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Mientras Argentina mira HBO, el mundo avanza hacia el HVO

Un biocombustible a base de aceites vegetales cuya producción crece firmemente en Europa y Estados Unidos, un avance global con el objetivo de ganar la ecuación con los combustibles fósiles

Hace algunos meses el operador ferroviario estatal alemán anunció que ya estaba utilizando 17 millones de litros de biocombustible HVO (o aceite vegetal hidrotratado) para impulsar sus locomotoras diésel, esto es el doble de lo que había calculado originalmente que usaría para 2023. Lo que significa que alcanzaron su objetivo de volumen autoimpuesto para 2025, dos años antes de lo previsto.

“Este biocombustible parte de la misma materia prima que el biodiesel, está realizado a partir de aceites vegetales, aceites usados, grasas animales; en eso comparten lo mismo. La diferencia es que el biodiesel sufre un proceso de transesterificación para generar ese combustible y Argentina lo produce a gran escala. En cambio el HVO (que nada tiene que ver con HBO) es tratado en refinerías, en general son refinerías de petróleo que se van convirtiendo de utilizar fósiles a utilizar productos renovables, como los mencionados”, explicó Jorge Hilbert, Director de la consultora en Energía y Ambiente EEC (Energy & Environmental Consulting) para Rostros & Rastros. Además agregó que se genera un combustible que es perfectamente mezclable con el diesel convencional y no tiene ningún tipo de problema de almacenamiento.

Hilbert destacó que “es un producto totalmente mezclable con diesel, se lo puede usar en cualquier tipo de proporción, no existe ninguna limitación como sí existe para el biodiesel: hay muchas empresas (automotrices) que no toleran más de un 20% la mezcla total. El HVO no tiene ningún tipo de restricción y estamos hablando del mismo tipo de combustible que el fósil, lo que cambia fundamentalmente es el origen de la materia prima”.

Recientemente, la automotriz Ford probó hidrobiodiésel en el motor EcoBlue 2.0 de sus furgonetas Transit y concluyeron que no serían necesarios desarrollos adicionales antes de que pueda empezarse a usar en estos vehículos. La misma conclusión sacaron los científicos del grupo PSA (Peugeot, Citroën, DS Automobiles, Opel y Vauxhall) tras testar este combustible en motores diésel Euro 5 y Euro 6.

Estados Unidos reforma sus refinerías

El experto aseguró que es un mercado que “está creciendo de manera importante, muchas petroleras reconvierten viejas refinerías en nuevas dedicadas a producir. Estados Unidos está produciendo en este momento 10 millones de m³ por año, una cifra que en litros es mucho mayor. Al 2025 las inversiones en marcha duplicarían esa cantidad, llegaría a los 20 millones de m³ por año. Esto deriva hacia otro mercado que está creciendo de manera muy importante que es el SAF (Sustainable Aviation Fuel), que son los combustibles de aviación, es decir, dentro de una refinería de petróleo podemos obtener diferentes corrientes a partir de la misma materia prima. Todo con una reducción de emisiones que esta entre el 80% y 90% respecto de los combustibles fósiles”.

Respecto del país del norte, muchos titulares argentinos indicaron que el uso de este biocombustible (HVO) amenazaría las exportaciones de harina de soja de nuestro país hacia Estados Unidos. Esto es porque la materia prima norteamericana para generar HVO es fundamentalmente el aceite de soja, lo que los lleva a generar también su propia harina de la oleaginosa. “Las grandes refinerías de petróleo de Estados Unidos están realizando importantes adaptaciones para reconvertirse en plantas de elaboración de HVO a partir de aceite de soja, contando para eso con generosos subsidios que llevaron a aumentar la producción de este diésel renovable en un 88% entre enero y septiembre de 2022 respecto del mismo período de 2021. En tanto de enero a septiembre del año pasado se consumió un 7% más de HVO que biodiesel”, indicaron algunos medios especializados.

¿Cómo ve la situación de Argentina?

En todos los países hay leyes muy favorables, Argentina tiene una ley totalmente nefasta que paró todas las inversiones. Un productor de biodiesel que abastece el mercado interno y quiere exportar, le sacan el mercado interno y al revés pasa con las exportadoras. Es realmente inconcebible la ley que tenemos, con una reducción del corte a contramano del mundo que lo aumenta. Otro punto nefasto de la ley es que prácticamente les prohíbe a las empresas integrarse verticalmente y producir desde el grano hasta los productos finales. Algo lógico de este tipo de transformación.

¿Qué costos tiene la producción de HVO?

En cuanto a lo que conozco se habla de un 5% a 10 % de diferencia, pero cuando se comience con la producción, esto rápidamente puede ser revertido en la medida que haya más actores de la industria petrolera que empiecen a producir este tipo de combustible y también (el costo) varia con el acceso a la materia prima que tengan.

Usted hizo estudios en la empresa Bio4 sobre carbono neutralidad…

Exactamente, el año pasado hicimos estudios en las plantas de biogás integradas a las refinerías de almidón de maíz que produce bioetanol y llegamos a más del 99% de reducciones de emisiones, prácticamente está generando electricidad en forma de carbono neutral. Cada electrón que sale de la planta de Bioeléctrica no emite gases contaminantes a la atmosfera y creemos que con los nuevos estudios que vamos a encarar este año, donde no solo integramos la producción sino la incorporación de los efluentes de las plantas al suelo y la posible captura de carbono, podremos llegar a una emisión negativa.

¿Cómo sería eso?

Quiere decir que cuando consumo esa energía, en lugar de emitir a la atmosfera, todo el proceso está capturando más carbono de lo que emite y ese carbono queda retenido en el suelo, ese es el próximo estudio que estamos encarando este año.

Argentina pierde oportunidades ante la crisis energética mundial…

Vemos como muchos países nos van pasando en esta carrera de transformación y transformación ambiental. Uno se queda atrás teniendo todo para potenciarlo, tanto en HVO como biodiesel, como en bioetanol, como en biometano. Un crecimiento que se ha ralentizado en los últimos años. Alemania tiene más de 12 mil plantas de biogás instaladas en la superficie equivalente de la provincia de Córdoba. Podemos aspirar a ese tipo de desarrollo, hay casos exitosos como en Río Cuarto, pero podríamos tener mucho más; más empleo, más desarrollo y más bienestar para la población.

Por Fernanda Bireni