Rostros y Rastros cerámica | bienestar | Artesanal

El auge de la cerámica: una práctica ancestral con beneficios

Los trabajos artesanales están de vuelta y se han convertido en el pasatiempo favorito, ya que nos conectan con la tierra. En los últimos años, creció notablemente la demanda por los talleres de cerámica

El arte es una buena forma de conectarse con nosotros mismos. Embarcarse en nuevas creaciones, aprender nuevas técnicas y terminar tus creaciones contribuye a un compromiso de aprender y desarrollar un pasatiempo creativo.

Se puede decir que la cerámica es uno de los grandes inventos de la humanidad. Su desarrollo trajo consigo la posibilidad de fabricar objetos que permitan transportar y contener líquidos, alimentos y otros productos, siendo un importante recurso con el que las diferentes civilizaciones han dejado su huella a lo largo de los siglos. La cerámica es una histórica práctica ancestral que consiste en el arte de moldear figuras, pero también de estimulación cognitiva y emocional.

Luego de la pandemia, a nivel mundial se dieron varios fenómenos que buscan volver a lo natural, a las raíces, al contacto con la naturaleza. Los trabajos artesanales son una de esas actividades que están de vuelta y se han convertido en un pasatiempo muy solicitado. Desde jarrones hasta platos pintados a mano, trabajar con arcilla o barro, se ha convertido en una nueva forma de meditación que ayuda a reducir el estrés y ayuda al bienestar mental.

Tornear, moldear, pintar y laminar cerámica suma cada vez más adeptos, volviéndose un fenómeno que propone nuevos diseños desde lo creativo y suma también, beneficios a nivel salud.

Beneficios

Este tipo de actividades artísticas no solo nos permiten explorar a pleno nuestra creatividad, sino que al mismo tiempo nos permite liberar tensiones, desconectarnos de la rutina y poner la mente a trabajar en algo positivo, permitiéndole a los realizadores darse cuenta de su potencial ya que están creando algo nuevo. Se trata de una experiencia que ayuda a reducir el estrés y fomentar la concentración.

Sus beneficios no sólo están relacionados con el desarrollo de habilidades físicas que favorecen la movilidad, a través del trabajo de manos y brazos que supone el modelado, sino que asistir a un taller de cerámica tiene efectos terapéuticos, como concentrarse en una actividad que requiere paciencia, reduce el estrés, aumenta de la capacidad de concentración y nos permite explorar la parte más creativa de nosotros mismos. Son muchos los beneficios que ofrece la práctica de esta técnica ancestral, algunos de ellos son:

- Mejora la concentración: concentrarte en lo que estás haciendo te permite dejar tu mente en blanco y evadirte de otras preocupaciones. Esta actividad reflexiva y artística puede abrir tu mente y liberarte de las preocupaciones externas.

- Propicia la relajación y reduce el estrés: la salud mental es tan importante como la salud física, en donde la práctica de actividades creativas son una buena opción para despejar nuestras cabezas. En línea con lo anterior, cuando tu mente está centrada en una tarea concreta, envuelta por el olor y las texturas del barro, te resultará mucho más sencillo relajarte. De hecho, muchas personas lo utilizan como una técnica de meditación.

- Aumenta el optimismo y mejora la autoestima: el simple hecho de crear una pieza con tus propias manos, modelar una pieza de cero, tornear el barro y obtener una pieza que surge de la nada, son acciones que fomentan la autonomía y la seguridad en uno mismo. Además, facilita la expresión de los sentimientos, mejora la confianza y por lo tanto, influye positivamente en tu autoestima.

- Mejora la creatividad: trabajar diferentes formas, siluetas y piezas te ayuda a desarrollar la creatividad, una característica clave a la hora de resolver problemas que te será especialmente útil en tu día a día.

- Ejercitarás las manos: la cerámica también es un ejercicio, ya que las manos, las muñecas y los brazos están en movimiento constante. Una práctica que no solo fortalecerá esas zonas de tu cuerpo, sino que también resulta beneficioso para los propensos a la artritis en las manos, ya que promueve el movimiento articular y la destreza.

En Argentina aumentó la demanda de talleres de cerámica

La demanda por los talleres de cerámica creció en el último año, debido a la necesidad que tenemos de desconectarnos de la rutina diaria y adentrarnos en una actividad recreativa usando las manos como lo hacíamos cuando éramos chicas y moldeábamos la masa de sal. Es una invitación a volver a jugar.

La pandemia potenció el uso de la tecnología desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. La cerámica vino a romper y cambiar un poco el uso de nuestras manos, dejando de lado los dispositivos y poniendo manos a la obra en tareas manuales. Desde entonces, el furor por la cerámica siguió en aumento, por ser una práctica que requiere paciencia, donde aprendés a calmar la ansiedad, respetar los tiempos y el proceso realizativo. A su vez también puede ser frustrante cuando una pieza se rompe y se debe empezar de cero. La cerámica no es solo una actividad creativa, sino también te enseña a implementar esas mismas lecciones a la vida cotidiana.

Con esta técnica, se pueden crear objetos prácticos, para usar, decorar y disfrutar con ellos otras actividades diarias. La sensación de ser capaz de hacer tus propias cosas, aumentará tu sensación de independencia.

Si bien especializarse en la técnica de cerámica requiere años, eso no invalida la posibilidad de aprenderla y desarrollarla de igual manera, aplicando nuestra creatividad para encontrar nuevas opciones y alternativas creativas. Al mismo tiempo nada nos quita la satisfacción de ver nuestra pieza terminada y la utilización de la misma en nuestra vida cotidiana. Sin lugar a dudas color flores en una vasija que vos moldeaste o tomar tu desayuno en una taza creada por vos misma, tendrá un sabor totalmente único.

Por Julieta Varroni