Río Cuarto |

Alimentos Santa Rosa cumple 18 años agregando valor en la región

La empresa familiar radicada en el Parque Industrial Arturo Frondizi comenzó elaborando aceite de soja y expeller, pero actualmente procesa maní y también girasol. Exporta buena parte de su producción y va por más

A poco de la salida de la crisis de 2001-2002 comenzó el sueño de Alimentos Santa Rosa (ASR), una empresa familiar con tres hermanos que pasaron a ser socios de un viaje lleno de ilusiones y desafíos, con el agregado de valor como eje central.

ASR comenzó, hace 18 años, como una pyme aceitera, procesando granos de soja, aprovechando el contexto que dejó el tramo de recuperación económica de 2004. En sus inicios procesaba 40 toneladas diarias “cuando todo andaba bien y las máquinas funcionaban”, recuerda con humor Gustavo Perlo, presidente y responsable de la producción de la empresa.

A partir de allí fue todo crecimiento, pero siempre “con mucha cautela, con un modo austero”, afirma el directivo de la industria ubicada en el Parque Industrial Arturo Frondizi.

“En aquellos comienzos había pocas empresas aceiteras de baja escala como la nuestra. Y en paralelo había una demanda mal atendida. Ahí fue cómo comenzamos a dar nuestros pasos”, destacó Perlo, quien recordó: “Siempre apuntamos a mejorar las líneas de producción, con la máxima eficiencia posible”.

De a poco la empresa fue escalando en volumen, en inversiones y sumando nuevas líneas. Actualmente procesa unas 200 toneladas diarias, 5 veces más que al principio de las operaciones.

“Tenemos tres líneas de producción y allí procesamos 130 toneladas diarias de soja y alrededor de 70 de maní. En algunos momentos incorporamos girasol también, dependiendo cómo esté el mercado”, indicó Perlo.

De esa producción, el 100% del aceite de maní se exporta y prácticamente el 80% del expeller de maní también. Una cuota importante de esto último se utiliza para alimentar salmones en Chile. Por el lado de la soja, el 70% del aceite también se vende al exterior, mientras que el expeller tiene destino de mercado interno, para feedlots, tambos, granjas de cerdos y aves.

“Hoy tenemos como objetivo internacionalizar más la empresa. Apuntar a nichos que podamos abatecer con la escala que tenemos. Por eso la intención es participar en ferias internacionales de Europa para encontrar esos mercados y orientarnos más hacia allí”, indicó el presidente de ASR.

Entre las opciones que observan, están los aceites no tradicionales, harinas que no sean genéticamente modificadas, siempre sobre la base de la soja y el maní, los pilares de la empresa.