La segunda fase del Torneo Nacional de 1985 tuvo un par de partidos que hoy en día los más memoriosos hinchas de Estudiantes aún recuerdan. Con derrota en el norte y empate sin goles aquí, ante una multitud. Eso es historia pura y ya tendremos tiempo de referirnos a ese suceso.
Este presente indica que el proximo miércoles a las 21.10 los de Acuña disputarán un partido tremendamente complicado, en un reducto que, si estuviésemos en otra sintonía sanitaria, sería una auténtica caldera, como es cada vez que el Ciruja juega en condición de local.
El equipo tucumano hasta la fecha cuatro fue dirigido por la dupla Sergio Gómez y Favio Orzi. La derrota por 2 a 1 en Villa Crespo ante Atlanta significó el alejamiento de los entrenadores y la contratación de Pablo De Muner, de anterior paso futbolístico por el Santo.
Antes de la pandemia, en el segundo semestre del 2019, los tucumanos junto con Atlanta eran los mejores equipos de cada una de las zonas de la categoría. Habían dominado la vieja Zona B a placer, sólo con Defensores de Belgrano que se le acercó sobre erl final.
Ya con el parate la situación futbolística se tornó insostenible, muchos de los buenos valores dejaron el club y para la reanudación el panorama fue diferente, la antítesis del equipo que otrora había brillado.
Gómez y Orzi siguieron en el cargo tras la eliminación; comenzaron este certamen, pero sólo cuatro partidos fue lo que duró su continuidad.
Ya con Pablo De Muner, el equipo pudo ganar unidades importantes y hoy compartir en ese largo y competitivo pelotón de conjuntos que tienen 14 puntos, entre los que están Estudiantes, Quilmes, Riestra, Agropecuario, Almirante Brown y Chacarita.
Para los de Acuña es transitar lo que dejó el empate sin goles ante Almirante Brown, con la certeza de que los tres puntos debieron quedarse en Río Cuarto, pero que lo que faltó fue la definición, al margen de no haber tenido chances tan claras de gol ni de haber avasallado en ese sentido, como fueron otros partidos.
Ya Maximiliano Padilla, uno de los estandartes del equipo, nos lo manifestó como uno de los puntos a corregir y porque ya en este nivel los detalles se consuman en situaciones como las planteadas.
Estudiantes ya ha confirmado que es un equipo diferente al del comienzo, eso ya es historia, y que ahora se encuentra en una situación mucho más acorde a las posibilidades de un plantel que tuvo que armarse tras el cierre de la temporada anterior.
Da la imprsión que desde lo futbolístico, pero fundamentalmente desde lo anímico y moral, estos seis puntos en juego pueden ser una bisagra clara en el campeonato.
No sólo es San Martín, sino que después aparece Belgrano en el horizonte, con toda la carga histórica y de importancia que es para el hincha y para el jugador de Estudiantes.
En una etapa del campeonato en la que los tres de arriba, Tigre, Atlanta y Gimnasia, se han cortado de manera pronunciada y luego en el amplio pelotón aparecen trece equipos con una diferencia de apenas cuatro puntos. Todos, deseando el cuarto lugar.

