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Creada hace casi 5 años, la segunda Cámara del Trabajo sigue sin operar

Desde el Foro de Derecho del Trabajo reiteraron la necesidad de constituir el órgano para dar una respuesta más rápida a las demandas generadas por el crecimiento poblacional y al incremento de la litigiosidad

Pese al aumento poblacional y al crecimiento de la litigiosidad, la segunda Cámara del Trabajo sigue sin entrar en funcionamiento en Río Cuarto. Desde el Foro de Derecho del Trabajo reiteraron la necesidad de que se tome la decisión política de asignarle el presupuesto adecuado para que, finalmente, inicie sus actividades, ya que está creada desde hace casi 5 años. Al respecto, el abogado Tristán Pagano, vocal del organismo, dijo a Puntal que el reclamo tiene que ser atendido con urgencia por parte de las autoridades.

-¿Cuál es el estado de situación de la segunda Cámara de Trabajo que desde hace tiempo reclaman que se ponga en funcionamiento?

-La situación que se plantea desde hace años, y con mayor intensidad en estos últimos tiempos, se relaciona a toda la problemática que trae aparejado el hecho de contar tan sólo con una Cámara del Trabajo para resolver todos los conflictos laborales que se plantean en el mundo del trabajo en una ciudad como Río Cuarto, en donde el crecimiento poblacional y de litigiosidad laboral ha aumentado notoriamente. En este sentido, desde nuestra institución venimos hace más de seis años planteando esa necesidad, habiendo presentado en el año 2017 un proyecto al Poder Ejecutivo provincial a los fines de la creación de otra Cámara Laboral. Si bien por la Ley Provincial número 10.508, aprobada el 13 de diciembre de 2017, la Legislatura de la Provincia de Córdoba creó una segunda Cámara del Trabajo para la Circunscripción de Río Cuarto, a la fecha no se ha llamado a concurso para integrarla. Sobre este punto, las autoridades aducen falta de presupuesto para ponerla en funcionamiento.

-¿Por qué su funcionamiento es vital para la ciudad y la región?

-La puesta en funcionamiento de la nueva Cámara del Trabajo es necesaria y esencial para la ciudad de Río Cuarto y la región debido a que aceleraría la capacidad de respuesta de la Justicia laboral ante conflictos tan sensibles como los derivados de las relaciones del trabajo (que involucran cobro de sumas de dinero de naturaleza alimentaria, indemnizaciones por accidentes o enfermedades del trabajo y el cumplimiento de prestaciones médicas derivadas de infortunios laborales). Estamos hablando de necesidades que son urgentes de satisfacer. La situación actual lleva a que los trabajadores que esperan el resultado de sus procesos se empobrezcan y/o que su situación de salud se agrave y, desde la óptica de los empleadores, que sus deudas se incrementen por los intereses judiciales que se adicionan a los créditos reclamados el día en que se resuelven. En síntesis, perjudica gravemente a ambas partes de la relación de trabajo. Expuestas las complicaciones, también debemos destacar las ventajas que traería el hecho de que exista un nuevo Tribunal del Trabajo en funciones, debido a que la condena al pago de créditos adeudados e indemnizaciones, luego de ser percibidos, se vuelcan en consumo en la ciudad y región, beneficiándose la economía local. A su vez, el Estado se beneficia al percibir la tasa de justicia por la conclusión de los pleitos.

-Anteriormente, usted hizo referencia al crecimiento poblacional y al aumento de la litigiosidad…

-Si cotejamos la población existente en la primera Circunscripción Judicial, conforme al censo del año 2010, la cantidad de habitantes asciende a 629.894 y la cantidad de cámaras laborales existentes asciende a un total de once, lo que equivale a una cámara cada 52.272 habitantes. En cambio, en la Segunda Circunscripción Judicial (Río Cuarto), la población al año 2010 ascendía a 246.393, existiendo una sola cámara en funcionamiento. Siguiendo esa lógica, para obtener una respuesta óptima, se necesitaría contar en nuestra circunscripción con cuatro cámaras del Trabajo. En este sentido, se advierte que la desproporción antes indicada se incrementaría ante los inminentes resultados del nuevo censo poblacional, generándose un menoscabo mayor respecto al acceso de la Justicia.

-¿Cuánto tiempo hay que esperar en promedio para que se resuelva una causa?

-En la circunscripción local, el promedio de espera para la resolución de causas laborales, entre que se inicia la demanda, se fija la audiencia de vista de la causa y se dicta la sentencia definitiva, va entre 5 y 6 años, salvo contadas excepciones y en aquellos casos que encuadran en el procedimiento abreviado, en el marco de la reciente reforma al proceso laboral contemplado en la ley 7.987. Es por ello que seguimos realizando todas las gestiones necesarias a fin de que se ponga en funcionamiento la segunda Cámara del Trabajo, la cual, reiteramos, está creada y cuya integración y puesta en actividad se demanda con urgencia, más aún si tenemos en cuenta los resultados provisorios del reciente censo poblacional realizado, que marcan un notable aumento de la población en nuestra ciudad y la región. Debemos tener presente que, detrás de cada expediente judicial, existen personas de carne y hueso que no tienen solución a sus problemas laborales. Cada problema que se plantea y se reclama tiene un trasfondo que atender, por lo que la respuesta a tiempo de la Justicia es fundamental.

-¿El único argumento esgrimido es la falta de presupuesto?

-El único argumento que se nos ha dado de parte de los distintos órganos de gobierno es la falta de presupuesto. Este mismo argumento fue reiterado recientemente por los integrantes del Tribunal Superior de Justicia (con quienes nos hemos reunido y planteado esta necesidad, entre otras demandas). Nos han manifestado que requieren de asignación presupuestaria para integrar la nueva cámara y que ello depende de una decisión política, razón por la cual aprovechamos la presente nota para reiterar desde el Foro de Derecho del Trabajo la necesidad de incluir en el presupuesto del año próximo los fondos necesarios para que la cámara en cuestión se integre y se resuelva en forma definitiva un problema que, como lo venimos manifestando, es humano, desesperante y no admite demoras.