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En el final de un año difícil, los gobernantes vuelven a la gestión

El presidente Fernández muestra una mejora de los indicadores macroeconómicos y busca que llegue a la mesa de los argentinos. Schiaretti sale a difundir las bondades del Modelo Córdoba. Y Llamosas hace foco en los proyectos de su gobierno

Transcurrió una semana intensa en hechos políticos. Repasando las agendas oficiales, el presidente Alberto Fernández declaró: “Seguimos creciendo y no pararemos hasta que llegue a cada familia”. En la ocasión, el primer mandatario mostró los números del Indec que indicaron que hubo un 11,6% de crecimiento interanual de la actividad económica. Ylo hizo luego de que 3.550.000 turistas viajaran por todo el país durante el fin de semana largo, lo que representó entre un 20 y un 25% más comparándolo con igual fin de semana largo de los años 2019 y 2018, es decir en tiempos de prepandemia. Pero el Presidente sabe que esos indicadores que marcan un crecimiento de la actividad económica aún no han llegado a la mesa de los argentinos. Los alimentos siguen subiendo sin parar, pese al congelamiento de precios dispuesto por el Gobierno. Precisamente, ésa fue una de las razones de la caída en el caudal de votos que experimentó el Frente de Todos en las elecciones legislativas, más allá del repunte que tuvo en la provincia de Buenos Aires. Por lo general, la gente vota con el bolsillo y, cuando la economía no anda bien, castiga a los gobernantes en las urnas. Eso ha sucedido en forma sistemática desde 1983 hasta esta parte y basta con repasar los archivos de los diarios para corroborar cómo el electorado le baja el pulgar a la dirigencia cuando la situación no pasa por su mejor momento. Por eso, más allá de la negociación con el FMI, que está en marcha, el primer desafío del gobierno nacional es frenar la inflación, la principal preocupación que tienen hoy los ciudadanos.

En tanto, la oposición está ocupada en cómo dirimir su interna. Tras los comicios pasados, en los que ganó Juntos por el Cambio, Horacio Rodríguez Larreta se fortaleció como precandidato a presidente. Pero el jefe de gobierno porteño no es el único presidenciable, dado que también están en carrera Patricia Bullrich, quien le pasó factura por no haberse sacado más votos en la Capital Federal, y Mauricio Macri. Al respecto, por videoconferencia en el marco de un encuentro de la Fundación Pensar de Córdoba, el expresidente dijo que “está bueno que muchos curas quieran ser papas, pero sepan que van a tener que competir”, en clara alusión a sus rivales internos dentro de su espacio político. Y pidió “reglas de juego de competencia interna claras y transparentes”. Tanto Macri como Rodríguez Larreta estaban invitados a dicha reunión, cuyo anfitrión fue el diputado electo Gustavo Santos, pero a raíz de las tensiones que dejó la interna en esta provincia se decidió participar por Zoom. Dicen que el senador electo Luis Juez fue quien influyó para que esas dos visitas no se concretaran. Al respecto, Juez junto con la senadora electa Carolina Losada (Santa Fe) y el diputado electo Rogelio Frigerio (Entre Ríos)se reunieron para acordar una agenda de trabajo para la Región Centro e impulsar, a la vez, un Polo Federal, para tener incidencia en la mesa chica de Juntos por el Cambio y compensar el centralismo porteño, según trascendió.

La estrategia es similar a la que planteó oportunamente Hacemos por Córdoba con Alejandra Vigo como senadora. Con la esposa del gobernador Juan Schiaretti ya elegida en ese cargo, comenzaron las conversaciones con otros referentes provinciales para formar el Interbloque Argentina Federal, a los efectos de tener mayor poder de negociación en la Cámara Alta. También la jugada apunta, como ya se sabe, a conformar una alternativa política con miras a las presidenciales del 2023. En ese sentido, Schiaretti avanza con la difusión del Modelo Córdoba, del cual dice que se tiene que traspolar a nivel nacional. Por ejemplo, días pasados presentó la Marca Córdoba. Según se informó oficialmente, la norma “busca promover políticas públicas orientadas a denominar el origen y promocionar la calidad de los bienes y servicios producidos en el territorio provincial y que sean destinados al comercio internacional y, asimismo, pretende fortalecer el turismo local y fomentar la llegada de inversiones a la provincia”. Pero la explicación técnica de la nueva ley esconde una intencionalidad política: la de proyectar el gobierno cordobés como una gestión exitosa puertas afuera del territorio provincial. El mandatario cordobés continúa firme en su posición política antigrieta.

Por último, el intendente Juan Manuel Llamosas les dijo a los periodistas, durante su visita a la huerta de Bio4, que las elecciones ya pasaron y que hoy es tiempo de gestión. Frente a la avanzada electoral de Juntos por el Cambio, el jefe comunal hará foco en los proyectos que le faltan poner en marcha para redondear una gestión exitosa que le permita matar dos pájaros de un tiro. Por un lado, lograr una proyección a nivel provincial y, por el otro, buscar que el peronismo riocuartense continúe en el Palacio Municipal en el 2024. Esa posibilidad intenta ser neutralizada por el bloque de Juntos por Río Cuarto, que se ha envalentonado con el triunfo obtenido en las legislativas. Los fuertes cruces protagonizados con los secretarios que fueron al Concejo el jueves pasado son una prueba de ello.