Si comparamos la lista con la de la delegación brasileña que viajó al Mundial celebrado este año en Estados Unidos, México y Canadá, no aparece ni Alisson (titular en la Copa del Mundo), ni tampoco Ederson y Weverton. El entrenador italiano optó por citar a Hugo Souza (Corinthians), Pedro Morisco (Coritiba) y Otávio (Cruzeiro).
Otras de las bajas de peso que estuvieron presentes en la cita máxima y no fueron tenidos en cuenta para esta convocatoria son Casemiro (compañero de Lionel Messi en Iter Miami), Gabriel Martinelli, Matheus Cunha, Danilo, Alex Sandro y Fabinho.
La ausencia de Neymar es un caso aparte. El crack de Santos había realizado una puesta a punto especial para llegar en óptimas condiciones al Mundial. Si bien se lesionó en la previa, estuvo en la lista definitiva, y aunque tuvo poca participación anotó el gol de Brasil en la derrota 2-1 ante Noruega en los octavos de final. Luego de la mencionada eliminación, decidió colgar los botines a nivel selecciones.
Con Marquinhos como uno de los estandartes de la selección, Ancelotti mantuvo también a varias figuras que brillan en Europa: Vinicius, Raphinha, Gabriel Magalhães, Bruno Guimarães y Joao Pedro (quien había quedado afuera de la Copa del Mundo a último momento).
“Esta es una lista equilibrada, con jugadores que estuvieron en la Copa del Mundo. Va a ser importante para la próxima generación. Tenemos que priorizar a los jóvenes que tendrán la edad para disputar la próxima Copa del Mundo o la próxima Copa América”, dijo Ancelotti.
“Para todos los demás no hay una puerta cerrada, la puerta está abierta para todos. Lógicamente, ahora prefiero centrar mi trabajo en los jóvenes y seguir su progreso. A veces, el objetivo del club no es el mismo que el objetivo de la selección”, sentenció el entrenador.