Así lo mostró un informe de Fada en el que se destaca que Argentina lidera a nivel mundial en la exportación de aceite y harina de soja, maní, yerba mate y aceite y jugo de limón.
Pero a su vez, el girasol fue una de las grandes sorpresas: batió su propio récord tanto en cantidad de dólares como en toneladas exportadas y fue la cadena que más creció con el 129% más que la medición pasada.
La yerba argentina también dio que hablar porque trepó un puesto en el ranking y pasó a liderar los embarques a nivel global. “El mundo entero prefiere disfrutar unos mates con yerba argentina”, ilustró Fada.
A la hora de repasar los mercados abiertos para cada producto, la Fundación remarcó que “en 84 países disfrutan de nuestros vinos, el maíz argentino llega a 70 destinos y 67 países prefieren nuestros pescados”.
Al mismo tiempo, combustibles y energía tuvieron un fuerte crecimiento y sumaron una nueva fuente de dólares para el país. “El crecimiento de combustibles y energía es una buena noticia porque permite diversificar las fuentes de dólares. Mientras tanto, las cadenas agroindustriales siguen representando más de la mitad de las exportaciones argentinas y tienen espacio para seguir creciendo”, explicó Nicolle Pisani Claro, economista Jefa de FADA.
Luego, el trabajo plantea un interrogante: ¿Qué pasaría si no hubiera retenciones? El informe de Fada revela que si se eliminara ese impuesto las cadenas agroindustriales podrían generar 25.800 millones de dólares adicionales por exportaciones y más de medio millón de empleos. Este potencial en dólares es un monto similar a lo que se proyecta que podría generar Vaca Muerta y otros proyectos de energía, de acuerdo con las estimaciones utilizadas en el informe.
La estimación parte de un aumento de la producción de granos: de un promedio de 126 millones de toneladas en las últimas cinco campañas a 196,5 millones, lo que implicaría unas 70,5 millones de toneladas adicionales. Parte de esa producción podría destinarse al mercado externo, tanto en grano como a través de productos industrializados.
“Argentina ya tiene productos que el mundo compra y cadenas que saben exportar. Si se generan mejores condiciones para producir e invertir, existe una oportunidad concreta de ampliar ese volumen y generar más divisas y empleo”, destacó Fiorella Savarino, economista de FADA
Productos estrella
En el primer semestre Argentina exportó un 37% más de carne de vaca en cantidad de dólares que en el mismo período de 2025, y llegó a más de 50 países. Vale recordar que el 73% de la carne vacuna se consume en el mercado interno y el 27% viaja a las mesas del mundo.
En maíz, Argentina ocupa el 3° puesto entre los vendedores mundiales y aporta el 14% del total que se comercializa internacionalmente. Entre enero y junio, las exportaciones alcanzaron los 4.200 millones de dólares, un 7% más interanual, y llegaron a más de 70 países.
En tanto, la soja ocupa otro lugar destacado: Argentina es el 1° exportador mundial de aceite y harina de soja y el 3° de poroto de soja. En los primeros seis meses, el complejo exportó más de 9 mil millones de dólares, con presencia en más de 55 países.
“Encontramos que muchos complejos escalaron posiciones: la cebada pasó del sexto al tercer puesto; el aceite de girasol, del cuarto al tercero; los porotos, del quinto al tercero; el poroto de soja, del quinto al tercero; la harina de soja y la yerba mate alcanzaron el primer lugar, y el trigo pasó del séptimo al quinto”, destacó Pisani Claro.