La decisión, que ya había tomado la semana pasada otra de las empresas del grupo (Wade), acrecienta la incertidumbre sobre el futuro del gigante avícola. En los últimos días sólo se fueron sumando malas noticias desde las firmas que tiene el grupo empresario: al concurso de Wade se sumó la situación cada vez más precaria de Avex. No sólo acumula deudas salariales y de aportes a las obras sociales y al sistema previsional sino que, además, acumula 878 cheques rechazados por falta de fondos por un total de 8.830 millones de pesos. La situación es tan precaria que, el viernes pasado, cuando el abogado Juan Manuel Sanmartino fue a trabar un embargo sobre bienes muebles se encontró con que a la planta que está a 22 kilómetros de Río Cuarto estaba sin energía eléctrica. Le dijeron que era por falta de pago.
Un año
Ahora, la principal empresa del grupo ingresó en concurso de acreedores. Lo hizo después de más de un año de crisis financiera y operativa, despidos, conflictos, ajustes internos y negociaciones con acreedores que no tuvieron éxito. Granja Tres Arroyos tiene unos 6.500 empleados y en su mejor momento tuvo operando ocho plantas en Argentina y Uruguay. Llegó a concentrar más del 20 por ciento de la producción de pollos a nivel nacional y el 35 por ciento de su producción se exportaba. Sus problemas más graves empezaron, precisamente, cuando el principal destino, China, se cerró en 2023 como medida preventiva ante la gripe aviar.
Actualmente, Granja Tres Arroyos tiene, como grupo, más de 103 mil millones de pesos en cheques rechazados por falta de fondos. También enfrenta ocho pedidos de quiebra que fueron presentados por sus acreedores.
En las plantas de faena la situación es de total incertidumbre y nerviosismo: en Río Cuarto, por ejemplo, los empleados todavía esperan que les paguen los sueldos de julio y agosto, además del aguinaldo. Decenas de empleados se dieron por despedidos y presentaron demandas en las que reclaman el pago de la indemnización.
Aunque no hay demasiado optimismo en que puedan cobrar lo que les corresponde: “Estamos tratando de hacer lo que más se pueda para proteger los intereses de los trabajadores”, dijo el abogado Sanmartino.
Actualmente, la deuda documentada del Grupo llegaría a los 350 millones de dólares. El resultado del concurso determinará si el gigante avícola encuentra una salida para continuar operando en el futuro.