La actividad económica no logró levantar cabeza en noviembre, pese al triunfo del oficialismo en las elecciones legislativas. En términos interanuales se observó la primera variación negativa en 14 meses mientras que, en términos desestacionalizados, la economía exhibió casi un año de estancamiento.
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) cayó 0,3% respecto de octubre. Se trató de la segunda variación negativa consecutiva.
El 2025 para el comercio minorista pyme fue un año de contrastes: meses con contracción de ventas, otras etapas con cierta recuperación, y al final un resultado anual positivo aunque moderado, con un crecimiento de ventas acumuladas que refleja la capacidad de adaptación del sector frente a un consumo todavía resistente y una economía desafiante.
Asimismo, en relación al mismo mes del año previo, el EMAE también retrocedió 0,3%. Desde septiembre de 2024 no se observaba un resultado anual desfavorable.
El descenso versus noviembre de 2024 fue causado fundamentalmente por los derrumbes en la industria manufacturera (-8,2%) y el comercio (-6,4%). En paralelo, resaltó la magnitud de la caída de la pesca (-25%) y la construcción se contrajo 2,3%.
En el otro extremo, los sectores que más crecieron fueron la intermediación financiera (+13,9%), el agro (+10,5%) y el rubro de petróleo y minería (+7%).
Al interior de la industria, los efectos de la política de apertura comercial son claros. Respecto de noviembre de 2024, que fue el pico de la era Milei, las caídas más relevantes se verificaron en Textiles, prendas de vestir, cuero y calzado (-22,7%), Automotores y otros equipos de transporte (-20,7%) y Productos de metal, maquinaria y equipo (-18,2%), donde tienen un peso significativo los electrodomésticos.

