron para ser contemplados como beneficiarios y eso obligó a trazar un plan de ampliación que en cuanto a los caños se realizará en una segunda etapa, pero queremos dejar listo el caudal de agua que será necesaria inyectar en ese momento”, explicó.

Según las proyecciones, con la disponibilidad de agua apta para consumo animal, los productores ganaderos de la zona podrán duplicar la cantidad de cabezas de ganado en esos campos, dominados por una fuerte presencia de salinidad.

Tal como se presentó ante el Banco Mundial, el objetivo primordial del acueducto es mejorar la gestión de riesgos agropecuarios, incrementando la productividad del sector ganadero, para abastecer los mercados locales y externos, así como para asegurar la competitividad de la actividad dentro de las empresas productoras.

“El proyecto hace muchos años que se viene pensando y soñando porque hay un déficit muy importante de agua de calidad; la que hay es muy salada, prácticamente intomable. Porque así como a los humanos nos cuesta muchísimo ingerir esa agua, a los animales les pasa lo mismo”, explicó Mugnaini.

Según consta en el proyecto, la actual concentración de sal en agua que tiene la zona se ubica entre 8 y 12 gramos por litro y con el acueducto bajará a 1,72 gramos. “Esto nos va a permitir duplicar la carga animal por hectárea. Con el agua disponible de hoy se puede tener una vaca cada dos hectáreas. Con el acueducto en marcha vamos a poder tener una cabeza por hectárea”, finalizó el subsecretario.