Rostros y Rastros Día de la Tradición | Mate | Dulce de leche

Día de la tradición, productos con sello argentino

Esta popular celebración se estableció en homenaje al autor del Martín Fierro, José Hernández, quién inmortalizó la vida del gaucho y sus costumbres a través de sus relatos. Hoy seguimos celebrando las costumbres y tradiciones de nuestro país, que nos identifican

Los asados del domingo, las melodías y danzas folclóricas, un pastelito los días de lluvia, el futbol como deporte popular, unas empanaditas calientes o un paso doble tanguero, son algunos de los sellos que exudan nuestras tradiciones por todos lados. Como no sentirnos identificados con ellos si es algo que traemos desde la cuna. Son símbolos que de generación y generación se han ido abriendo paso para seguir vigentes formando parte de la identidad colectiva de nuestro país. Sin embargo, es saber popular que algunos se destacan más que otros, y en esta categoría sin lugar a dudas el mate y el dulce de leche tienen el sello argentino por donde se lo mire.

El pasado 10 de noviembre se conmemoró en nuestro país, el Día de la Tradición, día instaurado por la Ley Nacional N°21.154 de 1975 que consagró al 10 de noviembre como el Día de la Tradición en todo el territorio argentino, en homenaje al escritor y político José Hernández, nacido en esa misma fecha, pero de 1834. El popular autor de "El Gaucho Martín Fierro", a través de sus escritos, inmortalizó la vida del gaucho, sus costumbres, lenguaje y experiencias, siendo esta fecha la excusa para homenajear a las costumbres y tradiciones de nuestro país, que nos representan y nos identifican en todo el mundo.

Y en este representarnos y sentirnos identificados con las costumbres patrias, el mate y el dulce de leche son parte de ese sello colectivo que llevamos los argentinos a donde quiera que vayamos. En este paso por el día de la tradición que mejor que homenajear la patria que ensalzando estos dos símbolos que nos abrazan.

El Mate

Tomo un mate y luego existo. Esta infusión originaria en los pueblos guaraníes, en donde se utilizaban las hojas del árbol como bebida, objeto de culto y moneda de cambio, fue popularizada por los jesuitas. Si bien se dice que el mate es originalmente de Uruguay, los argentinos adoptamos e hicimos de esta costumbre muy nuestra.

Hoy un arte ya consagrado, se extiende por todo el mundo para trasladar nuestra cultura por los diferentes puntos geográficos del globo terráqueo. Desde sus variantes más clásicas, mate amargo y el mate dulce, hasta con agregados de hierbas, endulzantes, con naranja, limón o café, incluso cebarlo con leche en lugar de agua. Cada uno toma el mate como prefiere puesto que se puede tomar de diferentes maneras y a gusto de quien lo prepare, un producto versátil, ya que hay muchas maneras de consumirlo. Es que sobre mates no hay nada escrito.

Esta bebida que enarbola el sentir nacional, además de ser una de las infusiones favoritas, cuenta entre sus propiedades con múltiples beneficios.

El mate cuenta con una serie de propiedades que lo hacen muy beneficioso para la salud. Tiene un poder antioxidante muy potente, esto ayuda a aumentar las defensas del organismo, algo que ayuda a prevenir daños celulares. Contiene vitaminas y minerales fundamentales. Es rico en vitamina B, siendo la vitamina B1 y la B6 las más importantes, que aportan energía y favorecen la producción de glóbulos rojos en sangre. Además, contiene potasio y magnesio, que ayudan al buen funcionamiento del corazón y a la absorción de proteínas, respectivamente. También contiene cafeína, que ayuda al aporte natural de energía. Entre sus tantas otras cualidades se destaca también, la reducción de la lipoproteína de baja densidad, popularmente conocido como colesterol malo.

Por otra parte, cada vez es más habitual ver a figuras mundialmente conocidas (furbolistas, actores, músicos, etc.), con el mate en la mano disfrutando de esta infusión. La sorpresa es grande, cuando vemos en la pantalla a una figura destacada andar con el termo bajo el brazo, es inevitable sentir la emoción que nos atraviesa.

Entre los destinos más importantes para la exportación de la yerba mate argentina, figura Oriente Medio, sobre todo Siria. Allí consumen hasta 30.000 toneladas al año, lo mismo que en todo Uruguay. También España, Chile y Francia están entre los mercados referentes de la bebida.

Dulce de leche

Símbolo imborrable de los desayunos y meriendas en nuestra infancia. Sobre pan, tostadas, bizcochos, galletas o masitas, todas ellas aliadas infalibles. Sin duda un producto que está presente en todos los hogares argentinos, un fiel representante de la cultura y el gusto de nuestro país. En sus distintas presentaciones, desde el favorito clásico, en envase familiar hasta el repostero, el tipo alfajorero o con trocitos de chocolate, el dulce de leche es un manjar, el favorito indiscutido de chicos y grandes. Gran amigo de la repostería, pero sobre todo un sabor estrella en los helados.

Las últimas cifras relevadas por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, indican que en Argentina se producen 128.000 toneladas de dulce de leche al año. En promedio, cada argentino consume 3.2 kilos al año, lo que lo ubica como el cuarto producto lácteo más elegido, después de la leche, los quesos y el yogurt. En 2021 nuestro país exportó 4.079 toneladas, mientras que los primeros ocho meses de 2022 muestran un incremento del 4% respecto a igual período en 2021. Las exportaciones de dulce de leche tienen a Chile como el principal destino.

Japón, Nueva Zelanda, Israel, Canadá, Estados Unidos, España, Italia, Francia, Brasil, Uruguay y Bolivia son los mercados a los que llega regularmente este producto. El crecimiento de las exportaciones está alineado con el hecho de que una vez que se prueba el dulce de leche, se vuelve cada vez más elegido y demandado a nivel mundial.

Nuestro país es rico en historia y tradiciones. Costumbres que durante décadas fueron pasándose de generación en generación formando parte de la identidad individual de cada uno de nosotros, con la esperanza de que las generaciones futuras sigan replicando estas prácticas. Muchas de nuestras tradiciones giran en torno a las comidas, a los encuentros y en la necesidad de comunicarnos y estar en contacto. Reunirnos en torno a la mesa, en un encuentro, como también bailar y guitarrear. Nuestra tradición es compartir, y en ese compartir el mate y el dulce de leche son el sello argentino por excelencia.

Por Julieta Varroni