La Organización Panamericana de Salud y su par mundial, la OMS, comparten herramientas técnicas para desarrollar e implementar políticas integrales para la reducción de la sal y mensajes clave para promover prácticas saludables en el hogar, las escuelas y los lugares de trabajo.
Según el Ministerio de Salud de la Nación, en Argentina 6 de cada 10 adultos presentan exceso de peso, en niños y niñas en edad escolar 30% tienen sobrepeso 6% obesidad. Se consumen solo 2 porciones de frutas y verduras por persona de las 5 recomendadas. Los niños, niñas y adolescentes toman 40% más de bebidas azucaradas, 2 veces más de snacks y 3 veces más de golosinas respecto de los adultos. Se consume más del doble de sal recomendada por día.
¿Qué información tenés que conocer para saber lo que consumís?
Casi todos los alimentos que consumimos en la actualidad, se procesan de alguna manera, ya sea para hacerlos más agradables o para ser preservados para su consumo posterior.
Si bien muchos tipos de procesamiento son necesarios, beneficiosos y no generan daño para la salud, existen muchos otros que la perjudican.
Para entender esto, se ha creado una clasificación que agrupa los alimentos según su grado de procesamiento.
Entre ellos se encuentran los alimentos naturales frescos, que son los obtenidos de plantas o de animales que no sufren ninguna alteración tras extraerse de la naturaleza; los mínimamente procesados que son alimentos naturales que se han sometido a un procesamiento sin la adición de sodio/sal, azúcares, aceites, grasas ni otras sustancias. También se menciona a los alimentos procesados, que son alimentos sometidos a diferentes procedimientos que incluyen métodos de cocción y de preparación y también fermentación no alcohólica; con el objetivo de aumentar la vida útil de los mismos o para modificar o mejorar sus cualidades sensoriales. La mayoría de los alimentos procesados tienen dos o tres ingredientes, y se reconocen como versiones modificadas de los alimentos del grupo anterior.
Y finalmente, los alimentos ultraprocesados que son aquellos productos obtenidos a partir de la combinación de ingredientes procesados con cantidades generalmente pequeñas de alimentos sin procesar o mínimamente procesados. Incluyen la adición de ingredientes industriales, aditivos y conservantes que incorporan exceso de grasas, azúcares y/o sodio/sal. Suelen tener gustos muy marcados (exageradamente dulces o salados, por ejemplo) y en general, vienen listos para consumirse o para calentar y, por lo tanto, requieren poca o ninguna preparación culinaria. La incorporación habitual de los productos ultraprocesados no ayuda a mejorar la calidad de la alimentación porque aportan baja o nula cantidad de vitaminas, minerales y fibra, con exceso de grasas, azúcares y/o sal. Se recomienda limitar o evitar su consumo.

