La dimensión de las pérdidas que enfrentará el aparato productivo agrícola del país en esta campaña se terminará de conocer recién en unos meses, aunque ya hay indicios más que significativos de la envergadura de los daños provocados por la feroz sequía. Pero en particular en el sur de Córdoba y buena parte de San Luis, hay que agregar además la helada del 18 de febrero.
Para conocer la mirada de los productores frente a la catástrofe, se realizó la última encuesta SEA de CREA que reflejó un panorama complejo ocasionado por las importantes pérdidas productivas y económicas que deberán hacer frente las empresas agropecuarias.
Un 62% de los encuestados consideró que la situación económica del país podría desmejorar dentro de un año, mientras que otro 40% estimó que en ese mismo lapso los indicadores económicos y financieros de las empresas que gestionan experimentarían un deterioro.
En ese marco, un 53% de los empresarios CREA consultados manifestó que no está considerando realizar inversiones en el presente año, mientras que otro 28% planificó obras de mantenimiento y/o reposición de infraestructura que resultan críticas para el desarrollo de la actividad. Apenas un 19% dijo que proyecta para 2023 la concreción de inversiones destinadas a mejorar la producción o la eficiencia de procesos.
Un 95% de los empresarios agrícolas CREA manifestó haber experimentado en los últimos cuatro meses daños por sequía, mientras que otro 45% y 7% señaló que registró pérdidas productivas por heladas y granizo respectivamente.
En lo que respecta a soja de primera, en el promedio nacional se prevé lograr un rendimiento 41% menor al planificado al inicio de la campaña, mientras que esa proporción crece hasta el 49% en el caso de la soja de segunda, cultivo que resultó muy afectado por una inédita helada temprana registrada en el mes de febrero. Cabe destacar que en la región CREA Centro (que comprende el sur de Córdoba y este de San Luis) más del 80% de las empresas sufrieron daños por esa helada.
En el caso del maíz temprano, la pérdida de rendimiento respecto del esperado al inicio de la campaña es hasta el momento del 34% –aunque en la zona Santa Fe Centro y Norte de Santa Fe llega al 70% y 64% respectivamente–, mientras que en maíz tardío la merma proyectada es del 35% a nivel general con un máximo del 59% también en la región Santa Fe Centro, donde el cultivo resulta esencial para abastecer a empresas ganaderas y lecheras.

