Estrés y ansiedad de fin de año: ¿cómo evitarlos?

El cierre del año, suele colapsarse, generándonos estrés y ansiedad. Una especialista nos aconseja cómo manejar nuestras emociones para atravesar este cierre del año de la mejor manera posible

En el balance de fin de año es fundamental actuar de una manera realista y entender que no podemos abarcarlo todo.

 

De la mano de diciembre llega el agotamiento propio de fin de año. Se nos acumulan las tareas, los actos escolares, las cuentas, los eventos, reuniones, las fiestas, la planificación de las vacaciones, los balances, los cierres, los proyectos y otras tantas numerosas demandas que naturalmente no llegamos a concretar. Todos estos pendientes, se transforma en una situación que nos genera estrés y ansiedad, que muchas veces no logramos controlar. En este marco, las emociones pueden revolucionarse y el estrés de fin de año se convierte para muchos en un clásico de esta época.

Conversamos con la Psicóloga Yamila Dekimpe – M.P: 11289 (@resiliencia.centrointegral), para que nos aconseje cómo manejar nuestras emociones para atravesar este momento de la mejor manera posible, evitando, en la medida de lo posible, caer en situaciones que nos generen ansiedad y estrés.

¿Cómo afrontar el estrés de fin de año?

- Las fiestas de fin de año suelen despertar sentimientos encontrados, hay quienes las viven con alegría, ilusión y encuentros, pero también para un gran porcentaje de personas, se ven atravesados por la idea de un cierre de ciclo, de balances, de hacerle frente a lo “que no se pudo concretar”, también representa la falta de seres queridos, de proyectos inconclusos, entre otras cosas.

Diciembre termina siendo sinónimo de balances y cierres de fin de año, tanto personales, como laborales. La urgencia de realizar esos encuentros que durante el año se pospusieron como lo son, la despedida de año, organización de vacaciones, entre otros, lo cual termina provocando aumento en los niveles de ansiedad en las personas.

Lo primero, es recordar que después del Año Nuevo, la vida continúa. Seguimos viviendo un día después del otro. Lo que quedó pendiente, seguirá allí esperándonos después de que el reloj indique la medianoche. La idea de que algo va a cambiar con el año que llega, nos llena de expectativa por lo que va a venir y eso se traduce en ansiedad.

Cuando inician los balances, muchas veces nos debemos enfrentar a que este tenga un resultado negativo, lo que provoca tristeza, insatisfacción y la necesidad de sentirme feliz en paralelo, provocando en algunas personas ansiedad, depresión y miedo. Se debe entender que el fin de año representa en las personas el fin de un ciclo y con ello el cierre de un conjunto de oportunidades, llevándonos de manera automática a reflexionar sobre lo que pasó, lo que dejó de pasar, las promesas cumplidas, las promesas incumplidas, las pérdidas y las ganancias en diversos sentidos.

Por último, no debemos olvidarnos que estamos atravesados por un momento donde a nivel social se impone que debemos poder, debemos ser productivos, que las cosas deben salir, pero la realidad no siempre es así, lo cual debemos entender y de este modo debemos aceptar nuestros propios límites para de este modo poder generar el cambio.

¿Qué consejos podés darnos para atravesar fin de año de la manera más saludable posible?

Frente a la consulta de que sugerencias o consejos podemos llevar al terreno de la práctica para evitar caer en situaciones que nos generen ansiedad, la especialista indicó:

- Es fundamental actuar de una manera realista y entender que no podemos abarcarlo todo, que hay cosas que escapan a nuestras capacidades.

- Evitar comparar los resultados que obtuviste con los de otras personas, recordá que los procesos son personales y, por ende, los resultados y tiempos van a ser distintos.

- Reflexionar sobre los logros y mostrar gratitud, pensar en lo que si pudimos lograr y no centrándonos en lo que aún no se ha conseguido.

- Sé comprensivo con vos mismo, de manera que podamos ser reflexivos y lograr cambiar aquello con lo que no nos sentimos cómodos. Debemos cuidarnos de los pensamientos crueles hacia nosotros mismos.

- Realizar actividad física de manera regular y hobbies, ayudan a aliviar las tensiones. Los elevados niveles de ansiedad sólo logran perjudicar la salud.

- Ser conscientes e identificar cuando se está atravesando un período de nerviosismo extremo, para poder así, buscar maneras de calmarnos.

- Mantener una alimentación sana y equilibrada, y descansar bien, el sueño reparador es fundamental para lograr un sistema inmunológico fuerte.

- Hacernos un tiempo para nosotros mismos, generando un espacio de desarrollo personal, hacer algo que nos guste, aunque solo sea una hora al día, ese tiempo nos ayuda a olvidar los problemas.

- Para evitar el estrés tenemos que buscar un plan que realmente nos haga sentir a gusto en estas fiestas, hacer lo que queremos hacer. Permitámonos evitar aquellos lugares o reuniones a los que concurriríamos únicamente por obligación.

- Enfocarnos y trabajar en mantener expectativas realistas con nosotros mismos y en cuanto a lo que esperamos de los demás.

- Establecer prioridades. Pautar lo más significativo de cada situación y reflexionar que lo que no se puede hacer ahora, se hará más adelante, no podemos abordar todo junto. A cada cosa darle su tiempo y su espacio.

Aprender a decir que no, es fundamental y nos ayuda a sentirnos más a gusto con nosotros mismos. Puede ser que nos sintamos presionados por algunas personas para salir y festejar, pero tenemos que ser realistas y aceptar que no podemos estar en todas partes al mismo tiempo y que tampoco hace falta que nos dividamos entre amigos y familiares. Anímate a decir que NO y a participar de aquellas juntadas o reuniones en las que genuinamente quieras estar, concluyó la profesional.

Por Julieta Varroni