Sin embargo, en medio de la escasez de recursos que padecen las distintas administraciones por la aplicación de “la motosierra” y un freno en la actividad económica que se traduce en menor ingresos por tributos estratégicos como IVA, Ingresos Brutos o Comercio e Industria -en los diferentes niveles del Estado- cada peso del proyecto enviado al Congreso por el ministro de Economía Luis Caputo, cuenta.
Y en ese marco, una primera aproximación que hicieron las provincias sobre las proyecciones del año próximo las llevó primero a poner la lupa en las transferencias automáticas que realiza la Nación y que provienen de la coparticipación, leyes especiales y compensaciones. Esos tres rubros suponen un reparto aproximado del 90% de fondos aportados por el primer ítem; 6% por el segundo y el 4% restante por el último. En particular, el Estado Nacional es el encargado de recaudar los impuestos nacionales y el Banco de la Nación Argentina los distribuye diaria y automáticamente a las provincias y CABA de acuerdo a lo establecido. Estos fondos no forman parte de los recursos propios del Estado Nacional y ni del cálculo del Presupuesto General de Recursos de la Administración Pública Nacional.
Concretamente, el proyecto de presupuesto 2027 prevé un aumento del 29,2% para los fondos coparticipados con una inflación, según establece el propio proyecto, del 18%. Sin embargo, las estimaciones privadas creen que el IPC podría ser algo superior: cercano al 21%. De todos modos, si las estimaciones de reparto de tributos coparticipables se cumple, en todos los casos habría una mejora real de recursos.
En el caso de las leyes especiales, se prevé una mejora del 11,8% real con diferencias entre provincias. Allí, Córdoba tiene asignado un incremento del 8,9%; mientras otras como CABA alcanzan el 37% y otras, como Neuquén y Tierra del Fuego, alrededor del 20% real. Las peores previsiones son para Buenos Aires y Santa Fe con 8,3%.
En la “tercera columna” de compensación consenso fiscal se estima un alza del 17,4% real en promedio, con pocas diferencias entre las distintas jurisdicciones. En el caso de Córdoba es del 17,2%.
Si se suman los tres capítulos, y dado el mayor peso del primero, la recomposición promedio para el año próximo será del 30,1%, muy próximo al 29,2% por el reparto de coparticipación. En términos reales, eso implicaría un extra de fondos para las provincias del 7,4%. Córdoba recibiría 7% más que en 2026 si todas las previsiones se cumplen.
No automáticas
En tanto, las transferencias no automáticas (o presupuestarias) implican asistencias financieras no reintegrables y gratuitas destinadas a provincias y municipios, con el objeto de financiar sus erogaciones corrientes o de capital. Las mismas están incluidas en el presupuesto 2027 y son aprobadas por el Congreso Nacional.
La propuesta de Caputo prevé en ese capítulo un total de $2.588.186 millones en concepto de transferencias corrientes ($2.434.844 millones) y de capital ($153.342 millones) a provincias, principalmente en el marco de 9 programas presupuestarios o actividades que concentran el 89,4% de las asignaciones. Allí hay un dato no menor: los recursos que no tienen especificación de reparto y que ascienden a $ 1.661.802 millones.
Eso es especialmente relevante en el caso de Transferencias a Cajas Previsionales Provinciales donde Córdoba tiene intereses concretos por tener su sistema previsional y no haberlo transferido a la Nación, por lo cual el Gobierno nacional debe compensar parte del déficit. De hecho, hasta aquí Córdoba recibió 30 mil millones de pesos en 2026. Pero en 2027 no tiene un monto previsto sino que recibirá de los $ 503.326 millones que incluye ese capítulo previsional para el conjunto de provincias.
Entre los fondos no automáticos que sí ya tienen asignación por provincia, Córdoba recibiría $ 29.740 millones en 2027. En lo que va de 2026, por esa vía, ya tuvo ingresos por $ 64.254 millones según la Oficina de Presupuesto del Congreso. Casi la mitad fueron fondos para la Caja de Jubilaciones.
Lo cierto es que el monto ya asignado en transferencias no automáticas para 2027 la deja a Córdoba en el octavo lugar, cuando en las automáticas disputa el segundo lugar con Santa Fe, detrás de Buenos Aires.