El 1° de junio de 2019 la pequeña localidad de Viamonte, a poco más de 50 kilómetros de La Carlota, fue golpeada por un terrible asesinato: el de Jéssica González (de 29 años), que habría sido degollada por su pareja, Raúl Ovando. El hecho conmocionó al pueblo y durante largo tiempo se siguió de cerca la situación del único acusado, quien tras lo ocurrido se clavó el arma blanca en el abdomen y estuvo en terapia intensiva durante varios días. La semana que viene comienza el juicio por jurado popular en la Cámara Primera del Crimen, con Ovando como imputado de “homicidio calificado por el vínculo y por violencia de género”.
En diálogo con Puntal, Angélica Palavecino, madre de la víctima, señaló:“Es muy difícil esta situación, es insólito, porque me arrancó la vida, más cómo fue, por eso quiero que este juicio salga lo antes posible y él se hunda. Fue terrible cómo lo hizo; yo estoy luchando con mi otra hija, que vio todo”.
“Era lo más dulce, al día de hoy sigo escuchando su voz que me llamaba por teléfono a media mañana para venir a tomar mates conmigo. No me lo puedo sacar de la cabeza. Ella vivía a unas cuadras de distancia, pero todos los días ella venía a visitarme. Yo sigo sin poder entender lo que pasó”, sostuvo Angélica, madre de Jéssica González.
Jéssica tenía dos hijos de su anterior pareja, en ese momento el mayor tenía 9 años y estaba en la casa aquella noche. Tenía un teléfono con el que se comunicaba con su padre y, en el momento en que empezó la discusión que terminó con el asesinato de su madre, lo llamó pidiéndole ayuda.
Por lo que se conoce de la investigación, quien llegó primero al lugar de los hechos fue la expareja de González, que quiso entrar a la vivienda y dio con que la puerta estaba cerrada y Ovando se hallaba adentro sin querer abrir. Rompió la puerta y encontró a Jéssica ya sin vida. Luego comenzó a forcejear con el presunto asesino y a los minutos llegó el padre de la joven.
“Mi hija más chica vio todo cuando la encontró y le cerró los ojitos, ella está muy mal. Quiero que este juicio salga lo antes posible y que él no salga más en libertad, porque la muerte que sufrió mi hija fue lo peor”, dice Angélica.
Ovando es oriundo de Corrientes y se había radicado en Viamonte para desempeñarse en tareas rurales. Allí es donde inició una relación con González.
Por los hechos de junio de 2019, el fiscal de La Carlota, Daniel Vaudagna, dispuso imputar a Ovando de “homicidio calificado por el vínculo y por violencia de género”. El acusado contará con la defensa de un representante de la asesoría letrada y el fiscal de Cámara en el juicio será Julio Rivero.
Se suma así una nueva causa que contará con jurado popular en este mes y se espera que el juicio se desarrolle entre martes y jueves, con la posibilidad de extenderse hasta el día viernes en la toma de testimonios.
Hecho trágico
“Mi hija le tenía fobia a los cuchillos, no es justo la manera en que vino a morir. Para Jéssica, cada vez que tenía que hacer la comida, lo peor era tener que usar el cuchillo, me pedía que la ayudara a cortar. No puedo entender lo que pasó, cada vez que agarro un cuchillo siento que la veo a ella sufrir por lo que pasó”, sostuvo la madre de la víctima, con mucho dolor por lo sucedido y buscando fuerzas para afrontar lo que vivirán la próxima semana. “Fue todo de golpe y tan injusto, y va a hacer dos años, pero hasta el día de hoy no puedo entenderlo. Pienso que ella está en el campo, porque no puedo pensar en su muerte”, completó.
Palavecino señaló que en poco más de 15 meses perdió a uno de sus hijo y luego ocurrió el crimen de su hija: “Yo así no puedo vivir”, remarcó la madre de la víctima del terrible crimen en Viamonte que se juzgará la semana entrante.
- ¿Cómo era Jéssica?
- Era lo más dulce, al día de hoy sigo escuchando su voz que me llamaba por teléfono a media mañana para venir a tomar mates conmigo. No me lo puedo sacar de la cabeza. Ella vivía a unas cuadras de distancia, pero todos los días ella venía a visitarme. Yo sigo sin poder entender lo que pasó. Ella no trabajaba porque él no la dejaba trabajar, la seguía todo el tiempo.
Angélica cuenta que su hija había comenzado a cursar el colegio nocturno para adultos junto con su hermana, allí en el pueblo, y Ovando la llamaba constantemente para controlar dónde se encontraba. “Le pedía que le mandara fotos para saber con quién estaba, la acosaba constantemente, no la dejaba ni respirar, Jéssica venía a mi casa y tenía que mandarle una foto conmigo para que supiera que estaba allí, era una obsesión que tenía”, recordó la madre.
- ¿Siempre ejerció esta violencia con ella?
- Ella se separó del papá de los nenes y al tiempo se juntó con Ovando, pero con el tiempo me fui enterando de cómo la trataba. Le habían dicho que era muy agresivo, pero es algo que supe después, que el tenía obsesión con ella, no quería que saliera de la casa o hablara con nadie, era una cosa terrible. Una vez le había pegado, algo de lo que me enteré mucho después, y la tenía amenazada, nunca pensé que fuera a llegar a este extremo. No se lo puedo perdonar.
La madre de Jéssica precisó que, al momento de los hechos, ellos seguían conviviendo. Ese día estaba en la casa el hijo mayor y ellos estaban discutiendo. “Mi nieto cuenta que estaba en la pieza del lado y los escuchaba pelear; ella le dijo que se iba a bañar y que él le dijo que hiciera lo que quisiera, mientras que fue por detrás y la atacó en el baño, donde murió mi hija”, relató Palavecino, quien indicó que la niña menor no estaba en el lugar, contrario a lo que se había difundido horas después de los hechos.
“Mi nieto cuenta que estaba en la pieza del lado y los escuchaba pelear; ella le dijo que se iba a bañar y que él le dijo que hiciera lo que quisiera, mientras que fue por detrás y la atacó en el baño, donde murió mi hija”, relató Palavecino. Fue el pequeño el que alertó a su padre y éste acudió a la casa. Lamentablemente, cuando llegó González ya estaba sin vida.
El pequeño, de 9 años, era muy apegado a la madre: “Ella los cuidaba mucho y los llevaba al colegio, por eso se quedaban con ella”, detalló Angélica sobre su hija y señaló que actualmente los pequeños viven con su padre: “Ellos están bien, con tratamientos, pero mucho mejor, yo los veo seguido”, dijo.
Reclamo de un pueblo
Días después del hecho, se conmemoró el día nacional de reclamo por el NiUnaMenos y, llegando a fin de mes, todo el pueblo marchó en reclamo por el crimen de Jéssica y el de Aydee Palavecino, víctima de un crimen en Anisacate, pero que durante varios años vivió también en Viamonte.
En diálogo con periodistas colegas de la localidad próxima a La Carlota y Canals, manifestaron la tensión que se vive en el pueblo en estos días, a la espera de que se haga justicia en este caso. El juicio a Raúl Ovando será el último de la Cámara Primera del Crimen por jurado popular en lo que queda de abril. Para mayo aún no se han notificado cuáles serán las causas que se juzguen por esta vía.
Luis Schlossberg. Redacción Puntal

