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Bongiovanni: "En el mundo se culpa a la ganadería por deforestar"

Rodolfo Bongiovanni es coordinador de la Plataforma Huellas Ambientales del Inta, una de las voces más autorizadas del país sobre impacto de la producción agropecuaria en el medio ambiente

Bongiovanni es, además, uno de los responsables de llevar adelante la investigación para el Frigorífico Logros en una asociación público-privada.

En diálogo con Tranquera Abierta, el especialista recordó que “el frigorífico Logros de Río Segundo es el único que está exportando desde Córdoba. Y comercializa cortes premium a Estados Unidos, a Chile y también Cuota Hilton a Europa. Entonces, como los mercados de mayor poder adquisitivo están muy preocupados por el impacto ambiental de la carne y están dispuestos a pagar un sobreprecio por productos que tengan trazabilidad ambiental es que nosotros llevamos adelante este estudio”.

¿Cómo fue el proceso?

Se realizó en base a protocolos de un instituto parecido al IRAM, de origen sueco y que tiene Europa como referencia. Incluimos en el trabajo la cadena completa de la carne de este frigorífico que comienza por la cría, la recría y el engorde en Santiago del Estero. Después viene la parte de procesamiento en frigorífico y finalmente el traslado a los mercados. Carne refrigerada al vacío sin hueso, por ejemplo, a Estados Unidos.

Hay una mirada sobre la ganadería y su impacto...

Hay en el mundo muchos que le asignan a la producción de carne un alto impacto ambiental y por eso también se impulsó este trabajo. Se habla de unos 100 kilos de dióxido de carbono por kilo de carne producido. Pero los valores que nosotros encontramos para la carne producida en Argentina es de 25 kilos de CO2.

¿Por qué la diferencia?

La diferencia es porque a nivel mundial se culpa a la ganadería por deforestación y en el caso nuestro, los sistemas productivos que analizamos, no incluyen zonas con deforestación, sino por el contrario zonas mejoradas. Ya de movida el punto de partida es distinto. Lo que nosotros encontramos es bosque nativo degradado al que se lo mejora a través de una pastura que es el gatton panic que permite establecer una simbiosis entre el monte natural y una pastura subtropical.

¿Qué va a permitir el estudio?

Una de las cosas que permite es ponerle números a un sector de la economía. Hay que pensar que la ganadería no ocupa un lugar central en las emisiones de los gases de efecto invernadero. El mayor responsable de esos gases es el sector de energía; concretamente todos los combustibles fósiles que utilizamos o quemamos. Ese es el responsable del 80% del calentamiento global. Y la ganadería junto con la agricultura de todo el mundo son responsables del 18%. Entonces la ganadería sola representa cerca del 10% y sabemos que su impacto no está asociado al desmonte sino a la emisión de metano de los rumiantes. Frente a eso podemos mejorar la dieta, tener algún sistema que además de alientar a los animales fije carbono en el suelo.

¿Con los resultados en la mano, la empresa puede ahora trabajar en la compensación de su huella?

Todo aquello que no se puede medir no se puede gestionar. Por eso el primer paso de Logros fue medir, saber cuál es su huella. El siguiente paso es intentar llegar a la carbono neutralidad para ofrecerle al mercado una carne con esa característica. Es decir que compense en su forma de producción la cantidad de emisiones realizadas. Y a todo eso en su conjunto se lo llama valor agregado ambiental.