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Ofrecían una cuna a $ 80 mil y un falso comprador las estafó en $ 1,5 millones

Con el ardid de necesitar otra cuenta de “mayor capacidad”, un ciberdelincuente se apropió de los ahorros de dos mujeres de General Cabrera. Simulando ser interesado, primero, y representante de Mercado Pago, después, las guió de manera remota

hasta despojarlas del dinero

La amargura aflora intermitentemente en su relato. Susana Díaz solo quiso darle una mano a su hija, que quería vender una cuna por internet a $ 80 mil, y terminó perdiendo sus ahorros y los de una amiga por casi $ 1,5 millones.

La mujer de General Cabrera admite a Puntal que la intención es hacer público el suceso para evitar que la estafa que sufrió pueda volver a encontrar otras víctimas.

Explicó que fue el pasado lunes que puso a disposición su cuenta de Mercado Pago para que su hija recibiera el importe acordado con un usuario de internet por la venta de una cuna y que el calvario empezó cuando el supuesto comprador envió lo que sería el comprobante de la transferencia que con el correr de los minutos no impactaba en el saldo a favor. Ante ese inconveniente, contactaron al interesado para comunicarle la situación y el interlocutor se comprometió a reclamar ante Mercado Pago. Posteriormente, les avisó que iban a contactarlas desde la compañía financiera para solucionar el problema, algo que también iba a ser otro engaño en torno a la maniobra de estafa.

“Hemos estado en muchas situaciones feas y sé que de esta vamos a salir”, dijo.

Un falso asesor

Un supuesto representante de Mercado Pago se comunicó con Susana Díaz para que, de manera muy sutil y siempre resaltando que “no debía brindar datos personales”, le aportara distinta información de contexto, tales como el límite de transferencia, el saldo en la cuenta, entre otros, hasta solicitarle que ingresara a un link que le hizo llegar.

“Siempre traté de tener cuidado en estos casos, pero tienen una calidad bárbara para embaucarte y hacerte creer todo, que terminé cayendo en su trampa sin darme cuenta”, admitiría luego.

Pero el fraude no terminó allí. En su rol de “asesor”, el interlocutor le indicó que la transferencia no terminaba de completarse porque “superaba el límite de la capacidad de la cuenta” y ante ello requirió que le facilitara el acceso a una cuenta “de mayor capacidad” en la que pueda concretarse el envío de los 80 mil pesos.

Tras consultar con sus hijos, no consiguió dar con ningún familiar que se adapte a esas condiciones, por lo que terminó solicitando a una amiga para convertirla en destino de los fondos a enviar por la compra de la cuna.

Lo cierto es que nuevamente, con cuidados fundamentos, le hizo llegar un enlace para que Susana le reenviara a su amiga y al que tras acceder, permitió absorber una cifra superior al millón de pesos, que sumada a lo que previamente retiró de la cuenta de Susana, elevó el total sustraído a alrededor de $1.500.000.

“Estamos amargados”

“Realmente, estamos amargados. De ayer (por el lunes) que no como nada, ni duermo. Estoy muy mal por mi amiga, porque siempre estuvimos juntas en todo. Es mucha plata, y ella es una laburadora como nosotros”, dijo, con voz entrecortada, Susana.

Y comentaba ayer: “Pero ya empezamos con mis hijos a hacer cosas para vender y devolverle toda la plata. Estamos haciendo tallarines y por suerte nos está yendo bien con la venta. Vamos a hacer otras cosas en estos días como por ejemplo, sándwiches, y pedimos que la gente nos apoye. No queremos que nos den plata, solamente nos apoyen comprando lo que vendemos”.

Además, Susana dijo que difundieron en todas las redes y medios de comunicación posibles, la información e imágenes de capturas de pantalla de los interlocutores. “Queremos que la gente sepa los datos de los estafadores. Es mucha plata, no sé cuánto nos va a llevar juntarla, pero tenemos fe. Hemos estado en muchas situaciones feas con mi familia y sé que de esta vamos a salir”, finalizó.